Crotalus Horridus
By Constantine Hering — Síntomas Guía de Nuestra Materia Médica
Veneno de serpiente de cascabel. Crotálidos.
Las primeras patogenesias regulares del veneno fueron realizadas por C. Hg. y sus experimentadores, quienes ensayaron la primera y la segunda trituración; véase la Monografía de Hering sobre los Efectos de los Venenos de Serpiente, 1837; entre las mencionadas anteriormente se registra una sola patogenesia con la tercera dilución en una señora soltera, æt. 35, por Stokes, y los efectos de la mordedura, tomados de diversas fuentes, quedaron consignados en el vol. 3 de la Encyclopædia. La Monografía sobre Crotalus, de J. W. Hayward, de Liverpool, publicada en 1884, es hasta ahora el registro más completo de los efectos del virus de Crotalus sobre enfermos y sanos. Hemos recurrido a ella ampliamente para completar nuestra colección de síntomas clínicos y directrices sintomáticas, dando las debidas gracias al autor de la valiosa monografía, quien así enriqueció nuestra literatura.
AUTORIDADES CLÍNICAS.
- Delirium tremens, Mackechnie, Raue's Rec., 1874, p. 62; Delirios durante el estadio incipiente de demencia senil, Hayward's Mon., p. 255; Trastorno sensorial, Hayward's Mon., p. 260; Cefalea, Neidhard, Hayward's Mon., pp. 267, 268; Jaqueca, con vértigo, C. Hg., MSS; Afección de los ojos, Neidhard, Hayward's Mon., p. 272; Ambliopía, Decran, Rück. Kl. Erf., vol. 5, p. 147; Neuralgia ciliar, Decran, Rück. Kl. Erf., vol. 5, p. 141; Otorrea, Hayward's Mon.; Ozena, Nankivell, Hayward's Mon., p. 276; Distorsión de la cara, Hayward's Mon., p. 280; Erupción papulosa en la cara, Hayward's Mon., p. 280; Difteria, Hayward's Mon., p. 287; Cushing, Organon, vol. 1, p. 223; Espasmo del esófago, S. P. Burdick, Hayward's Mon., p. 296; Vómitos biliosos, Hayward's Mon., p. 367; Dispepsia atónica, Hayward's Mon., p. 296; Trastorno hepático (2 casos), Neidhard, Hayward's Mon., p. 301; Inflamación peritoneal, Hayward's Mon., p. 300; Peritiflitis, Hayward's Mon., p. 300; Hemorragia intestinal, Hayward's Mon., p. 305; Hematuria (4 casos), Hayward's Mon., p. 310; Dismenorrea, Hayward's Mon., p. 310; Mastitis y flegmasia alba dolens en una primípara, C. Hg., MSS.; Tos ferina, Hayward's Mon., p. 317; Palpitación del corazón, Hayward's Mon., p. 327; Tubérculo en la muñeca, Hayward's Mon., p. 337; Mancha roja en un dedo, Hayward's Mon., p. 337; Equimosis en los miembros inferiores, Hayward's Mon., p. 342; Hormigueo y punzadas en las manos y la pierna izquierda, Hayward's Mon., p. 338; Parálisis de los extensores del pie izquierdo después de tifus, C. Hg., MSS.; , Neidhard, Hayward's Mon., p. 268; , Weber, Rück. Kl. Erf., vol. 1, p. 91; , Hayward's Mon., p. 357; , W. Jackson Simon, Hayward's Mon., p. 368; , Neidhard's Mon., p. 49; Hayward's Mon., p. 366; , Neidhard's Mon., Hayward's Mon.; (2 casos), Plate, Rück. Kl. Erf., vol. 4, p. 664; también empleada con éxito por Hardenstein en una epidemia; , Bryce, Hayward's Mon., p. 369; , Hayward's Mon., p. 352; , Hayward's Mon., p. 352; (2 casos), Hayward's Mon., p. 362; (4 casos), Hayward's Mon., p. 365; , Bryce, Hayward's Mon., p. 353; , Weber, Rück. Kl. Erf., vol. 4, p. 183.
MENTE [1]
Memoria débil; embotado, estúpido, no puede expresarse correctamente; comete errores ridículos al deletrear.
Percepción disminuida.
Habla confusa; respuestas inconexas, con frialdad de la piel y pulso rápido.
Torpor, lentitud, incoherencia, vacilación e indiferencia tranquila.
Delirios mentales, tales como equivocaciones al llevar sus cuentas y al escribir cartas, olvido de cifras, nombres y lugares; se despierta por la noche luchando con enemigos imaginarios; se imagina rodeado de enemigos o animales horribles; toma antipatía a miembros de la familia. θ Estadio incipiente de demencia senil.
Delirio: con languidez, somnolencia, estupor; por la noche; con gemidos; con los ojos muy abiertos; en la fiebre amarilla.
Delirio locuaz, con deseo de escapar de la cama.
Delirio murmurante del tifus.
Delirium tremens, somnolencia casi constante, pero con incapacidad para dormir; temblor; entumecimiento de las extremidades; ataques repetidos; constituciones quebrantadas.
Manía en enfermedades zimóticas y cuando se relaciona con afección puerperal o útero-ovárica.
Quejidos y gemidos.
Dolores en la cabeza, con opresión del pecho, fiebre ardiente y pulso acelerado; pérdida del habla, sopor del que no puede despertársele, murmullos y trismo. θ Apoplejía.
Indiferencia marcada, parece sólo medio vivo; apatía absoluta.
Tristeza; sus pensamientos se ocupan continuamente de la muerte.
Opresión, como si el cerebro hubiera sido intoxicado por ácido carbónico, o por sangre degradada o no oxigenada.
Depresión, ansiedad y abatimiento de ánimo. θ Hemorragia intestinal.
Nerviosismo y depresión del ánimo. θ Cefalea.
Sensibilidad excesiva; la lectura lo mueve a las lágrimas.
Humor lloroso, agonía y desesperación.
Melancolía, con timidez, miedo; ansiedad; llanto; o genio irritable.
Melancolía, con timidez, miedo, aflicción y angustia.
Suspicacia y carácter brusco, o indiferencia tranquila.
Ansioso y pálido, con sudor frío.
Ansiedad y aflicción, mental y corporal.
Gran ansiedad, intensa inquietud, mucho delirio.
Angustia, quejidos y gemidos, con insomnio.
Genio irritable; irritable, malhumorado, enfurecido por la menor molestia.
Intensa inquietud, sacudidas y agitación nerviosa.
Letargo, debilidad, desfallecimiento, impotencia, tambaleo, temblor, vértigo, entumecimiento, pérdida de la coordinación de los movimientos.
Accesos de somnolencia o coma.
SENSORIO [2]
Vértigo: con desvanecimiento, debilidad, temblor nervioso; con cara pálida; con caída y pérdida de conciencia; epiléptico; auditivo; cardíaco, con pulso blando y débil; anémico, > al apoyar la cabeza; con congestión venosa y sangre degradada; con pupilas dilatadas; por rayo o insolación; por susto.
Desmayo: al asumir la posición erguida; en accesos; y con caída.
Ataques de mareo, desmayo y debilidad, con cefalea occipital, varias veces al día.
Convulsiones apopléticas, especialmente al comienzo de alguna enfermedad zimótica.
Apoplejía en constituciones hemorrágicas o quebrantadas, o en bebedores.
CABEZA INTERNA [3]
Cefalea frontal intensa, con coma y delirio, deglución difícil, náuseas y vómitos biliosos.
Se despierta por la mañana con cefalea sobre los ojos. θ Dismenorrea.
Cefalea que se extiende a los ojos.
Dolor sordo, pesado, y calor sobre los ojos y a los lados de la nariz; también dolor sordo, presivo, detrás del oído, calor en la frente, ligereza de la cabeza al aire libre, malestar de estómago por la mañana, náuseas y vómitos, con nerviosismo y depresión del ánimo.
Cefalea en la frente sobre los ojos, en las sienes, < en la derecha, con vértigo, náuseas y vómitos de bilis; se ve obligado a acostarse; estreñimiento; > por caminar al aire libre.
Presión y opresión sobre los ojos.
Cefalea biliosa cada pocos días, que comienza detrás del oído izquierdo y pasa alrededor de la parte inferior de la frente como una presión descendente sobre los ojos, con náuseas y vómitos. θ Distorsión de la cara.
Dolor intenso en el centro de la frente; pupilas dilatadas; menstruación profusa.
Sensación sorda, pesada, congestiva, en la parte anterior del cerebro, < por esfuerzo intelectual.
Cefalea frontal en el lóbulo anterior izquierdo, particularmente en su cara inferior.
Presión y dolor pesado en el vértice desde las 6 A. M. hasta la tarde.
Dolor muy intenso en el ojo derecho y en el vértice, en el lado derecho hasta la nuca, a intervalos, desde hace veinte años.
Jaqueca, con vértigo, calor en el vértice y sudor general.
Latidos y calor en el lado izquierdo de la cabeza, con náuseas antes de la menstruación; vómito de bilis verde; orina cargada.
Dolor de cabeza en toda la cabeza, con fiebre alta, < por la noche, con gran somnolencia; dolor en todos los huesos; calor en la frente y ardor en el pecho, < por el movimiento.
Cefalea espantosa. θ Difteria.
Cefalea occipital sorda, pesada, pulsátil; accesos de desmayo; hambre y temblor general.
Terrible cefalea; dolor como por un golpe en el occipucio. θ Meningitis cerebroespinal.
Cefalea: especialmente de carácter sordo, pesado, doloroso, tironeante, presivo, compresivo o pulsátil; lancinante o punzante; por la mañana al despertar, por lo general desaparece mientras se viste; después de esfuerzo mental; confusión y pérdida de memoria, especialmente para palabras y cifras; vértigo, náuseas, vómitos y malestar general.
Cefalea como si la cabeza estuviera constreñida, luego sensibilidad del cerebro; pulsaciones; sensibilidad del corazón al acostarse sobre el lado izquierdo.
Congestión cerebral; cefalea intensa, vértigo, náuseas o vómitos; acompañando enfermedades zimóticas o sépticas.
Meningitis resultante de la extensión de una afección del oído; tóxica, alcohólica, albuminúrica, escarlatiniforme, varioloide, particularmente en el período de derrame, acompañada de síntomas paralíticos o deficiencia mental.
Reblandecimiento cerebral, hidrocefaloide o apoplejía consecutiva a estados tóxicos en constituciones quebrantadas.
CABEZA EXTERNA [4]
Prurito intenso del cuero cabelludo; erupciones, pústulas, forúnculos, ántrax, con tendencia a contenido hemorrágico malsano, o recidivantes, o lentos, o con edema circundante.
Caída del cabello, especialmente como resultado de toxemia, como escarlatina, tifus, viruela, etc.
VISTA Y OJOS [5]
Ilusiones, colores azules, visión borrosa o pérdida de la visión; desaparición de la vista al leer.
Desaparición momentánea de la visión, con lagrimeo profuso.
Ambliopía, causada por pena y uso excesivo de los ojos al coser; dolores cortantes alrededor de los ojos; moscas volantes y llamas de diversos colores.
Hiperestesia retiniana en constituciones debilitadas, quebrantadas, escrofulosas y hemorrágicas.
Hemorragias en la retina, ya ocurran durante el curso de retinitis albuminúrica y otras enfermedades, o cuando parecen de origen espontáneo.
Retinitis, especialmente albuminúrica y sifilítica.
Ambliopía, amaurosis, especialmente por hemorragia, debilidad y agotamiento.
Diplopía; glaucoma.
Equimosis, quemosis, hemorragia conjuntival, especialmente en el curso de enfermedades zimóticas, irregularidades menstruales y estados hemorrágicos del organismo.
Oftalmía, conjuntivitis, iritis, especialmente cuando aparecen en enfermedades eruptivas, viruela, sarampión y sífilis, u otras enfermedades de la sangre.
Bocio exoftálmico; cuando puede atribuirse a alguna causa agotadora o tóxica, como exceso de lactancia, menstruación excesiva o suprimida.
Pupilas dilatadas; anillos azules alrededor de los ojos.
Desviación externa de los ojos.
Parálisis de los músculos oculares.
Color amarillo de los ojos.
Rezuma sangre del ojo.
Dolor desgarrante, terebrante, como si se hubiera hecho un corte alrededor del ojo, a veces de carácter punzante y < por la mañana y por la noche; gran sensibilidad a la luz, especialmente a la luz de lámpara; párpados hinchados por la mañana, con dolores en la frente y el occipucio; palpitación del corazón, especialmente en los períodos menstruales. θ Neuralgia ciliar.
Sensación de sequedad y ardor; enrojecimiento con un halo alrededor de la córnea.
Ardor en los ojos; enrojecimiento con lagrimeo.
Presión y opresión sobre los ojos.
Ojos débiles y muy rojos, con aglutinación de los párpados, visión muy débil; fotofobia.
Blefaritis; edema de, o hemorragia en, los párpados, especialmente cuando tienen carácter erisipelatoso y ocurren en el curso de enfermedades sépticas o zimóticas.
Ptosis.
Para aclarar la visión después de un ataque de queratitis o queratoiritis.
AUDICIÓN Y OÍDOS [6]
Sensible a los ruidos.
Sensación de plenitud en los oídos.
Sordera; ilusiones auditivas; vértigo auditivo.
Otorrea como resultado de exantemas, irregularidades menstruales, alcoholismo, albuminuria, catarro nasofaríngeo, difteria, tifoidea, sífilis, etc.
Erisipela del oído externo, en constituciones quebrantadas o hemorrágicas.
Absceso y furúnculo en el meato o en el oído externo; sabañón por congelación.
Otorrea intensa después de la escarlatina, fétida y sanguinolenta, con sordera considerable.
Rezuma sangre de los oídos.
OLFATO Y NARIZ [7]
Epistaxis; al comienzo o durante el curso de enfermedades zimóticas y sépticas; o en constituciones quebrantadas, o en estado alterado de la sangre y cuando la sangre parece delgada, degradada, incoagulable, oscura; también con rubores de la cara, vértigo o desmayo.
Catarro; con secreción sanguinolenta.
Ozena; especialmente como secuela de exantemas o sífilis; la secreción es más bien sanguinolenta que fétida.
Enrojecimiento y color azulado de la punta de la nariz; con hinchazón y frialdad. θ Viejos bebedores. θ Zimosis.
Sangrado por la nariz y por todos los orificios del cuerpo.
CARA SUPERIOR [8]
Expresión: estupefacta; ansiosa, pálida; excitada, rubicunda; de indiferencia.
Palidez de la cara, como en el desmayo.
Color amarillo de la cara.
Rubores de la cara.
Color: lívido, hinchado; púrpura, rostro tumefacto; azul alrededor de ojos hundidos; cetrino; palidez cadavérica; plomizo.
Cara roja, hinchada.
Cara roja y distendida con delirium tremens y fiebre.
Se despierta durante la noche rechinando los dientes y con la cara muy distorsionada, boca y nariz desviadas hacia el lado izquierdo.
Erisipela de la cara que recurre con frecuencia.
Sudor frío, rasgos contraídos, formicación, temblor y trémulo de labios y párpados.
Cara hinchada, abotagamiento en los ángulos de la mandíbula inferior; hinchazón de las parótidas y de las glándulas submandibulares.
Acné: de todas las variedades; de masturbadores; de bebedores.
Decoloración, color azulado, varicosidades de nariz y labios. θ Cardiopatía. θ Asma.
Neuralgia de carácter sordo, crónica o periódica.
Parotiditis.
CARA INFERIOR [9]
Labios hinchados; rígidos y entumecidos.
Trismo. θ Apoplejía.
Erupción papulosa copiosa, roja y pruriginosa en la cara, especialmente en el mentón, que existe desde hace algunos meses desde que la menstruación se ha retrasado.
DIENTES Y ENCÍAS [10]
Desde hace años sujeto a rechinar los dientes durante el sueño, la mayoría de los molares rotos; boca y nariz desviadas hacia el lado izquierdo. θ Distorsión.
Encías: blancas; hinchadas; dolorosas; bordes enrojecidos.
GUSTO, HABLA, LENGUA [11]
Pérdida completa del gusto. θ Trastorno hepático.
La lengua y toda la garganta se sienten como atadas; no puede pronunciar una palabra.
Lengua muy roja, lisa y pulida; se siente hinchada. θ Dispepsia atónica.
Lengua: roja y dolorida; amarilla; rígida y entumecida.
Lengua amarillento-parda, seca en el centro. θ Remitente.
Lengua sucia con punta roja. θ Peritiflitis.
Hinchazón de la lengua hasta que no queda más sitio en la boca, con inflamación.
Lengua hinchada hasta casi el doble de su tamaño normal.
Lengua protruida.
Edema de la lengua; después de picadura de insectos.
Glositis; con síntomas erisipelatosos o gangrenosos.
Sífilis de la lengua.
Cáncer de lengua, con mucha tendencia a la hemorragia.
CAVIDAD BUCAL [12]
Aliento fétido; olor peculiar a moho proveniente de la boca. θ Remitente biliosa. θ Intermitente maligna. θ Fiebre amarilla.
La boca se siente sucia y pegajosa al despertar. θ Dispepsia.
Estomacace o estomatitis pútrida; cancrum oris.
Salivación; el flujo es sanguinolento o espumoso.
PALADAR Y GARGANTA [13]
Sensación de constricción apretada de la garganta.
Garganta seca e hinchada, con sed; tejido conectivo muy infiltrado; glándulas aumentadas.
Sensación áspera, rancia, que baja por el esófago hasta el estómago.
Sensación de un tapón en la garganta que hubiera que tragar, o sensación de contracción o sofocación, o como si la úvula o el velo del paladar estuvieran alargados o rígidos, o como de un punto seco o cosquilleo en la garganta, especialmente del lado izquierdo, < al despertar del sueño.
Dolor doloroso, excoriante o punzante, especialmente del lado izquierdo, cerca de la raíz de la lengua, o que se extiende al oído, o como si procediera del oído; < por deglución en vacío y por tragar líquidos más que sólidos.
Tironeo neurálgico en las fauces, < en el lado izquierdo, cerca de la raíz de la lengua, casi provocando sofocación.
La deglución de cualquier sustancia sólida es completamente imposible; la sopa debe colarse para quitar todas las fibras de carne y partículas sólidas. θ Espasmo del esófago.
Fauces muy hinchadas y rojo oscuro; pulso 120, muy pequeño y débil; piel caliente pero sudorosa; cefalea espantosa; gran postración, apenas puede incorporarse en la cama; gran sed. θ Difteria.
Dolor de garganta nervioso; dolor desproporcionado respecto del trastorno visible; fauces secas, gran irritabilidad y sensibilidad al aire seco o frío.
Dolor súbito de garganta como si la úvula y el velo del paladar se estuvieran hinchando, con boca seca; precedido por palpitación y temblor del corazón.
Flemón amigdalino; con mucha congestión venosa, color oscuro azulado de las partes circundantes, mucho edema, las amígdalas protruyen y son sensibles a la presión en los ángulos de la mandíbula inferior; dolor < por deglución en vacío; especialmente con escarlatina o difteria.
Angina tonsilar; constricción de la garganta; lengua amarilla.
Difteria, la garganta se hincha rápidamente; deglución difícil.
Difteria maligna, la vida amenazada por envenenamiento de la sangre, mucho edema o gangrena de las fauces o de las amígdalas, o mucha hinchazón en los ángulos de la mandíbula inferior, cabeza echada hacia arriba y hacia atrás, respiración difícil, semblante oscuro, hinchado y abotagado; gran postración, mucho temblor, pulso muy blando, apenas perceptible; o si hay vómitos o diarrea.
APETITO, SED. DESEOS, AVERSIONES [14]
Hambre con temblor, debilidad y cefalea occipital.
Sin apetito, sed extrema. θ Peritiflitis.
Sed ardiente inextinguible. θ Difteria.
HIPO, ERUCTOS, NÁUSEAS Y VÓMITOS [16]
Pirosis; esófago como si estuviera lleno de un líquido rancio.
Eructaciones agrias, ácidas; acres o rancias.
Malestar de estómago por la mañana.
Náuseas y malestar general, ansiedad; náusea mortal.
Arcadas ineficaces, con debilidad.
Náuseas y vómitos. θ Cefalea.
Vómitos: y mareo; incesantes con sed; precedidos de desmayo; violentos, de alimentos; verdes; de bilis; de sangre; con el menor esfuerzo.
Náuseas con el movimiento; vómitos biliosos todos los meses después de la menstruación. θ Trastorno hepático.
Vómitos biliosos, con fiebre violenta y delirio; embotamiento de la cabeza, con gran apatía y olvido; todo sabe amargo, y a veces ácido; diarrea muy fétida; lengua pardo oscura; somnolencia constante; sequedad de la piel; orina cargada.
Vómitos biliosos, con ansiedad, palpitación, pulso débil.
No puede acostarse sobre el lado derecho ni sobre la espalda sin producir instantáneamente vómitos verde oscuro; dolorimiento en la parte posterior de la cabeza a la presión, < por el movimiento o al sentarse en la cama; tironeo en el lado derecho de la cabeza, < después de comer y produciendo gran mareo en la parte posterior de la cabeza; duerme sólo en mitad de la noche, después de lo cual se siente mejor; se siente mal si duerme durante el día; la luz hiere los ojos y todo se ve amarillo (al principio todo se veía azul).
Vómito negro. θ Fiebre amarilla.
EPIGASTRIO Y ESTÓMAGO [17]
Frecuente sensación de desfallecimiento, hundimiento y hambre alrededor del epigastrio, con temblor y sensación de aleteo un poco más abajo, seguida de sofocos por todo el cuerpo; extrema debilidad; lengua muy roja, lisa y pulida, y se siente hinchada; boca sucia y pegajosa al despertar.
Peso sobre el estómago, debilidad temblorosa, como por un mal inminente; dolorimiento, sensibilidad.
Violento calambre en el estómago después de comer.
Dolor agonizante, inquietud, frialdad, pulso débil.
Píloro constreñido; revestimiento del estómago turgente.
No soporta la ropa alrededor del estómago y de los hipocondrios.
Dolor en la boca del estómago.
Estómago irritable, incapaz de retener nada.
Hematemesis por ulceración.
Penosa sensación de hundimiento, ansia de estimulantes.
Trastornos gástricos de origen nervioso, cerebral, sensorial o reflejo, y los que ocurren al inicio de enfermedades zimóticas o sépticas, o en relación con trastornos menstruales o uterinos, ictericia, nefritis, albuminuria, etc.
Hematemesis; la sangre tiene poca o ninguna tendencia a coagular, o es oscura, como por congestión pasiva o enfermedad maligna, o úlcera atónica, o cuando la enfermedad es simpática, como en la menstruación vicaria.
Cáncer: mucha hemorragia o mucho vómito de moco, viscoso o sanguinolento.
HIPOCONDRIOS [18]
Intolerancia de la ropa alrededor de la región epigástrica y los hipocondrios.
Dolor lancinante en la región hepática.
Punzadas en la región hepática al inspirar profundamente, < por la presión; pérdida completa del gusto; estreñimiento; orina gelatinosa y roja como sangre.
Dolor en la región hepática, también en la punta del hombro; pulsación en la aorta ascendente, náuseas con el movimiento, deposiciones blancas; vómitos biliosos todos los meses después de la menstruación.
Dolor sordo en el hígado; gran pesadez en el estómago, con vómito de todo lo que come por la mañana; puede comer mejor por la tarde; a veces siente como si pudiera comer tocino graso; sabor ácido continuo en la lengua; estreñimiento; menstruaciones demasiado adelantadas y demasiado escasas, oscuras al principio; zumbidos en los oídos; gran entumecimiento de brazos y piernas, con frialdad a veces; piel muy pardo oscura. θ Vómitos biliosos.
Congestión hepática pasiva; especialmente cuando proviene de cardiopatía, o del desempeño imperfecto de las funciones uterinas, o si es secuela de fiebre palúdica.
Atrofia aguda del hígado.
Dolor violento en el lado izquierdo cerca de las últimas costillas, como si estuviera en el diafragma.
Ictericia; ictericia maligna; hemorragias oscuras por nariz, boca, etc.; orina oscura y escasa.
ABDOMEN Y LOMOS [19]
Calor y sensibilidad dolorosa del abdomen, apenas puede soportar la ropa puesta. θ Inflamación peritoneal.
Hinchazón de todo el abdomen.
Dolor violento en el trayecto del colon.
Pulso 140, piel caliente y seca, dolor extremo en la región del apéndice, con frecuentes agravaciones paroxísticas, gran sensibilidad a la presión en un punto del tamaño de una naranja pequeña, con alguna sensación de dureza; no puede soportar la pierna derecha estirada, sino que yace con ella doblada y apoyada en una almohada. θ Peritiflitis.
Tiflitis y peritiflitis; de forma adinámica, lengua con punta roja, postración; sin deposición, o evacuaciones muy fétidas.
Peritonitis; en el curso de enfermedad séptica o zimótica; temperatura por debajo de lo normal; estado bajo, debilitado o hemorrágico; derrame de suero sanguinolento.
Ganglios inguinales aumentados; esfacelo, pus malsano.
Hinchazón de los ganglios inguinales, bubón; por absorción séptica, como por llagas esfaceladas en los genitales, o afección gangrenosa de los dedos de los pies, etc.
DEPOSICIONES Y RECTO [20]
Purgación violenta, con sensación desagradable por todo el cuerpo y gusto nauseabundo.
Deposiciones: negras, delgadas, como posos de café; fétidas.
Deposiciones líquidas, verde oscuras, seguidas de debilidad; amarillas, acuosas, con escozor en el abdomen; numerosas deposiciones líquidas, con cólico, o con náuseas y cólico, o con raspadura en la pared posterior del recto; abatimiento e indiferencia hacia todo.
Náuseas y diarrea; estremecimientos con diarrea; pulso débil y rápido, luego lento; afonía.
Diarrea: por efluvios nocivos; ingestión de materias sépticas en comida o bebida; por "caza muy pasada"; diarrea estival; cólera, etc.
Disentería: de origen séptico; por agua o alimentos contaminados, etc.; flujo excesivo de sangre oscura y fluida, o evacuaciones involuntarias; gran debilidad y desmayo.
Intestinos irregulares, ya diarrea ya estreñimiento. θ Distorsión de la cara.
Estreñimiento, con congestión a la cabeza y cefalea.
Vómito, purga y micción simultáneamente causados por contracción espasmódica, con tenesmo y estranguria.
Deposiciones blancas. θ Trastorno hepático.
Sangrado por el ano y otros orificios.
Evacuaciones sanguinolentas por los intestinos, a veces involuntarias.
Hemorragia intestinal; cuando ocurre durante el curso de enfermedad séptica o zimótica; cuando es de origen hepático, esplénico o cardíaco; o por cáncer, úlcera atónica, irregularidades menstruales, o si la sangre es oscura, fluida e incoagulable.
Hemorragia oscura y fluida con la deposición, con rezumar de sangre al estar de pie o caminar; debilidad, desmayo y dolor sordo en la región ilíaca izquierda; con depresión, ansiedad y abatimiento de ánimo; vientre suelto.
Cólera; frialdad y color azulado súbitos y extremos; colapso, calambres, diarrea, vómitos; respiración embarazada, pulso apenas perceptible, supresión de orina.
Varicosidad del ano y de la porción inferior del intestino; hemorroides idiopáticas, con gran tendencia a sangrar al usar papel, o al hacer un poco de esfuerzo en la deposición, o al estar de pie.
Hemorroides; almorranas sangrantes; sangre oscura, delgada y con poca disposición a coagular; también en embarazadas y con irregularidades menstruales, y relacionadas con cardiopatía, enfermedad hepática o diátesis hemorrágica, en constituciones quebrantadas, en bebedores crónicos.
ÓRGANOS URINARIOS [21]
Congestión renal pasiva; cuando proviene de circulación dificultada, como por cardiopatía obstructiva, asma, bronquitis crónica, etc., particularmente durante el curso, o como secuela, de enfermedad zimótica.
Nefritis albuminosa; cuando ocurre en el curso de cualquiera de las toxemias, o en el embarazo; orina oscura, ahumada por mezcla de sangre fluida.
Hemorragia por la uretra.
Supresión, o retención dolorosa de orina.
Orina: extremadamente escasa, rojo oscura con sangre; gelatinosa; verde amarillenta por mucha bilis; copiosa y de color claro.
Hematuria; con cáncer de vejiga o próstata.
ÓRGANOS SEXUALES MASCULINOS [22]
Instinto sexual aumentado con completa relajación del pene.
ÓRGANOS SEXUALES FEMENINOS [23]
Ovaritis; en constituciones hemorrágicas, o relacionada con menorragia o septicemia puerperal; absceso ovárico.
Neuralgia ovárica; en forma de neurosis pura, y en el climaterio, con bochornos o dolor presivo en el vértice.
Menorragia; durante el curso de enfermedad séptica o zimótica, u otros estados tóxicos, como la enfermedad de Bright; o en diátesis hemorrágica; sangre oscura, fluida, fétida.
Dolores neurálgicos agudos, intermitentes, desde el lado izquierdo del útero al colon transverso, de allí cortan transversalmente como desde ambos lados hacia el centro; de allí ascienden a la cara y la sien; cefalea frontal sorda.
Menstruación retrasada, oscura y escasa. θ Erupción papulosa de la cara.
Menstruación tardía, con intervalo de seis a ocho semanas, escasa y oscura, muy dolorosa al comienzo. θ Distorsión de la cara.
Catamenios una semana demasiado pronto; muy profusos con intensa cefalea frontal, pesadez en cabeza y oídos, con dolores en abdomen y espalda, extremidades frías; color amarillento de la piel.
Cinco días antes de la menstruación, mucho dolor en el hipogastrio y por los muslos, que dura durante los dos primeros días del flujo; flujo muy copioso los tres primeros días y luego persiste intermitentemente cuatro días más; mucho dolor sordo, continuo y persistente en la región del corazón, bajando por el brazo izquierdo y atravesando hasta el omóplato izquierdo, < al inspirar profundamente y al subir escaleras o una cuesta; pies fríos. θ Dismenorrea.
Menstruación vicaria; en estados debilitados y profundamente alterados.
Leucorrea fétida, sanguinolenta.
Menopausia; bochornos, sudores; trastornos de la cabeza (latidos, ruidos, mareo); trastornos cardíacos, como palpitaciones súbitas; "hundimiento en el estómago"; desmayo en el epigastrio; constituciones débiles, debilitadas; o cuando hay metrorragia u otros fenómenos hemorrágicos, siendo la sangre oscura, fluida y fétida.
Cáncer uterino, fungoso, sarcoma maligno, excrescencia en coliflor, con mucha tendencia a la hemorragia; en estados muy degradados del organismo.
EMBARAZO. PARTO. LACTANCIA [24]
Aborto durante el curso de enfermedad séptica o zimótica; y en nodrizas agotadas por la larga atención de pacientes zimóticos o sépticos; y por otras causas de envenenamiento de la sangre.
Fiebre puerperal o convulsiones; en relación con albuminuria; torpor, coma; semblante azulado, abotagado; influencia séptica o zimótica, o en constituciones hemorrágicas o quebrantadas.
Loquios muy fétidos, por materia retenida y en descomposición; también entuertos con tales loquios.
Después del parto, mama izquierda inflamada y endurecida, con fiebre y postración, manchas amarillas en la cara; lengua temblorosa; la mama descarga pus lechoso, delgado, y masas de tejido desintegrado por una abertura debajo del pezón; pulso pequeño y rápido; dolor punzante en un nódulo duro que se formó en la parte inferior externa de la mama.
Flegmasia alba dolens; pierna izquierda hinchada al doble de su tamaño, dolor roedor en la pierna, < al menor contacto.
VOZ Y LARINGE. TRÁQUEA Y BRONQUIOS [25]
Pérdida del habla. θ Apoplejía.
Laringismo estriduloso, espasmo de la glotis: por irritabilidad nerviosa local, o por irritación central, formando parte de un estado convulsivo general; durante el curso de enfermedad zimótica; histeria.
Ronquera, con voz débil y áspera.
Parálisis de la glotis (afonía paralítica) por irritabilidad muscular o nerviosa, como en la histeria.
Laringitis aguda; edema de glotis; afonía catarral aguda, especialmente erisipelatosa y escarlatinosa; por escaldaduras, picaduras de insectos, vapores irritantes, con gran sensibilidad e irritabilidad al hablar, o al contacto del aire seco o frío, o a la presión (que también provoca tos); dolor dolorido, excoriante, punzante, < en el lado izquierdo; o como en un pequeño punto seco; mucho cosquilleo irritativo y carraspeo, como por la presencia de un poco de moco pegajoso que fuera preciso expulsar; también durante el curso de escarlatina, sarampión, viruela, etc.
Ulceración por necrosis de los cartílagos de la laringe.
Bronquiectasia, bronquitis pútrida, broncorrea crónica, especialmente en constituciones quebrantadas o hemorrágicas, con tendencia a la gangrena.
RESPIRACIÓN [26]
Disnea, ansiedad, sed, náuseas, diarrea.
Respiración: ansiosa; embarazada, con constricción de la garganta; entrecortada; rápida, laboriosa, con pulso débil y agitación nerviosa; lenta, laboriosa, con pulso imperceptible; difícil, como si los pulmones no se expandieran.
Asma; especialmente con cardiopatía; gran debilidad y postración, semblante azulado y abotagado, sudor frío.
TOS [27]
Tos nerviosa, especialmente laríngea; seca, cosquilleante, constante, sofocante, como por vapor seco e irritante, o sal o pimienta, o como si proviniera de un punto seco en la laringe, < en el lado izquierdo; o como provocada por aire seco o frío, o por inspiración profunda, por hablar y particularmente por la presión externa sobre la laringe, que no puede soportarse; o muy propensa a presentarse al despertar del sueño.
Sensibilidad e irritabilidad extremas; tos seca al hablar, < en aire seco o frío; mucho carraspeo; ronquera o pérdida de voz; cosquilleo súbito que provoca sofocación, tos espasmódica.
Tos ferina: con gran debilidad, mucha debilidad cardíaca, color azulado o palidez del semblante después de un acceso y lento retorno del color natural; accesos seguidos de hinchazón de la cara o manchas hemorrágicas, labios púrpura, ojos inyectados de sangre, epistaxis, o mucha expectoración espumosa, filamentosa, sanguinolenta; cuando hay cualquier amenaza de edema pulmonar o de parálisis.
Tos; en la tisis cuando es incesante y aparentemente debida a sensibilidad e irritabilidad nerviosas.
Tos con punzada en el lado izquierdo y expectoración sanguinolenta.
Escupe sangre.
PECHO Y PULMONES [28]
Opresión excesiva del pecho; en ancianos afectados de hidrotórax; en fiebre y ague; en apoplejía.
Ardor en el pecho, con calor en la frente.
Dolores punzantes en el pecho; pleuresía con fiebre remitente.
Hemoptisis.
Hidrotórax: en constituciones quebrantadas; ya sea hidropesía secundaria o secuela de pleuresía; con corazón débil, albuminuria, irregularidades menstruales o enfermedad hepática.
Edema pulmonar; gangrena pulmonar; en bebedores y ancianos; en el curso de enfermedades sépticas o zimóticas.
Absceso o cáncer pulmonar; tendencia a la gangrena; con síntomas tifoideos; con hemorragia o fetidez.
Neumonía; con tendencia a la gangrena o a la hemorragia.
CORAZÓN, PULSO Y CIRCULACIÓN [29]
Mucho dolor sordo, continuo y persistente en la región del corazón, bajando por el brazo izquierdo y atravesando hasta el omóplato izquierdo, < al inspirar profundamente y al subir escaleras o una cuesta. θ Dismenorrea.
Corazón sensible al acostarse sobre el lado izquierdo.
Dolor en el corazón; los latidos del corazón son rápidos, a veces intermitentes.
Palpitación, con dolorimiento en y alrededor del corazón, sensación como si el corazón se volcara, o temblor del corazón.
Palpitación de la debilidad, de la obesidad o del corazón graso; palpitación nerviosa, angina de pecho y la imitación de ésta que ocurre en mujeres histéricas.
Latidos del corazón débiles o imperceptibles.
Pulso: rápido; más lento de lo natural (sesenta latidos), o intermitente y apenas perceptible; débil y rápido, luego lento; débil, vacilante, frecuente, pequeño, rápido, filiforme, débil, apenas perceptible, tembloroso, ondulante o lento; irregular.
Pulso 120, muy pequeño y débil. θ Difteria.
Congestiones pasivas y venosas en estados bajos de vitalidad y en constituciones quebrantadas, donde existe tendencia a relajación o torpeza venosa general o local, como propensión a sabañones, congelaciones, etc.
Anemia perniciosa, leucocitemia; en constituciones arruinadas por gonorrea, sífilis, alcohol, etc.; tendencia a hemorragias por encías, mucosas y piel; sangre incoagulable.
Hemofilia, diátesis hemorrágica, reblandecimiento de las paredes vasculares o desorganización de la sangre; la sangre no está dispuesta a coagular, aun siendo arterial, o es de color oscuro.
Hemorragias pasivas, en las que la sangre parece rezumar a través de las paredes vasculares y escapar a los tejidos circundantes, o sobre o desde superficies libres, mucosas, etc., como si la sangre estuviera disuelta, o como si los vasos no tuvieran poder para retener en su interior el líquido circulante, como si todo el sistema estuviera en un estado de disolución.
Flebitis; en estado orgánico bajo, debilitado, erisipelatoso.
Varicosidad, venas varicosas, varicocele, torpeza venosa, especialmente resultante del alcohol.
Linfangitis, angioleucitis; por absorción séptica, piemia, etc.
CUELLO Y ESPALDA [31]
Dolor tironeante, tenso, desde el hombro derecho a lo largo del cuello, como por un tendón tenso, < por la presión y al mover el brazo.
Ántrax, forúnculos, pústulas, granos o escaras debidos a un estado degenerado de la sangre.
Dolor en la punta del hombro; también en la aorta ascendente. θ Trastorno hepático.
Dolor sordo en el riñón derecho y en el estómago. θ Cefalea.
Reblandecimiento de la médula espinal, escaras, congestión o irritación espinal, meningitis espinal, mielitis o parálisis espinal.
EXTREMIDADES SUPERIORES [32]
Ganglios axilares izquierdos hinchados y sensibles.
Paroxismos de dolores contusos en los huesos del hombro.
Dolores pulsátiles en las puntas de los dedos, etc.
Sensación paralítica, temblor, sacudidas, calambres y neuralgia en los brazos.
Gran forúnculo inflamado en la parte superior del brazo derecho, cerca del codo.
Sensación tirante, como de cuerda, que se extiende desde la parte anterior del codo izquierdo hacia abajo por la cara anterior del antebrazo, con "puntos redondos" de dolor aquí y allá a lo largo de la cara anterior del antebrazo; los "puntos de dolor" permanecen sólo unos minutos y luego desaparecen, pero recurren frecuentemente tanto de día como de noche; no puede agarrar con el índice y el pulgar izquierdos; no puede extender el brazo izquierdo sin dolor. θ Pihemia resultante de lesión del dedo medio der.
Dedo medio derecho hinchado, duro, tenso y de color azul grisáceo brillante, completamente rígido e incapaz de movimiento alguno; los otros dedos también más o menos afectados; rubor en el dorso de la mano, con dolor que se extiende al codo; pérdida de apetito; se siente decaída, miserable, débil; finalmente angioleucitis de la palma, luego tres líneas rojas y un absceso en la axila derecha con supuración. θ Piemia.
Tubérculo en la muñeca, cerca del extremo del radio, del tamaño de un guisante grande partido y bastante azulado, resultante de una picadura de insecto varios años atrás; había persistido desde entonces, siendo más marcado durante los meses de verano.
Erupción vesicular y pustulosa alrededor de las muñecas.
Temblor de las manos.
Hormigueo y punzadas, "adormecimiento" de las manos, especialmente de la izquierda, con el menor esfuerzo, "quedan completamente muertas" cuando cose; la pierna izquierda afectada de modo semejante.
Frialdad y color azulado de manos y dedos relacionados con debilidad del sistema nervioso y del corazón.
Dolor violento, espasmódico, en la palma izquierda, como por picadura de abeja.
Prurito y calor de las palmas.
Estado de la piel de las manos como pergamino.
Mancha roja, ardorosa y pruriginosa, en el dorso del tercer dedo izquierdo, originalmente resultante de mordedura de insecto hace veinte años; ha reaparecido regularmente en la misma época cada año desde entonces, durando cada vez aproximadamente una semana.
Rezumar de sangre por debajo de las uñas.
Sabañones, especialmente cuando amenazan gangrena, y cuando son crónicos o aparecen con tiempo no muy frío, indicando así baja vitalidad nerviosa y vascular.
Psoriasis palmar, granos, pústulas, forúnculos, ganglios axilares supurantes, tubérculos, petequias y entumecimiento.
EXTREMIDADES INFERIORES [33]
Sobresaltos; sacudidas; temblor y calambres de las extremidades inferiores.
Las piernas "se duermen" y hormiguean al sentarse, o al cruzarlas.
Tirón súbito desde la cadera izquierda hasta el pie.
Durante y después de caminar siente como si un tendón tirara desde la planta del pie derecho a través del hueso de la pierna.
Dolores acalambrantes en pantorrilla, talones y dedos de los pies.
Dolorimiento en la pantorrilla; en la planta del pie.
Hinchazón de los pies todas las tardes.
Parálisis de los extensores del pie izquierdo después de tifus; arrastra los dedos.
Prurito de la piel en las extremidades inferiores.
Granos; pústulas; forúnculos; tubérculos; petequias; manchas hemorrágicas; venas varicosas; úlceras, especialmente varicosas, hemorrágicas, gangrenosas; sabañones.
Pequeñas manchas púrpuras que aparecen en las piernas, y muy pronto ambas piernas, desde las rodillas hasta los tobillos, quedaron cubiertas de equimosis; algo de sangrado con las deposiciones y circulación general muy lánguida.
MIEMBROS EN GENERAL [34]
Dolorosa sensación paralítica.
Sobresaltos, sacudidas, temblor e inestabilidad de los miembros.
Dolores reumáticos y neurálgicos.
Dolor contuso en articulaciones y huesos.
Pesadez, como si los huesos fueran de madera pesada.
Dolor entumecido, como después de un calambre, en la parte anterior de los dedos y en los dedos de los pies.
Dolores tironeantes en rodilla, tibia, espalda, etc.
Contracción de los flexores.
Reumatismo gonorreico; en sifilíticos crónicos y bebedores.
REPOSO. POSICIÓN. MOVIMIENTO [35]
Apoyar la cabeza: > vértigo.
Acostarse: la cefalea obliga a ello.
No puede acostarse sobre el lado izquierdo.
Al acostarse sobre el lado derecho o sobre la espalda: vómitos verde oscuro.
Al acostarse sobre el lado izquierdo: sensibilidad del corazón.
No puede soportar la pierna derecha estirada; yace con ella doblada y sostenida por una almohada.
Cabeza echada hacia arriba y hacia atrás, en la difteria.
Se desliza hacia el pie de la cama.
Sentado: las piernas se duermen.
De pie: rezumar de sangre por el ano; gran tendencia de las hemorroides a sangrar.
Movimiento: vómitos; dolorimiento en la parte posterior de la cabeza <; náuseas; calor en la frente y ardor en el pecho <.
Apenas puede incorporarse en la cama.
Sentarse en la cama: dolorimiento en la parte posterior de la cabeza <.
Al asumir la posición erguida: desmayo.
Las piernas se duermen al cruzarlas.
Al mover el brazo: dolor desde el hombro derecho a lo largo del cuello <.
Al coser: se duermen las manos.
Caminar: cefalea con vértigo, náuseas y vómitos >; rezumar de sangre por el ano; como si un tendón tirara desde la planta del pie derecho a través del hueso de la pierna durante y después de caminar.
Subir escaleras: dolor sordo en la región del corazón, por el brazo izquierdo y hasta el omóplato izquierdo; también al subir una cuesta.
Esfuerzo: vómitos con el menor; adormecimiento de las manos con el menor; se cansa fácilmente con el más mínimo.
NERVIOS [36]
Debilidad temblorosa en todo el cuerpo, como si presintiera algún mal.
Pérdida general de fuerza; los músculos rehúsan prestar su servicio.
Se cansa fácilmente con el menor esfuerzo. θ Dismenorrea.
Postración súbita y grande de la fuerza vital.
Gran postración, apenas puede incorporarse en la cama. θ Difteria.
Frecuentes accesos de desmayo, con pulso imperceptible e inclinación al vómito.
Parálisis; reumatismos antiguos.
Parálisis: consecutiva a apoplejía, particularmente glosofaríngea del lado derecho; posdiftérica; de los alienados; general.
Mielomalacia, con ausencia completa, o muy poco, dolor local; dolor sólo < por la presión, debilidad de la espalda, actividad mental disminuida, habla difícil, opresión del pecho, convulsiones, parálisis indolora de las extremidades, con entumecimiento y gran frialdad del miembro afectado.
Esclerosis múltiple, esclerosis lateral, ataxia locomotriz, atrofia muscular progresiva, tétanos, etc.
Histeria: especialmente cuando es convulsiva o apoplectiforme.
Neuralgia: cuando ocurre como secuela de enfermedad séptica, tóxica o incluso miasmática, o de estados crónicos biliosos, climatéricos o albuminúricos.
Espasmos locales, calambres, trismo, etc.; cuando ocurren como secuela de toxemia, o en constituciones quebrantadas.
Convulsiones, con temblor de los miembros, sin espuma en la boca; pérdida de los sentidos; indiferencia, parece sólo medio vivo; palidez de la cara como en el desmayo; sensación de constricción apretada de la garganta. θ Epilepsia.
Convulsiones: que ocurren al comienzo de exantemas; también puerperales, y particularmente si hay albuminuria, coma, semblante azul y abotagado, con saliva espumosa y sanguinolenta, o tendencia a hemorragia.
Convulsiones y parálisis. θ Meningitis cerebroespinal.
Calambres y convulsiones, con gritos o delirio.
Convulsiones resultantes de la extensión de una enfermedad del oído, después de los exantemas y en la tos ferina.
Convulsiones epilépticas, que ocurren al comienzo de enfermedad séptica o zimótica.
Corea: especialmente cuando puede rastrearse a algo séptico o tóxico, e incluso si es autogenética, como en sujetos reumáticos, gotosos, albuminúricos o amenorreicos.
Temblores y sacudidas, especialmente si resultan del alcoholismo, o de enfermedad séptica o zimótica.
Hidrofobia.
SUEÑO [37]
Bostezos, con sistema nervioso deprimido, o irrigación sanguínea degradada.
Torpor y somnolencia del comienzo o de la terminación de enfermedad zimótica o séptica, u otra toxemia, como albuminuria, irregularidades menstruales, enfermedad hepática o cardíaca, etc.
Sopor, del que no puede despertársele. θ Apoplejía.
Somnolencia constante, con incapacidad para dormir. θ Delirium tremens.
Insomnio por angustia nerviosa y mental vinculada al sufrimiento corporal, pero totalmente desproporcionado al sufrimiento.
Insomnio crónico.
Sobresaltos durante el sueño.
Síntomas < después de dormir.
Sueños: de viajar; de disputas; de los muertos.
TIEMPO [38]
Tiempo
Por la mañana: al despertar, cefalea sobre los ojos; malestar de estómago; cefalea, que cede al vestirse; dolor alrededor de los ojos <; párpados hinchados, con dolores en frente y occipucio; malestar de estómago; vomita todo lo que come.
Por la tarde: puede comer mejor.
Durante el día: se siente mal si duerme.
Por la tarde-noche: dolores alrededor de los ojos <; hinchazón de los pies.
Por la noche: se despierta luchando con enemigos imaginarios; delirio; cefalea con fiebre <; se despierta rechinando los dientes, la cara muy distorsionada; duerme sólo en mitad de la noche.
TEMPERATURA Y TIEMPO ATMOSFÉRICO [39]
Aire libre: ligereza de la cabeza; cefalea con vértigo, náuseas y vómitos mejor.
Aire frío: gran irritabilidad y sensibilidad de la garganta al aire seco o frío; laringitis aguda con gran sensibilidad al aire seco o frío; tos seca < en aire seco o frío.
Verano: diarrea; el tubérculo de la muñeca más marcado.
FIEBRE [40]
Superficie fría, especialmente las extremidades.
Escalofríos todas las tardes; una especie de sensación reptante arriba y abajo de la espalda y después por todo el cuerpo durante cinco o seis horas; fuerte presión en el vértice, corriendo hacia los oídos, con aturdimiento y confusión, y calor de la cabeza a los pies; dolor lancinante desde el occipucio hacia abajo por la columna y los brazos; aliento fétido; lengua cubierta de saburra amarilla; sabor amargo en la boca y náuseas; dolorimiento en el lado derecho de la boca del estómago hasta los hombros; dolor en el centro del pecho hasta la espalda; dolor sordo a través de las caderas y también en la espalda y el hombro izquierdo; inclinación constante a la deposición, con descargas pardo oscuras, negruzcas.
Escalofríos alternando con calor, ocasionalmente sudor frío súbito, pulso lleno y 100; ojos hundidos, con anillos pardo oscuros; lengua seca en el centro y amarilla, punta roja; esfuerzos vanos constantes para evacuar los intestinos, náuseas, malestar de estómago; evacuaciones negras, escasas y pastosas; dolorimiento en pecho y estómago, dolor al tocarlos; no puede acostarse sobre el lado izquierdo; gran somnolencia y debilidad excesiva. θ Fiebre biliosa remitente.
Sofocos por todo el cuerpo.
Lengua seca y agrietada, raya pardo oscura por el centro, bordes de color rojo intenso; descargas biliosas ocasionales; sin apetito; sudor frío y pegajoso en frente y sienes; piel amarilla; hablaba cuando se le despertaba sacudiéndolo, parecía completamente inconsciente de todo; orina rojo oscura, depositando un sedimento oscuro, amarillo rojizo; pulso 50 y débil. θ Fiebre biliosa.
Fiebre intensa, erupción copiosa, oscura, confluente, edema considerable de la cara; síntomas oftálmicos y nasales muy intensos, los de garganta y pecho moderadamente; algo de delirio. θ Morbilli.
Fiebre ardiente, pulso acelerado. θ Apoplejía.
Piel caliente y seca, pulso 140. θ Peritiflitis.
Sin sudor; el paciente a veces está frío, pero es un frío seco.
Sudor frío; ataques súbitos de sudor frío.
Sudor coloreado, especialmente axilar; sudor sanguinolento.
Escarlatina maligna, con gran infiltración del tejido conectivo, especialmente en la garganta.
Remitentes biliosas del Sur; de tipo adinámico, con tendencia a hemorragia.
Fiebres con síntomas hemorrágicos, o tendencia a la putrescencia.
Fiebre amarilla; tendencia hemorrágica, rezumar de sangre por todos los orificios e incluso por los poros; piel amarilla; vómitos de bilis o sangre; deposiciones fétidas, biliosas o sanguinolentas; hígado sensible; corazón débil; desmayos.
Fiebres resultantes de absorción séptica y en casos purpúricos de enfermedades zimóticas; fiebre puerperal.
Piemia; fiebre héctica; acompañando supuración, ulceración, quemaduras, escaldaduras, fase de maduración de la viruela, fracturas compuestas, heridas laceradas, heridas de disección, celulitis, erisipela, pústula maligna, carbunco, picaduras de insectos, fagedeña, etc.; para la que acompaña absorción diftérica y escarlatinosa; o la de sífilis secundaria o terciaria; cólera.
Tifus; opresión de los centros nerviosos; ojos congestionados, semblante pesado, embotado, hinchado, estupefacto; erupción oscura, púrpura, copiosa; durante la segunda semana, el corazón se vuelve marcadamente blando, el ruido sistólico casi inaudible, pulso blando, desfalleciente, tembloroso; gran e inquietante desasosiego, mucho estupor, sacudidas, sobresaltos, temblor, se desliza hacia el pie de la cama, o sordera; sobrevienen neumonía o edema de glotis; hinchazón de las glándulas salivales, diarrea, albuminuria o supresión de orina.
Fiebre recurrente; tendencia a síncope, hemorragia, epistaxis, menorragia, erupción petequial o edema de pulmones o piernas, derrame en articulaciones, oftalmía, diarrea, disentería; en sujetos ancianos o intemperantes.
Fiebre cerebroespinal; muermo; peste.
ATAQUES, PERIODICIDAD [41]
Súbito: dolor de garganta; frialdad y color azulado extremos; palpitaciones; cosquilleo que provoca sofocación; gran postración de la fuerza vital; sudor frío.
Frecuente: erisipela de la cara; sensación de desfallecimiento alrededor del epigastrio, con temblor por encima del ombligo, seguida de sofocos; agravaciones paroxísticas del dolor en la región del apéndice; accesos de desmayo.
Constante: somnolencia, con incapacidad para dormir; vómitos; sabor ácido en la lengua; tos; inclinación a la deposición; esfuerzos vanos para evacuar los intestinos.
Varias veces al día: ataques de mareo, desmayo y debilidad, con cefalea occipital.
Todas las tardes: escalofríos y sensación reptante durante cinco o seis horas.
Desde las 6 A. M. hasta la tarde: presión y dolor pesado en el vértice.
Cada pocos días: cefalea biliosa.
Todos los meses: vómitos después de la menstruación.
Desde hace algunos meses: erupción en la cara.
Periódica: neuralgia.
Periodicidad marcada: los dolores van y vienen súbitamente o reaparecen cada tres meses, cada año, etc.
Desde hace años: rechinar de dientes durante el sueño, con distorsión de la cara; tubérculo en la muñeca.
Crónicos: neuralgia; sabañones; insomnio; bronquitis; broncorrea.
Desde hace veinte años: dolor intenso en el ojo derecho y en el vértice, en el lado derecho hasta la nuca, a intervalos.
Mancha roja, ardorosa y pruriginosa en un dedo, resultante de mordedura de insecto hace veinte años, que vuelve regularmente en la misma época cada año, durando cada vez aproximadamente una semana.
LOCALIZACIÓN Y DIRECCIÓN [42]
Actúa más sobre el lado derecho.
Derecho: cefalea < en la sien; dolor intenso en el ojo y el vértice, por el lado hasta la nuca; tironeo en el lado de la cabeza; no puede soportar la pierna estirada, yace con ella doblada y sostenida por una almohada; dolor tironeante y tenso desde el hombro a lo largo del cuello; dolor sordo en el riñón; gran forúnculo inflamado en la parte superior del brazo cerca del codo; dedo medio hinchado, incapaz de moverse, otros dedos también afectados, dolor que se extiende al codo, absceso en la axila; como si un tendón tirara desde la planta del pie a través del hueso de la pierna; parálisis del lado.
Izquierdo: cefalea biliosa que comienza detrás del oído; cefalea frontal en el lóbulo anterior; latidos y calor en el lado de la cabeza; garganta < del lado; tironeo neurálgico en las fauces < del lado; dolor en el lado, cerca de las últimas costillas, como en el diafragma; dolor sordo en la región ilíaca; dolor sordo en la región del corazón, por el brazo y hasta el omóplato; dolores neurálgicos desde el lado del útero hasta el colon transverso; mama inflamada y dura; pierna hinchada al doble de su tamaño natural; laringitis aguda < del lado; punzada en el lado con tos; sensación tirante, como de cuerda, desde el codo hacia abajo por el antebrazo; puntos redondos de dolor a lo largo de la cara anterior del antebrazo, no puede agarrar con índice y pulgar, no puede extender el brazo sin dolor; adormecimiento de mano y pierna; dolor violento espasmódico en la palma; mancha roja en el dorso del dedo; tirón desde la cadera hasta el pie; parálisis de los extensores del pie; dolor sordo en el hombro.
SENSACIONES [43]
Como si el cerebro hubiese sido intoxicado por ácido carbónico, o por sangre degradada; como por un golpe en el occipucio; como si la cabeza estuviera constreñida; como si se hubiera hecho un corte alrededor de los ojos; como si la lengua y toda la garganta estuvieran atadas; como si la lengua estuviera hinchada; como de un tapón en la garganta que hubiera que tragar, o de contracción o sofocación, o como si la úvula o el velo del paladar estuvieran alargados o rígidos, o como de un punto seco o cosquilleo en la garganta; como si la úvula y el velo del paladar se estuvieran hinchando; como si el esófago estuviera lleno de líquido rancio; como si los pulmones no se expandieran; como de un punto seco en la laringe; como si el corazón se volcara; como de un tendón tenso desde el hombro derecho a lo largo del cuello; como si los brazos estuvieran paralizados; como por picadura de abeja en la palma izquierda; como si un tendón tirara desde la planta del pie derecho a través del hueso de la pierna; como si los huesos fueran de madera pesada.
Dolor: en la cabeza; en el centro de la frente; en el ojo derecho y el vértice, por el lado derecho hasta la nuca; en la frente y el occipucio; en la boca del estómago; en la región hepática; en la punta del hombro; en el lado izquierdo, cerca de las últimas costillas, como en el diafragma; en el trayecto del colon; en la región del apéndice; en abdomen y espalda; en el hipogastrio y por los muslos; en el corazón; en la punta del hombro; en la aorta ascendente; violento, espasmódico, en la palma izquierda.
Debilidad temblorosa, como por un mal inminente.
Penosa sensación de hundimiento.
Dolor agonizante: en el estómago.
Cortante: alrededor de los ojos.
Terebrante: alrededor de los ojos.
Roedor: en la pierna izquierda.
Punzadas: en la región hepática; en el nódulo duro de la parte inferior externa de la mama; en el lado izquierdo; en el pecho.
Escozor: cefalea; en el abdomen; por todas partes.
Punzante: en la garganta, especialmente del lado izquierdo, cerca de la raíz de la lengua, o se extiende al oído, o como si procediera del oído; con laringitis aguda; en las manos.
Lancinante: cefalea; desde el occipucio hacia abajo por la columna y los brazos; en la región hepática.
Desgarrante: alrededor de los ojos.
Sacudidas: en los brazos.
Tironeante: cefalea; neurálgico, en las fauces; en el lado derecho de la cabeza; desde el hombro derecho a lo largo del cuello; desde la cadera izquierda hasta el pie; en rodillas, tibia, espalda; en los huesos.
Raspadura: por el esófago hasta el estómago; en la pared posterior del ano.
Ardor: en el pecho; en los ojos; en la mancha del dorso del tercer dedo izquierdo.
Dolor excoriante: en la garganta, especialmente del lado izquierdo, o extendiéndose al oído, o como si procediera del oído; con laringitis aguda.
Dolorimiento: especialmente en el lado izquierdo de la garganta, cerca de la raíz de la lengua, o que se extiende al oído, o como si procediera del oído; con laringitis aguda; en y alrededor del corazón; en la pantorrilla; en la planta del pie.
Sensibilidad dolorosa: de la garganta; en la parte posterior de la cabeza; del lado derecho de la boca del estómago hasta los hombros; en pecho y estómago.
Presivo: sordo, detrás del oído; descendiendo sobre los ojos; cefalea; en el vértice.
Tenso: dolor desde el hombro derecho a lo largo del cuello.
Constricción: apretada, de la garganta.
Contracción: en la garganta.
Compresivo: cefalea.
Calambres: en el estómago; en los brazos; de las piernas; en pantorrilla, talones y dedos de los pies.
Dolores neurálgicos: agudos, desde el lado izquierdo del útero al colon transverso, de allí cortando transversalmente como desde ambos lados hacia el centro, de allí hacia arriba a la cara y las sienes; en los brazos; en los miembros.
Dolores reumáticos: en los miembros.
Dolor paralítico: en las extremidades; en los huesos.
Dolor entumecido: como después de un calambre, en la parte anterior de los dedos y en los dedos de los pies.
Dolor contuso: en los huesos del hombro; en articulaciones y huesos.
Dolor sordo: a través de las caderas, en la espalda, en el hombro izquierdo.
Dolor pesado: sordo, sobre los ojos y a los lados de la nariz; en el vértice.
Dolor persistente: en los huesos; sordo, pesado, en la cabeza; en el hígado; en la región ilíaca izquierda; sordo, continuo, en la región del corazón, por el brazo izq. y hasta el omóplato izquierdo; en el riñón derecho y en el estómago; en el centro del pecho hasta la espalda.
Pulsátil: cefalea; en el cerebro.
Latidos: en el lado izquierdo de la cabeza; sordos, pesados, en el occipucio; en las puntas de los dedos.
Aleteo: por encima del ombligo.
Opresión: del pecho; sobre los ojos.
Presión: sobre los ojos; en el vértice.
Peso: sobre el estómago; en cabeza y oídos.
Pesadez: en el estómago; de los miembros.
Sensación congestiva; sorda, pesada, en la parte anterior del cerebro.
Plenitud: en los oídos.
Embotamiento: de la cabeza.
Ligereza: de la cabeza.
Mareo: en la parte posterior de la cabeza.
Hundimiento: alrededor del epigastrio; en el estómago.
Desvanecimiento: alrededor del epigastrio.
Debilidad: de la espalda.
Entumecimiento: de brazos y piernas; del miembro afectado.
Sensación reptante: arriba y abajo por la espalda.
Hormigueo: de las manos; en las piernas.
Cosquilleo: en la garganta; con laringitis aguda; tos.
Sofocación: en la garganta.
Pirosis.
Sensación de hambre: alrededor del epigastrio.
Calor: sobre los ojos y a los lados de la nariz; en la frente; en el vértice; en el lado izquierdo de la cabeza.
Sequedad: en los ojos; de las fauces; de la boca; de la piel.
Prurito: del cuero cabelludo; erupción en la cara; de las palmas; en la mancha del dorso del tercer dedo izquierdo; de la piel de las extremidades inferiores; por todas partes.
TEJIDOS [44]
Influencia depresiva muy rápida y directa sobre el sensorio y el bulbo raquídeo, alterando tanto la circulación como la nutrición; después de la muerte, en casos subagudos y crónicos, el cerebro, el cerebelo y el bulbo se encuentran en estado de ingurgitación, con sangre oscura, fluida, degradada, y aparentemente amenazados de reblandecimiento.
La sustancia cortical del cerebro y las membranas cerebrales en estado de ingurgitación, con sangre oscura, fluida, degradada; la corteza altamente congestionada y teñida de color pardo oscuro; la aracnoides engrosada, dura, opaca y adherida a la piamadre, y las mallas de esta última distendidas con suero; extravasación y equimosis.
Parece actuar primariamente sobre los centros nerviosos cerebroespinales, produciendo secundariamente descomposición de la sangre y destrucción de la fibrina sanguínea, hemorragias, equimosis.
Afecta principalmente la sangre, el plexo solar y los nervios neumogástricos; también el sistema cerebroespinal.
Los órganos de la visión profundamente afectados, hasta el punto de anular sus funciones.
Hemorragias por todos los orificios del cuerpo, ojos, oídos, nariz, boca y uretra, incluso sudor sanguinolento; la sangre brota súbitamente de ojos, oídos, nariz, encías y debajo de las uñas.
Hinchazón edematosa de todo el cuerpo.
Indicado en enfermedades de carácter adinámico, ya sean causadas por estados previos bajos del organismo, o por envenenamiento zimótico y séptico, abuso de alcohol, etc.; son especialmente característicos los signos de debilidad cardíaca, pulso débil, circulación lenta, piel azulada, desmayo, debilidad general.
Dolores contusos, tironeantes o paralíticos en los huesos, < al despertar.
TACTO. MOVIMIENTO PASIVO. LESIONES [45]
Tacto: pierna izquierda < por el menor contacto; laringitis aguda, con gran sensibilidad al tacto; dolor en pecho y estómago.
No soporta la ropa alrededor del estómago, hipocondrios, región epigástrica o abdomen.
Presión: en los ángulos de la mandíbula inferior, amígdalas sensibles; dolorimiento en la parte posterior de la cabeza; punzadas en la región hepática <; región del apéndice muy sensible; laringitis aguda con gran sensibilidad; tos laríngea; dolor desde el hombro derecho a lo largo del cuello; en mielomalacia, dolores <.
Sacudirlo: parecía completamente inconsciente, hablaba cuando se le despertaba así.
Gran tendencia de las hemorroides a sangrar al usar papel.
Por vapores irritantes: laringitis aguda.
Después de picaduras de insectos: edema de la lengua; laringitis aguda; tubérculo en la muñeca; mancha roja, ardorosa y pruriginosa en el dorso del tercer dedo izq.
Por escaldaduras: laringitis aguda.
Quemaduras, escaldaduras, fracturas compuestas, heridas laceradas, heridas de disección.
Fracturas compuestas; en el curso de enfermedad séptica o zimótica, en constituciones quebrantadas, viejos bebedores u otros estados de baja vitalidad o sangre degradada; tendencia a gangrena o supuración malsana, amenazando absorción séptica.
PIEL [46]
Prurito, escozor, por todas partes; urticaria.
Piel seca, rígida, como pergamino delgado; por lo general fría.
Piel caliente, sudorosa. θ Difteria.
Color amarillo de todo el cuerpo.
Ictericia aguda, de origen hemático más que hepático.
Petequias, pequeñas manchas, o manchas púrpuras equimóticas.
Manchas amarillo-verdosas y azuladas, con disminución de la hinchazón.
Manchas amarillas y negras por todo el cuerpo.
Púrpura hemorrágica.
Eritema escarlatiniforme o enrojecimiento escarlata con vesículas semejantes a exantema.
Ampollas y manchas lívidas en el cuerpo.
Pequeñas ampollas alrededor de los ojos.
Erupción vesicular en el tabique nasal.
Hinchazón en la muñeca que contiene suero.
Granos en la cara.
Erupción alrededor de la boca.
Herpes en el escroto.
Hinchazón de todo el cuerpo y especialmente de las glándulas submandibulares y de las amígdalas.
Supuración de glándulas; en constituciones quebrantadas, con fiebre baja, tendencia al esfacelo, y secreción de materia sucia o hemorrágica.
Quemaduras y escaldaduras, amenazando erisipela o gangrena.
Ulceración; especialmente fagedénica, esfacelante, varicosa, irritable, bubón, "chancro blando", mercuriosifilítica, con secreción fétida, etc., en constituciones quebrantadas por enfermedad previa o mala vida; en bebedores.
Picaduras de insectos, cuando asumen carácter erisipelatoso o gangrenoso.
Al octavo día después de la vacunación, los centros de inserción ennegrecidos, y los círculos llenos de linfa oscura y rodeados de una placa de inflamación; pequeñas pápulas rojas y elevadas en brazo y antebrazo; al noveno día, la piel de casi toda la extremidad superior inflamada, rojo oscura y engrosada; la piel del hombro, cuello, pecho, abdomen y espalda en condición semejante, y en las extremidades inferiores erupción en pequeñas placas; alrededor del codo, negruzca. θ Erisipela.
Erupción pustulosa después de la vacunación.
Abscesos en el codo que descargan una materia pardo rojiza, con partículas brillantes.
Panadizos, pénfigo, pústulas, forúnculos, ántrax, abscesos gangrenosos, etc., cuando la fiebre es baja, las partes azuladas y las secreciones escasas, tardías, o de líquido oscuro, malsano; diarrea con gangrena.
Antiguas cicatrices se abren de nuevo.
Hinchazones calientes, con piel fría y aspecto enfermizo.
Úlceras obstinadas, incluso malignas, con tez amarilla y gran indiferencia.
Ántrax, pústula maligna; especialmente si es de color oscuro, con mucha fiebre o amenaza de gangrena, o si hay varias, o si ocurren en una constitución ya quebrantada por enfermedad o mala vida; esfacelo, hemorragia, fiebre de tipo bajo.
Heridas de disección; síntomas de erisipela flegmonosa; acumulación de pus sucio en partes distantes, sobreviniendo estado tifoide.
Escoriaciones, secas y finalmente negras.
Úlcera maligna donde se infligió la mordedura (catorce años antes), con hinchazón de las partes.
Sabañones, con gangrena inminente; circulación lenta.
Gangrena, la piel separada de los músculos por un líquido fétido; manchas negras con areola roja y enrojecimiento negruzco oscuro de los tejidos adyacentes.
Erisipela general o local, flegmonosa, flictenular o edematosa; piel rojo azulada, fiebre baja; durante zimosis o en debilitados; también en heridas; más frecuente en la cara.
Sarampión: especialmente la forma maligna o purpúrica; y para secuelas tales como gangrena de boca o genitales; y para retrocesión de la erupción; también en etapas tardías cuando la erupción permanece demasiado tiempo o reaparece como un moteado.
Escarlatina; cuando en la invasión primaria hay signos de gran intoxicación, vómitos, colapso general y frialdad, o gran opresión cerebral, coma, convulsiones; garganta lívida y que se hincha rápidamente, mucho edema en los ángulos de la mandíbula inferior, mentón levantado y cabeza echada hacia atrás, erupción en placas, oscura o petequial, pulso extremadamente rápido y débil, frecuentes epistaxis, rostro sombrío; gemidos e inquietud en la cama, o pesado, embotado y estúpido; la hinchazón de fauces y amígdalas parece amenazar sofocación o gangrena, mucha hinchazón alrededor del cuello, moco tenaz, sanguinolento, de boca y narinas, respiración irregular y entrecortada; infección secundaria por absorción desde fauces gangrenosas y esfaceladas, induciendo un estado tifoideo bajo; también para complicaciones, edema de glotis, laringitis, meningitis, etc.; y para la hidropesía consecutiva, cuando la orina es de color oscuro, ahumado, sanguinolenta o albuminosa.
Sífilis; primaria, si el chancro se vuelve gangrenoso o fagedénico; secundaria, para tubérculos mucosos y ulceración fagedénica y profundamente penetrante de las mucosas, necrosis de cartílagos, etc.; terciaria, para ulceración fétida y hemorrágica, y si el cerebro, el hígado o los riñones llegan a afectarse.
Pénfigo; con estados tifoideos bajos, y cuando el líquido contenido asume carácter oscuro o sanguinolento, o amenaza gangrena.
Peliosis reumática; con edema, grandes manchas purpúricas y bullas en las que las placas purpúricas negras, cubiertas por una envoltura flácida de ampolla después de escapar el suero, eran como porciones de piel que se hubieran mortificado.
Hidropesía: cardíaca; hepática; renal; también hidropesía general no dependiente de enfermedad orgánica de ninguno de los grandes órganos centrales, sino más bien expresión de un estado debilitado, reblandecido, de los capilares, o de un colapso general de las fuerzas vitales, y particularmente si ha resultado de alcoholismo crónico, o de enfermedades sépticas, zimóticas u otras deprimentes o debilitantes.
ETAPA DE LA VIDA, CONSTITUCIÓN [47]
Diátesis hemorrágica.
Enfermedades causadas por estados previos bajos del organismo, o por envenenamiento zimótico o séptico, abuso de alcohol, etc.
Estados tifoideos bajos.
Sistema nervioso deprimido; irrigación sanguínea degradada.
Neuralgia: que ocurre como secuela de enfermedad séptica, tóxica o incluso miasmática; o de estados crónicos biliosos, climatéricos o albuminúricos.
Convulsiones de mujeres puerperales y de niños.
Sujetos reumáticos, gotosos, albuminúricos o amenorreicos.
Constituciones quebrantadas.
T., æt. 4 meses, sano y de familia sana; erisipela después de la vacunación.
G., æt. 7 1/2, constitución débil y piel eruptiva, cuyo padre murió de cardiopatía y alcoholismo; tuvo escarlatina grave, seguida de otorrea.
Srta. H., æt. 9, y su hermano, J. D. H., æt. 13; escarlatina maligna.
Niño, æt. 10; furúnculo.
Niña, æt. 12; difteria.
GK., æt. 16, cuyo padre era un bon vivant y había padecido enfermedad hepática, es un muchacho débil, pálido, exangüe, sujeto a bronquitis y asma; tras un choque nervioso y pena; peritiflitis.
Srta. D., æt. 19, clasificadora y descosedora, que trabaja en una habitación pequeña y mal ventilada, conectada con tintorerías, ha estado en un estado de salud bajo desde hace algún tiempo; inflamación peritoneal.
Una joven, æt. 20, parálisis del pie izquierdo después de tifus.
Srta. K., æt. 22; tubérculo en la muñeca.
Srta. M. S., æt. 22; fiebre biliosa remitente.
Sr. W., æt. 23, débil, escrofuloso, recién casado, muy sobrecargado de trabajo, constantemente expuesto a exhalaciones de cuero; trastornos sensoriales.
Mujer, æt. 25, menstruación débil; neuralgia ciliar.
Srta. K., æt. 25, de aspecto sucio, amarillo, bilioso, sujeta a intensas cefaleas biliosas, de familia epiléptica; distorsión de la cara.
Una primípara; mastitis y flegmasia alba dolens.
KD., æt. 27, con buena salud, pero debilitada por exceso de trabajo y ansiedad, estuvo expuesta durante el día a emanaciones de excrementos humanos; difteria.
Srta. D., æt. 28, pálida, débil y de aspecto escrofuloso; dismenorrea.
Wm. W., æt. 28, constitución notablemente buena, nunca había estado enfermo hasta dos meses antes, cuando estaba en el Oeste y tuvo fiebre y ague, temperamento bilioso, sanguíneo; fiebre biliosa.
Sr. M., fue con voluntarios a Maryland y acampó junto a un pequeño arroyo; fiebre biliosa.
Hombre; súbitamente atacado de apoplejía.
El Sr. G. había vivido con excesos en su juventud y padecido sífilis, mercurialización, pólipo, etc.; había tomado alcohol en abundancia toda su vida; insomnio crónico.
Teniente W., de la expedición del comodoro Wilke, contrajo fiebre amarilla en la costa de Cuba.
Hannah H., madre de cuatro hijos, cose mucho y hace tareas domésticas; desde hace tres años, latidos en el lado izquierdo de la cabeza, etc., antes de la menstruación.
Sra. S., æt. alrededor de 30, ha sufrido durante muchos años espasmo del esófago, que parece de origen histérico.
Srta. R., æt. 33, muy débil y abatida después de muchos cuidados y de la pérdida de su madre; algunos años antes había tenido una afección sifilítica y con la revacunación se le humedecieron las ropas, seguida de catarro; afección de los ojos.
Sra. J., æt. 33, casada desde hace seis años, sin hijos, pero con varios abortos; el marido tiene sífilis crónica y últimamente se ha vuelto impotente; desde hace doce meses ella tiene ozena; hormigueo y punzadas en las manos y la pierna izquierda.
Sr. B., æt. 48, llevó una vida de excesos en su juventud y tuvo sífilis; petequias.
Sra. S., æt. 57, padecía hemorroides crónicas; mancha roja y pruriginosa en el dedo.
Sra. E., æt. 57, tuvo gastritis hace dos años, ahora muy agotada por atender a una familia enferma, está debilitada y exangüe; dispepsia atónica.
Sr. S., æt. 58, sujeto a asma y con corazón débil; después de un enfriamiento tuvo bronquitis, con hematuria.
Sr. S., æt. 60, tras tratamiento alopático infructuoso; hemorragia intestinal.
Sr. L., æt. 62, soltero, de hábitos irregulares, especialmente en lo relativo al alcohol, viviendo aislado; equimosis en miembros inferiores.
HD., æt. 69, durante el estadio incipiente de demencia senil, delirios, etc.
RELACIONES [48]
Antidotado por: Laches.; sus efectos modificados por Ammon., Camphor, Opium, Coffea, Alcohol, y calor irradiado.
Comparar: Laches., Naja y Elaps.; Crotal. es preferible en hemorragias fluidas, piel amarilla (de ahí en fiebre amarilla con vómito negro, etc.), epistaxis de la difteria. Naja tiene más fenómenos nerviosos. Laches. tiene la piel fría y viscosa, más que fría y seca; hemorragias con sedimento como paja carbonizada; y más marcadamente, afecciones del lado izquierdo. Elaps. es preferible en la otorrea, y en afecciones del pulmón derecho. El veneno de Cobra coagula la sangre en largas hebras. El veneno de Crotalus es ácido; el de la Víbora, neutro. La "Rotten-Snake" produce más esfacelo que cualquier otra.
Comparar también: C. Cascar. (los pensamientos se ocupan de la muerte y sueños con los muertos), Tarent. cub., Arsen., Lauroc. (tétanos, tos ferina), Apis, Carb. veg., Silic. (vacunación), Camphor. (en la frialdad; probablemente Crotal. tiene un colapso genuino más marcado, con habla confusa, etc.), Hyosc. (insomnio en delirium tremens), Opium, Nux vom. y Cuprum (congestión cerebral).