Aconitum napellus
By James Tyler Kent — Lecciones de Materia Médica Homeopática
Introducción
Aconitum es un remedio de acción corta. Sus síntomas no duran mucho. Es un veneno violento en grandes dosis, que o bien destruye la vida o bien deja pasar sus efectos con bastante rapidez, de modo que, si el paciente se recupera, la recuperación no se retrasa. No deja enfermedades crónicas tras su acción.
Como una gran tormenta, sobreviene, arrolla y pasa. Con un poco de reflexión descubriremos a qué clase de enfermedad se parece todo esto, y qué tipo de paciente es el más propenso a padecer esa enfermedad breve y repentina.
Si pensamos un momento desde la experiencia y la observación homeopática, recordaremos que los individuos vigorosos y pletóricos, cuando se resfrían, enferman violentamente, mientras que las personas débiles, enfermizas, enferman y se recuperan lentamente de las enfermedades agudas, y no se ponen tan violentamente ni tan súbitamente enfermas.
Por esto, y por examinar los efectos súbitos de Aconitum, será fácil ver que las personas que padecen enfermedades de Aconitum son individuos pletóricos.
Personas fuertes, robustas, niños vigorosos y lactantes fuertes enferman, no por un resfriado muy ligero ni por una exposición leve, sino por una exposición más violenta. Por exponerse con ropa insuficiente; por cambios súbitos y violentos; por exposición prolongada al viento frío, seco, del norte.
Una persona vigorosa sorprendida fuera de casa con ropa ligera, o permaneciendo en el aire frío y seco de pleno invierno, con sus cambios súbitos y violentos, cae enferma antes de la noche con síntomas violentos. Esta es la clase de pacientes, los pletóricos y vigorosos, que tienen corazón fuerte, cerebro activo, circulación vigorosa, y que enferman súbitamente por una exposición violenta, los que necesitan Aconitum.
Aconitum no tiene en su naturaleza ninguno de los resultados que suelen seguir a la inflamación. La tormenta termina tan pronto que parece ajustarse sobre todo al estado inicial. En estos pacientes vigorosos, las congestiones súbitas tienden a eliminarse por una buena reacción.
El paciente parece amenazado de una muerte súbita y violenta, pero la recuperación es rápida. Así, como observó Dunham, es una gran tormenta y pronto termina. La exposición que Dunham hace de este remedio en su Materia Médica es muy poética y bien vale la pena leerla.
Generales
Los ataques sobrevienen súbitamente por exposición a un viento seco y frío. En los niños pletóricos tenemos una ilustración de ello en la congestión súbita del cerebro con fiebre intensa, o con convulsiones.
Vemos ejemplos de su brusquedad y violencia en cualquier órgano del cuerpo: el cerebro, los pulmones, el hígado, la sangre, los riñones. Se adapta a las afecciones que sobrevienen súbitamente por el tiempo muy frío del invierno, o por el tiempo intensamente caluroso del verano.
Tiene las afecciones pulmonares y cerebrales del invierno, y las inflamaciones intestinales y trastornos del estómago del verano. Sabemos cómo estos individuos pletóricos se acaloran súbitamente y enferman con violencia.
Sus ataques súbitos son espantosos de contemplar. Todas estas afecciones inflamatorias van acompañadas de gran excitación de la circulación, acción violenta del corazón, tremendo tumulto cerebral, una sacudida violenta, con miedo intenso.
Mente
Los síntomas mentales que casi siempre se asocian a los estados de Aconitum destacan con relieve extraordinario.
El paciente siente la violencia de su enfermedad, pues se halla bajo gran irritación y excitación nerviosa.
El miedo está pintado en su semblante, y la acción del corazón es tan abrumadora que lo primero que piensa es que debe morir; esto debe significar la muerte, a la que teme. Se ve en su rostro.
Dice:
"Doctor, no hay remedio; voy a morir."
Muchas veces predice realmente el momento o la hora de su muerte . Si hay un reloj en la habitación, puede decir que cuando la aguja horaria llegue a cierto punto él será un cadáver.
Cuando vemos este miedo intenso, esta espantosa ansiedad, gran inquietud, la violencia y la brusquedad de estos ataques, tenemos un caso, quizá, que se está muriendo por el veneno de Aconitum, o bien uno que necesita Aconitum.
Quien tiene una enfermedad semejante al envenenamiento por Aconitum necesita la menor dosis posible de Aconitum. Es un medicamento de acción muy corta, y eso debe recordarse.
Apenas importa qué parte del cuerpo consideremos; hallaremos estados inflamatorios. Pero, sea cual sea la región o la localización de la inflamación, lo que he descrito es el aspecto del paciente. Tales son los síntomas que sobresalen, los que usted observará primero: el aspecto del rostro, los síntomas mentales, la inquietud, la intensidad.
Ahora bien, hay muchos pequeños síntomas mentales de mucha menor importancia que este miedo, esta ansiedad, síntomas que quedarán enmascarados por estos síntomas marcados que señalan al paciente. Ha perdido todo afecto por sus amigos. No le importa lo que sea de ellos, no tiene el más mínimo interés por ellos. A veces puede ser un estado de indiferencia.
Lo que he expuesto permitirá ver fácilmente que este cuadro no pertenece a todos los remedios de la Materia Médica. De hecho, pertenece sólo a Aconitum. No importa con qué remedio lo compare, lo encontrará únicamente en Aconitum.
Encontrará algunos de sus rasgos en el texto de otros remedios, pero los que he mencionado en conjunto se hallarán sólo en Aconitum.
Tome los síntomas mentales: la intensidad marca cada uno de ellos. Si hay delirio, es un delirio intenso, con excitación, con miedo , con ansiedad .
Los pacientes delirantes, con excitación y miedo, lloran como si padecieran un gran tormento.
Gran excitación, miedo, miedo a la muerte. Usted se pregunta por qué llora. Se entremezclan toda clase de estados de ánimo también con el miedo de Aconitum.
Hay gemidos e irritabilidad, ira, arroja cosas lejos, todo acompañado por la violencia y la ansiedad. Estos rasgos que he descrito como predominantes se entremezclan con todos los demás síntomas.
"Grita con dolor."
Los dolores son como cuchillos; son punzantes, cortantes, acuchillantes. La intensidad del sufrimiento de Aconitum es maravillosa, de modo que si los nervios adoptan dolores neurálgicos, los dolores son intensos . Es la sensación de que algo espantoso debe estar sobre él o no podría sufrir tan horriblemente.
Dice el texto: "predice el día de su muerte".
Esto es, en gran medida, el resultado de lo espantoso que parece abrumarlo. Y este cuadro mental está siempre presente en la neumonía, en afecciones inflamatorias de cualquier parte del cuerpo, en inflamación de los riñones, del hígado, de los intestinos, etc.
Vértigo
El mareo predomina a lo largo de todo este cuadro sintomático.
"Vértigo, sensación de giro y de dar vueltas."
Una mujer que salió de compras se topa de pronto con un perro y se marea violentamente; ni siquiera puede llegar a su carruaje.
"Vértigo que sobreviene por miedo, por miedo súbito, y el miedo del susto permanece."
Queda un resto de ese miedo, pero ya no lo conducirá a usted con más fuerza hacia Opium .
"Afecciones por miedo. Inflamación del cerebro por miedo, mareo por miedo."
Incluso congestión de partes como resultado del miedo. Un tumulto en todo el sensorio. Las cosas dan vueltas y vueltas.
Cabeza
Las cefaleas difícilmente pueden describirse; sobrevienen con tal violencia. Desgarramiento y ardor en el cerebro, en el cuero cabelludo, acompañados de miedo, fiebre, angustia; cefalea por resfriarse, por suprimir un catarro nasal.
El catarro se detiene de repente en personas pletóricas, por exposición, por cabalgar en el viento seco y frío, como el que tenemos en este clima norteño durante el invierno.
"Violenta cefalea sobre los ojos.
Congestión cerebral, con cefalea congestiva, con ansiedad, con la cara caliente."
Ojos
Son numerosos los síntomas que le llevarían a administrar Aconitum en afecciones de los ojos.
Los ojos adquieren una inflamación súbita. Congestión del ojo. Aspecto rojo sangre del ojo.
Inflamación súbita de todos los tejidos; conjuntivitis, etc., por resfriarse, por exposición a vientos secos y fríos.
Existe una enseñanza que ha prevalecido durante mucho tiempo: dar Aconitum en el primer estadio de una inflamación. No es una buena enseñanza, aunque se recomiende en todos nuestros libros. No dice para qué clase de constitución, ni de qué modo sobreviene.
No practique de ese modo. Reúna todos los elementos de un caso de Aconitum, si es posible, o dé un remedio mejor. También ha prevalecido otra práctica, a saber, dar Aconitum para la fiebre. Aconitum fue el remedio para la fiebre de muchos de nuestros primeros rutinarios, pero es una mala práctica.
Aconitum tiene una inflamación de los ojos que aparece tan súbitamente que uno se pregunta cómo pudo instalarse en tan poco tiempo.
Los ojos adquieren gran tumefacción sin secreción alguna, o sólo con un moco muy acuoso. Las inflamaciones súbitas que sobrevienen con secreciones espesas nunca serían de Aconitum.
Fiebre y escalofríos
Aconitum no tiene resultados de inflamación. Aquellos estados que están a punto de desarrollar los resultados de una inflamación siempre indicarán otro remedio. Usted no debe pensar en Aconitum en la fiebre a menos que el paciente de Aconitum esté presente.
Con la fiebre de Aconitum habrá sensibilidad a la luz.
"Gran inquietud con fiebre."
Ojos fijos, con pupilas contraídas, "dolor violento e inflamación de las estructuras profundas del globo."
Dé Aconitum sólo cuando los síntomas concuerden. Una inflamación que esté a punto de seguir un curso prolongado, de supurar, o, si se trata de una mucosa, de producir secreción de pus, nunca le mostrará los síntomas de Aconitum.
Nunca dé Aconitum en la septicemia, como la que hallamos en la escarlatina, en la fiebre tifoidea, etc. No encontramos nada de los síntomas violentos de Aconitum en tales estados. La irritación nerviosa nunca está presente, sino lo contrario: estupor, indolencia, piel púrpura; mientras que Aconitum es de un rojo vivo.
Nunca dé Aconitum para ninguna forma de zimosis, pues no tiene historia zimótica. No debe pensarse en Aconitum en la fiebre continua de instauración lenta. Aconitum no tiene síntomas semejantes a las formas tórpidas de las fiebres continuas.
La fiebre de Aconitum suele ser un ataque febril único, breve y violento. No guarda relación alguna con la fiebre intermitente, pues carece de tales síntomas.
Podría encontrar algo que lo engañara en un ataque de fiebre intermitente, pero el mero hecho de que hubiera un segundo ataque excluiría a Aconitum. Algunos remedios tienen periodicidad u oleadas; Aconitum no presenta tal condición.
El ataque de fiebre más violento cederá en una noche si Aconitum es el remedio. Si no lo es, es una lástima que usted se haya equivocado al darlo, porque a veces puede causar perjuicio. Debe tenerse en cuenta todo lo que existe en una enfermedad, no sólo lo que el remedio cubre, sino también lo que no cubre.
Aconitum tiene inflamación de los ojos, con ardor e hinchazón súbita; los párpados se hinchan con tal rapidez que no pueden abrirse sino con gran dificultad, y cuando se los fuerza a abrir sujetando los bordes de los párpados con unas pinzas, caen gotas de agua caliente, pero no pus.
Esto sobreviene rápidamente por resfriarse. Siempre que haya inflamaciones de las superficies mucosas, suele fluir un líquido sanguinolento.
De pronto, los vasos sanguíneos se ingurgitan y rezuman; los vasos se rompen y los capilares rezuman.
Oídos
La inflamación del oído sobreviene con la misma brusquedad.
"Dolores pulsátiles, intensos, cortantes, en el oído."
El niño vuelve a casa después de haber estado fuera con el frío viento del norte y sin suficiente abrigo, y ahora grita y se lleva la mano al oído. El ataque sobreviene al comienzo de la tarde, después de haber estado fuera durante el día.
Fiebre y ansiedad; hay que llevar al niño en brazos. El sufrimiento es intenso. El ruido es intolerable. La música le atraviesa cada miembro, tan intenso es el sentido del oído.
En todas partes del cuerpo encontramos ese mismo estado intenso de los nervios. Dondequiera que existan molestias son intensas, violentas, y el paciente está siempre en un estado de ansiedad e irritabilidad.
"Dolores punzantes, ardientes, lacerantes, desgarrantes, cortantes en el oído."
Coriza
La coriza, si va acompañada de cefalea violenta, sobreviniendo por la noche después de exposición y de haberse resfriado durante el día, súbitamente, este remedio de acción breve y muy rápida estará indicado.
La coriza que sobreviene de Carbo veg *. *aparece varios días después de la exposición. La coriza que sobreviene de Sulphur también se desarrolla varios días después de la exposición.
El paciente de Carbo veg *. *se acalora demasiado y se resfría por mantener puesto el abrigo al entrar en su consulta. En Aconitum sale al aire frío con ropa ligera, y enferma, si es un individuo pletórico, antes de la medianoche.
Pero especialmente está indicado a menudo en la coriza del bebé rosado, rollizo, pletórico. No en los enfermizos ni en los pálidos.
Estos enfermizos enfermarán más tarde; sus actividades vitales están tan reducidas que sus molestias no sobrevienen a veces hasta dos o tres días después.
De modo que si usted toma a uno enfermizo y a uno vigoroso en la misma familia y expone a ambos, uno tendrá crup esta noche y necesitará Aconitum, y el otro lo tendrá a la mañana siguiente y necesitará Hepar .
Cara
Los síntomas que probablemente acompañen a la coriza son epistaxis, cefalea, ansiedad y miedo. La expresión ansiosa es una de las primeras cosas que se observan en el sufriente de Aconitum. La neumonía de Aconitum se mostrará con frecuencia en el rostro.
Mire la cara; hay gran ansiedad. Muestra mucho de la patogenesia de Aconitum. Usted sabe cuánto hay en la expresión del rostro que permite leer todo lo que está ocurriendo en el cuerpo; cuenta la historia,
Los placeres y las tristezas, y la aflicción de la familia humana, mucho de lo cual usted puede generalizar y ver de un vistazo que ha ocurrido algo grande. Sólo tiene que adivinar una o dos veces antes de acertar. Aquí tiene la ansiedad.
" Una mejilla roja y la otra pálida " se encuentra en bastantes remedios, pero la expresión ansiosa, el miedo, el calor, la inquietud y la brusquedad con que sobreviene en un individuo pletórico, ayer con tiempo muy seco y ventoso, harán que usted coloque enseguida este síntoma en Aconitum.
Pero podría pertenecer a varios otros remedios, si estuvieran presentes otras condiciones.
"Dolores neurálgicos en la cara, como alambres calientes que corrieran por cualquiera de los lados de la cara."
El individuo cabalga en el viento frío y crudo, y su cara estuvo expuesta al viento frío. Se entumece, y luego aparece el dolor, un dolor intenso.
Clama y grita con los dolores cortantes, como de cuchillo. Aconitum aliviará.
"Hormigueo, reptación como de hormigas"; Aconitum tiene esa sensación a lo largo del trayecto de los nervios. Tiene una sensación como de agua helada vertida a lo largo del trayecto de los nervios.
Ciática cuando la sensación se percibe a lo largo del nervio como agua helada.
"Reptación, hormigueo y cosquilleo en la cara, con o sin dolor."
Hay calor intenso, fiebre intensa, en la cara. El lado de la cara sobre el que se recuesta a menudo rompe a sudar, y si el paciente se da vuelta, ese lado se secará enseguida y el otro lado sudará de inmediato.
Boca y dientes
¡Oh, qué remedio tan reconfortante es para el dolor de muelas!
Ha sido tan útil en el dolor de muelas que hoy en día casi toda anciana sabe lo suficiente como para poner una gota de Aconitum en un pedacito de algodón y colocarlo en el viejo diente cariado. Muy a menudo paliará.
Una dosis de Aconitum actuará mucho mejor. Pero la violencia del dolor de muelas; otra vez la misma vieja historia: por vientos secos y fríos, individuos pletóricos, con dientes cariados, dolor intenso, dolores cortantes y lancinantes en los dientes.
A veces estos dolores están en dientes sanos y afectan a toda la hilera de dientes. Dolores violentos por exposición, como cabalgar en el viento. Los dolores se alivian y desaparecen rápidamente tras una dosis de Aconitum.
Alteraciones del gusto, trastorno del estómago. Todo sabe amargo , excepto el agua; y, oh, cómo ansía el paciente de Aconitum el agua. Le parece casi imposible conseguir bastante agua y le sienta bien.
El ardor es un síntoma que recorre todo el remedio; lo encontrará describiendo todos los dolores. Ardor en la cabeza, ardor a lo largo del trayecto de los nervios, ardor en la columna, ardor en la fiebre, a veces ardor como si estuviera cubierto de pimienta.
Garganta, paladar y amígdalas: Aconitum es un medicamento muy útil en la inflamación de la garganta , cuando hay ardor, escozor, sequedad, gran enrojecimiento de las amígdalas, o de las fauces, de toda la garganta.
A veces el paladar blando está muy hinchado. Un alto grado de inflamación, inflamación aguda de todo lo que puede verse y llamarse garganta. Pero eso solo no indicaría Aconitum.
Cura ese tipo de caso, cura la inflamación de la garganta, pero todo médico homeópata sabe que podrían seleccionarse cuarenta o cincuenta remedios tan bien como Aconitum a partir de todo lo que he dicho.
Sólo he mencionado un caso inespecífico. Ningún médico homeópata podría prescribir basándose en ese tipo de prueba.
Pero observe el tipo de garganta: todo médico debe hacerse la pregunta:
"¿Qué haría que esa clase de garganta fuese un caso de Aconitum?"
Y luego surgiría la pregunta: ¿no podría prescribir igual de bien si no hubiera visto la garganta?
La garganta no hace mucho por representar, para un médico inteligente , al paciente.
Si fuera necesario representar a la mente del médico la parte inflamada en sí, ¿cómo trataría el hígado?
No puede verlo. ¿Cómo prescribiría para el estómago? No puede verlo. Entonces nos vemos obligados a retroceder hacia aquello que representa, para el médico inteligente, la verdadera naturaleza del propio paciente, y entonces veremos de inmediato la razón de algunas de estas cosas.
Si presenta usted con claridad a la mente un paciente de Aconitum, puede prescribir. Estaría bien ver cualquier cosa visible. Si pudiera ver el hígado, yo diría: mírelo. Si pudiera ver el corazón, yo diría: examínelo.
¿Qué hay en esta garganta que realmente represente al paciente?
Naturalmente, cualquier dolor de garganta dificulta la deglución. Quiero dar a entender que no hay nada en el dolor mismo que represente para el médico al paciente de Aconitum. Si ese individuo fuera pletórico, si hubiera cabalgado en un viento frío y crudo buena parte del día, y se hubiera despertado en la noche con un violento dolor de garganta ardiente y desgarrante, y no pudiera tragar, y la fiebre se hubiera elevado, y tuviera sed de agua fría y no pudiera saciarla, y estuviera en un estado ansioso y febril, entonces tiene usted un paciente para prescribir.
Muchas veces los pacientes llegarán a hacerse lo bastante inteligentes bajo su observación como para escribir exactamente cómo actúa algún miembro de la familia. Usted sabe exactamente qué aspecto tiene el paciente.
A veces el hombre negro dará la mejor descripción, mejor que la señorita de Vassar, que nos escribe:
"Doctor, por favor envíe el medicamento; he mirado la garganta y está roja."
Estómago
¡Qué paciente tan ansioso tenemos con los síntomas del estómago! Los dolores son horribles.
Dolores ardientes, dolores desgarrantes, con ansiedad, con inquietud, con fiebre, por resfriarse; no por comer en exceso, sino por resfriarse, que se ha localizado en el estómago; por exposición a un baño helado, o en un verano muy cálido por calor intenso, asociado a un cerebro irritable en niños vigorosos.
Vómitos y arcadas, como si se arrancaran las entrañas por las terribles náuseas. Vómito de sangre, sangre roja brillante.
Esto describe el trastorno gástrico general. Durante este estado febril desea cosas amargas, vino y cerveza, y brandy, pero subirán tan pronto como lleguen al estómago.
Desea cosas picantes; nada le sabe bastante amargo.
"Si tan sólo pudiera conseguir algo amargo." Y sin embargo su comida sabe amarga, todo lo que come sabe amargo, todo excepto el agua.
La palabra del texto es una palabra clínica; dice: " catarros gástricos."
Es una inflamación muy aguda y brusca del estómago. Arcadas, vómitos de bilis, vómitos de sangre. Deseo ineficaz de vomitar cuando no hay nada en el estómago.
Con ello habrá ansiedad, inquietud, miedo a la muerte . El miedo pintado en el semblante da una expresión espantosa.
Aconitum es un medicamento útil en la inflamación del hígado cuando sobreviene súbitamente. No es muy útil en ataques repetidos, sino en el primer ataque.
Hígado
Inflamación violenta del hígado, con violentos dolores desgarrantes y mucho ardor. Luego sobrevienen la inquietud, las horribles torturas de la ansiedad, moverse constantemente, miedo a la muerte, cara roja, ojos vidriosos, gran sed.
"Inquietud ansiosa" cubre casi todas estas cosas.
Abdomen
En el abdomen hay dolores lancinantes, ardor, dolores punzantes, después de exponerse al frío y de enfriarse.
Pronto llegaremos a pensar que no importa mucho dónde ocurra el trastorno; debemos tener al paciente de Aconitum.
También tenemos trastornos inflamatorios de todas las vísceras del abdomen. Puede tratarse de una violenta inflamación catarral. Puede ser un estado catarral de la porción inferior del colon, o un estado catarral del recto, caso en el cual tendremos una disentería.
En la disentería, lo que se encuentra en el orinal es casi sangre pura, sangre y un poco de baba. Le parece imposible abandonar el orinal.
Vomita un poco de sangre y evacua moco con sangre por el recto. Siempre predecirán que morirán esta noche, o en pocas horas. Parecen darse cuenta de la sensación de muerte.
Todo el cuerpo se halla en un estado de angustia, pero el tenesmo y el retortijón, el deseo de evacuar, son simplemente terribles. Tiene diarrea acuosa, pero éste no es un síntoma muy importante, aunque está doblemente marcado en Hering.
Pero cuando se evacua sangre pura, y moco, con tenesmo, o cuando los lactantes expulsan un poco de moco verde en los trastornos del verano, sangre pura o descargas verde hierba, con fiebre que sobreviene súbitamente, en niñitos rosados y vivos, piense en Aconitum.
La mayor parte de los trastornos intestinales sobrevienen por calor intenso, en los niños. El lactante adquiere inflamación del hígado por el calor, y la deposición se vuelve blanca como leche, de consistencia de masilla. El niño se pone amarillo y grita de dolor.
Órganos urinarios
Es útil en trastornos urinarios, afecciones de vejiga y riñón, estados inflamatorios y con orina sanguinolenta.
Orina escasa, orina suprimida o retención de orina. Retención por shock. Esta retención por shock hace de él uno de nuestros mejores remedios para la retención del recién nacido.
El lactante recién llegado al mundo ha sufrido un shock.
En su siguiente visita la enfermera dice:
" El niño no ha orinado."
Las funciones de ese pequeño aún no se han establecido, a causa del gran shock que ha sufrido.
Inflamación de la vejiga, con dolores cortantes y desgarrantes. Dolores ardientes con orina ardiente. La orina es caliente, oscura, de color rojo; roja y clara, o sanguinolenta.
Retención por frío, especialmente en niños, con llanto e inquietud. Con estados inflamatorios de la vejiga, tanto en adultos como en lactantes, estarán presentes todos los estados mentales que representan al paciente de Aconitum.
Genitales: Aconitum cura los casos más violentos de orquitis, que sobrevienen súbitamente.
Orquitis por frío, por enfriamiento, en hombres pletóricos. Pero en la orquitis común por supresión de secreciones gonorreicas, Aconitum es inútil.
La mujer es, de manera natural, un tipo de paciente de Aconitum, con su sensibilidad simpática natural. Habitualmente adquiere afecciones por shock nervioso, por miedo, y naturalmente enferma por causas distintas de aquellas por las que enferman los hombres.
Es muy raro que el miedo produzca una inflamación en un hombre, pero el miedo es una causa común de inflamación del útero y de los ovarios en mujeres pletóricas, vigorosas y excitables.
El miedo provoca a menudo aborto, pero cuando Aconitum se administra con suficiente prontitud, detendrá el aborto que proviene del miedo.
Tendremos a veces los dolores punzantes, ardientes y desgarrantes de Aconitum después del miedo o de una emoción súbita.
A veces una mujer embarazada dirá:
"Doctor, no tiene sentido que haga planes para mi parto.
Sé que voy a morir en ese parto."
Si hay una sola cosa que sea realmente un síntoma fuerte para prescribir, es esa. Una dosis de Aconitum, y luego cambie de tema; ella se va, y a los pocos días usted le pregunta por aquel miedo y ella dice: "Oh, no importa eso."
Muchas pequeñas cosas como ésa pueden aislarse. Pero ese estado de miedo es algo muy peculiar, y realmente representa toda la naturaleza y el ser de la mujer.
Predice el día de su muerte. La razón de que Aconitum sea tan a menudo el remedio del lactante es que el lactante tan a menudo enferma por susto.
"Inflamación de los genitales en mujeres pletóricas."
Aconitum está indicado más frecuentemente en mujeres y niños que en hombres. Mujeres sensibles, vigorosas y excitables.
Está indicado en los hombres en estados inflamatorios por haberse enfriado en aire seco y frío, y es maravilloso cómo puede usted convencer a un paciente que necesita Aconitum de las cosas tan maravillosas que hay en la Homeopatía mostrándole con qué rapidez, con Aconitum, puede hacerlo sudar y cortar una fiebre aguda cuando se trata de un ataque reciente y único.
"Después de un parto tedioso y difícil.
Violentos entuertos.
Entuertos lancinantes y desgarrantes, con estados febriles."
Hemorragia uterina con sangre rojo brillante y miedo a la muerte. Es maravilloso lo que Aconitum hará en algunos casos surgidos por resfriarse durante el estado puerperal, pero no confunda esto con la fiebre puerperal.
Lo primero es una forma simple, no séptica; quizá la mama esté afectada, con dolor en la mama, supresión de la leche y estados febriles; pero si hay supresión de los loquios no dé Aconitum.
Recién nacidos, con dificultad respiratoria, después del uso de fórceps o de un trabajo de parto laborioso; el niño está sin aliento, hay trastorno cardíaco, y en unas horas sobreviene la fiebre. Aconitum es un remedio muy simple.
La retención de orina en el lactante es tan comúnmente un estado de Aconitum que difícilmente necesitará usted emplear otro medicamento.
El pequeño aún no puede hablar, no puede manifestar gran cosa y, hasta cierto punto, el práctico se ve obligado a ser algo rutinario en estos asuntos, y los prácticos rutinarios han tenido mayor o menor éxito con Aconitum para la retención de orina. Una vez más, es cierto que en muchos casos de retención de orina en la madre desaparecerá después de una dosis de Causticum .
Garganta
Aconitum es un gran remedio rutinario para el crup, uno del que se abusa; pero está indicado en todos aquellos casos de crup que sobrevienen súbitamente en niños pletóricos, por exposición al viento seco y frío, después de haber estado fuera durante el día con la madre en el viento frío.
Se acuesta al niño y se despierta del primer sueño, quizá a las 9, a las 10 o a las 11 de la noche, se agarra la garganta, tose violentamente, con tos crupal, sofocante, y ladrido ronco.
Difícilmente algún otro remedio puede corresponder a esa rapidez de acción: resfriarse durante el día y desarrollarse tan súbitamente.
El crup que aparece por exposición hoy y no se desarrolla hasta mañana por la mañana o mañana por la noche puede corresponder a bastantes otros remedios, pero especialmente a Hepar , que es más lento en su marcha.
Y es más adecuado en niños algo debilitados y sujetos a ataques frecuentes de crup.
Spongia también es similar, pero carece de muchos de los elementos que suelen aparecer en niños debilitados, esos que siempre se resfrían.
Sería difícil distinguir entre el aspecto del crup de Aconitum y el de Spongia en lo que respecta al crup mismo, porque ambos tienen todo el aspecto ansioso que se encuentra en el crup.
El crup de Aconitum es un crup violento, inflamación de la laringe y, al mismo tiempo, espasmos de la laringe, sobreviniendo con gran rapidez.
El crup de Spongia es menos inflamatorio; la inflamación crece con los espasmos; pero aunque Spongia puede despertarse a las 11 de la noche, sofocándose y atragantándose, no tiene la intensa excitación febril que pertenece a Aconitum, ni la angustia, aunque posee toda la sequedad que se encuentra en Aconitum.
Los estados de Aconitum son secos por regla general, o sólo hay una pequeña secreción acuosa.
Spongia es enteramente seca; si hay una mucosa inflamada, está seca. Tenemos en los síntomas del crup de Aconitum: laringe sensible al tacto.
"Crup, despierta en el primer sueño, después de exposición a vientos secos y fríos."
Pulmones y respiración **: ** Aconitum está lleno de trastornos de la respiración, disnea por contracción de los pequeños tubos bronquiales, que hallamos semejante al asma.
Está indicado en la disnea propia de la bronquitis capilar, en la disnea correspondiente a la excitación cardíaca en personas pletóricas, por resfriarse, por exposición o por shock.
Disnea por miedo, como ocurre en mujeres nerviosas, excitables, fácilmente afectadas, nerviosas, pletóricas. Respiración corta, laboriosa, ansiosa, rápida.
Es una disnea asmática y habitualmente hay sequedad de las mucosas de los pequeños tubos bronquiales.
"Se sienta erguido y apenas puede respirar."
Aconitum tiene una irritación cardíaca súbita y violenta, pulso aleteante, débil, lleno y saltón; se sienta en la cama, se agarra la garganta, quiere que se le quite todo; antes de la medianoche, piel caliente, gran sed, gran miedo: todo está asociado.
"Angustia con disnea.
Ataques súbitos de dolor en el corazón, con disnea." Todo va junto.
" Gran sofocación."
Por este miedo y por la ansiedad rompe en sudor profuso; está empapado en sudor, y sin embargo está caliente.
Cuando esta ansiedad cede, se pone caliente. De modo que hay calor y sudor con esta horrible ansiedad. Pulso filiforme.
"Mejor durante la espiración."
El espasmo de la laringe suele sobrevenir durante la inspiración.
"Peor durante la inspiración.
Tos seca, corta, constante.
Respiración difícil.
Respira sólo con el diafragma.
Afecciones del pecho, como la neumonía."
Aconitum produce una inflamación muy rápida de las vísceras del pecho, de la pleura, de los pulmones, de la mucosa que reviste las vías respiratorias. En la neumonía tenemos esta disnea, la brusquedad con que sobreviene. Si se extiende rápidamente puede llegar a neumonía.
La inflamación se eleva tanto que la mucosa rezuma sangre, rojo cereza, o el moco que se expectora es blanco y fuertemente estriado de sangre rojo brillante.
Usted va al lecho de una bronconeumonía y encontrará en la escupidera moco veteado de sangre rojo brillante. Ahora bien, tome la violencia con que esto sobreviene, la inquietud y ansiedad del individuo, predice la hora de su muerte; ese sería el caso del paciente de Aconitum.
En el caso de neumonía en que el pulmón está afectado, cuando Aconitum está indicado es probable que sea la mitad superior del pulmón izquierdo.
A veces toda la mucosa, la garganta visible, la laringe, la tráquea, los bronquios, rezuman sangre, a veces una bocanada de sangre, tan violenta es la inflamación.
En estas afecciones torácicas hay mucho dolor. Dolores lancinantes, ardientes, desgarrantes, y el paciente se ve obligado a yacer en una posición algo elevada, sobre la espalda.
No puede yacer sobre ninguno de los lados, sino sobre la espalda. Estar acostado de lado aumenta el dolor. Los vientos secos y fríos. Los shocks súbitos, en personas de circulación buena, fuerte y vigorosa. La hemoptisis de la que se habla no es la que ocurre en la tisis, sino involuntaria; la sangre sube con una ligera tos.
Alguien podría engañarse y administrarlo en tales casos en constituciones arruinadas, en pacientes enfermizos; pero no debe administrarse en tales casos, tenemos remedios mucho mejores.
El paciente no siempre llega a ser un paciente de neumonía, sino que la inflamación de las pequeñas vías aéreas puede ser todo lo que esté presente.
"Tos seca, vómitos y arcadas, fiebre intensa, esputos de sangre."
No hay expectoración salvo un poco de moco acuoso y sangre. Ocurre muy a menudo de este modo.
Tos seca, sensación de sequedad de todo el pecho, sensación de sequedad en la laringe y en la garganta. Bebe grandes cantidades de agua fría, y de vez en cuando, después de un violento acceso de tos, expulsa un poco de sangre. Pero la expectoración es generalmente mucosa.
La neumonía suele ir acompañada de una expectoración semejante al óxido de hierro, como si se hubiera mezclado óxido de hierro con ella. Medicamentos como Bryonia y Rhus tox , y algunos otros tienen esa expectoración como rasgo común, como algo natural a los propios remedios, pero Aconitum tiene la expectoración rojo cereza, rojo brillante . Sus hemorragias son de rojo brillante, y a veces copiosas.
Todas estas toses en la neumonía, en el crup y en las afecciones torácicas sobrevienen súbitamente, y si se duerme tendrá espasmo de la laringe, con sequedad de la laringe. Se duerme y la laringe se seca y se despierta agarrándose la laringe; cree que va a ahogarse.
Todo esto viene de los vientos fríos. Las personas vigorosas se meten en una corriente de aire y reciben un enfriamiento que provocará síntomas de Aconitum.
Aconitum tiene en todas las partes inflamadas una sensación como si vapor caliente irrumpiera en las partes, como si sangre caliente se precipitara hacia las partes, u " oleadas de calor en las partes." A lo largo de los nervios, una sensación de calor o una sensación de frío.
El pulso, en la forma más alta de la fiebre, es lleno y saltón; pulso fuerte y vigoroso. Cuando el ataque está comenzando y están presentes la espantosa ansiedad y la tensión nerviosa, el pulso es muy pequeño, pero después de que la acción del corazón queda bien establecida, entonces el pulso se vuelve más fuerte.
"Dolores desgarrantes a lo largo de la columna.
Rigidez dolorosa del cuello.
Reptación en la columna como de insectos".
Éste es un rasgo peculiar, esta sensación de reptación; proviene del frío, del enfriamiento súbito.
Extremidades
"Temblor de las manos" asociado con estos ataques agudos repentinos.
" Dolores reptantes en los dedos" asociados con estos ataques inflamatorios agudos y repentinos.
"Frío como hielo. Pies fríos como hielo.
Palmas calientes."
A veces están presentes manos calientes y pies fríos. Estados reumáticos de las articulaciones. Aquellos que sobrevienen como un primer ataque. No viejos ataques reumáticos o gotosos, sino aquellos que aparecen como reumatismo agudo, los que sobrevienen por exposición súbita al frío, por largos trayectos en un viento seco y frío.
También van acompañados de fiebre, de inquietud ansiosa, de ese estado crítico de la mente tantas veces descrito.
"Temblor, hormigueo, convulsiones de los músculos."
Pero los nervios están llenos de síntomas y sufrimientos de Aconitum. Aconitum es un remedio maravilloso para la neuritis en personas pletóricas.
Entumecimiento a lo largo del trayecto de los nervios, por frío, por exposición. Entumecimiento y hormigueo a lo largo del trayecto de los nervios, especialmente de aquellos que corren cerca de la superficie.
"Inflamación de las vainas nerviosas.
Excitabilidad nerviosa.
Inquietud excesiva."
Relaciones : Sulphur tiene una fuerte relación con Aconitum. Tiene muchos síntomas de Aconitum. En muchos de los antiguos casos crónicos en que se usaría Sulphur en constituciones fuertes y vigorosas, Aconitum será adecuado para un ataque súbito, y Sulphur para lo crónico.
En los ataques súbitos a los que Aconitum se ajusta, cuando eso constituye todo el ataque, puede quedar en esa constitución una tendencia al retorno de un ataque similar.
Aconitum no tiene poder sobre esa tendencia, pero Sulphur sí lo tiene. Desde luego, la mayoría de los síntomas deben concordar, pero le parecerá con frecuencia que donde Aconitum ha sido adecuado en la enfermedad aguda, seguirán síntomas de Sulphur, y muchas veces un ataque muy violento deja una debilidad en la constitución contra la cual Aconitum no tiene poder para luchar. No tiene poder para impedir ataques recurrentes. Hace todo lo que es capaz de hacer, y ahí termina todo. Pero no ocurre así con Sulphur .
Después de Aconitum siguen bien Arnica y Belladonna . A veces es cierto que a usted le parecerá que Aconitum es capaz de afrontar todo lo que hay en la enfermedad.
Pero parece quedar algo persistente que se mantiene, y entonces medicamentos como Arn. y Bell., y Ip. y Bry., tienen que entrar para terminar el ataque o, a veces, Sulphur . Muy comúnmente Silica . Así tenemos que estudiar las relaciones de los medicamentos.
Si ha administrado Aconitum en demasiadas dosis, o lo ha dado demasiado fuerte, y su paciente se recupera lentamente del ataque, o su paciente ha tomado Aconitum por sí mismo imprudentemente, entonces Coffea o Nux pondrán a menudo al paciente en mejor estado.