Naphthalinum.
By John Henry Clarke — Diccionario de Materia Médica Práctica
Naftaleno. C 10 H 8. Trituración.
Clínica
Albuminuria / Ambliopía / Asma / Bronquitis / Catarata / Diarrea / Eccema / Flatulencia / Flujo uretral crónico / Gonorrea / Asma del heno / Tisis / Psoriasis / Desprendimiento de retina / Fiebre tifoidea / Tos ferina / Lombrices
Características
Naphthalin es un hidrocarburo obtenido por destilación del alquitrán de hulla. Consiste en escamas incoloras, transparentes y lustrosas, o, cuando cristaliza, en tablas o prismas rómbicos. Es un remedio no experimentado, y se ha usado en la práctica alopática como antiséptico intestinal y vermífugo, como expectorante, como remedio para eccema y psoriasis, y como aplicación antiséptica sobre heridas. Se han comunicado algunos casos de intoxicación. Un muchacho de 12 años (Brit. Med. Journ., 5 de agosto de 1899) volvió a casa una tarde aparentemente ebrio: semiconsciente, tambaleante, incapaz de responder a las preguntas. Había ingerido dos «bombones», que en realidad eran pastillas antipolillas, conteniendo cada tableta dos gramos de Naphthalin puro. Se le administró de inmediato un emético, y al día siguiente el muchacho seguía somnoliento, pero perfectamente consciente. La somnolencia duró cuatro días. Se dieron cuatro gramos a un gato. En hora y media las extremidades posteriores se volvieron atáxicas. Se observaron movimientos oscilantes de todo el cuerpo incluso cuando el animal estaba en reposo. Accesos de estornudos por irritación nasal, intentando el animal con frecuencia quitar la irritación frotándose la nariz. En dos horas la incoordinación había aumentado. Sacudidas de los músculos faciales. La saliva fluía libremente por la boca. Este experimento es importante por su relación con el uso que se hace del remedio en la fiebre del heno. Se citan otras observaciones del Brit. Med. Journ. en H. W., xxxiv. 525. Evers registra enfermedad crónica, pérdida de apetito, cefalea y eccema en ambas piernas como debidos a Naph., que se usaba como polvo antipolillas y se espolvoreaba sobre la ropa de cama. En un caso de fiebre tifoidea se dieron al paciente 6 gramos de Naph. durante los tres primeros días. Después de esto la dosis se aumentó a 7 gramos. En la noche del sexto día el paciente comenzó a estar inquieto, y la noche siguiente deliraba. Al día siguiente: somnoliento, respiración laboriosa, irregular. Labios y cara cianóticos. Ligeras sacudidas en todos los músculos. Pulso regular, 92. La temperatura había descendido a lo normal. Orina pardo oscura y, después de reposar, se volvía negra. Cuando se suspendió Naph., los síntomas desaparecieron en cuatro días. En tres casos en que Naph. se había aplicado a heridas hubo aparición súbita de fiebre, cefalea, pérdida de apetito; en uno de ellos hubo manía temporal con incontinencia de orina y heces; en dos de ellos, albuminuria. Todos los síntomas desaparecieron rápidamente cuando se suspendió Naph.. Otros casos están reunidos en C. D. P., cuyos síntomas se encontrarán ordenados en el Esquema. Lippincott (H. W., xxi. 35) fue el primero en usar Naph. en casos de fiebre del heno, tras haber oído que quienes padecían fiebre del heno y entraban en fábricas donde se usaba mucho nafta se curaban siempre. Su experiencia acerca de su valor fue prontamente confirmada por otros observadores. En los primeros ensayos se usaron Naph. 1x y 2x. W. Louis Hartmann, de Syracuse, N.Y., es la principal autoridad homeopática para este remedio (N. A. J. H., xii. 630). Sus indicaciones principales para él son: Coriza aguda con secreción fluida, excoriante, y mucho estornudo. Paroxismos de tos que se siguen unos a otros con rápida sucesión, de modo que el paciente es incapaz de tomar aliento (como en el asma y la tos ferina). Lo ha encontrado indicado con mayor frecuencia que cualquier otro medicamento en la tos ferina. La acción espasmódica y la cianosis del medicamento son buenas indicaciones aquí, aunque no es necesario esperar a que el niño se ponga azul antes de prescribir Naph.. Si después de Naph. se necesita algún remedio, Drosera sigue admirablemente. En un caso de tisis del pulmón izquierdo, Naph. hizo desaparecer estos síntomas: incapaz de dormir por la tos; si se adormecía, ésta con seguridad lo despertaba. Sudores nocturnos agotadores y, durante el día, diarrea líquida, fétida. Hartmann usa la trit. ix, habiendo quedado decepcionado con atenuaciones más altas. Otra acción de Naph. es sobre el ojo, habiéndose atribuido a su acción casos de opacidad del cristalino. Para la expulsión de oxiuros, después de que los intestinos hayan sido bien abiertos por un catártico, se administra Naph. en dosis de 1/4 de grano a 1/2 grano, cuatro veces al día durante dos días. La dosis no debe darse después de una comida, y durante el tratamiento deben evitarse todas las grasas y aceites; éste puede repetirse una o dos veces dejando un intervalo de una semana. (La irritación de la nariz en el gato envenenado es significativa de la acción vermicida de Naph.). J. Meredith (H. W., xxvii. 215) curó con la 6x gases retenidos en el colon transverso que causaban angustia cardíaca.
Relaciones
Comparar: Salol., Carbol. ac., Anilin., Methyl. b., y los productos del alquitrán de hulla en general. En la tos, Dros. (que sigue bien a Naph.), Coc. c., Arn., Bell., Coral., Ipec. En tisis, Petrol., Bacil. En afecciones de los ojos, Cholestr. En gonorrea, Thuja, Petrosel., Salol. En fiebre del heno, Pso., Sabad., Ars., Cepa, Kali i. En lombrices, Cina., Teucr.
1. Mente
Manía. Delirio. Intoxicación. Pérdida del conocimiento.
2. Cabeza
Cefalea con fiebre, somnolencia y pérdida de apetito.
3. Ojos
Coriza. Ojos inflamados, dolorosos, inyectados en sangre (fiebre del heno). Catarata. Ambliopía. [Desprendimiento de retina. Cuerpos brillantes en el vítreo. Manchas blancas en la retina, de oxalato, sulfato y carbonato de calcio. Fondo de ojo densamente sembrado de puntos brillantes; o una gran mancha blanca, por lo general en la parte inferior de la pupila, que aumenta de tamaño y oculta los vasos de la coroides. Cristalino opaco (en conejos envenenados con Naph.; murieron de nefritis parenquimatosa; se hallaron manchas similares, blancas como tiza, a las del fondo de ojo, en la pleura, los riñones, el hígado y la superficie convexa del cerebro).]
5. Nariz
Coriza; irritación de la nariz; secreción fina, excoriante; mucho estornudo. (Fiebre del heno.). El animal se frota constantemente la nariz para quitar la irritación (en el gato envenenado). Accesos de estornudos (gato).
6. Cara
Labios y cara cianóticos. Cara amarillo pálida. Sacudidas de los músculos faciales (gato).
8. Boca
La saliva fluye por la boca (gato).
11. Estómago
Pérdida de apetito.
12. Abdomen
Gases retenidos en el colon transverso que causan angustia cardíaca (desaparecieron con 6x).
13. Deposiciones y ano
Incontinencia de orina y heces. (Diarrea líquida, fétida, de la tisis.)
14. Órganos urinarios
Deseo súbito y violento de orinar; meato urinario rojo e hinchado, prepucio edematoso. Gonorrea. Flujo uretral crónico. Incontinencia de orina. Orina: pardo oscura, se vuelve negra después de reposar; albuminosa.
15. Órganos sexuales masculinos
Edema del prepucio.
17. Órganos respiratorios
Respiración: laboriosa e irregular; asmática. Tos en paroxismos incesantes que casi detienen la respiración. Tos nocturna que impide el sueño. Tos con la cara azul o violácea. Expectoración: abundante, espesa, tenaz; casi ausente. Tos en violentos paroxismos que obligan al paciente a sostenerse la cabeza por el dolor.
24. Generalidades
Enfermedad crónica. Aparición súbita de síntomas. Sacudidas musculares generales. Inquietud. Marcha tambaleante, como de ebrio. Ataxia. Parálisis de las extremidades inferiores (animales).
25. Piel
Eccema. (Psoriasis.)
26. Sueño
Somnolencia muy intensa que dura algunos días.
27. Fiebre
Aparición súbita de fiebre, cefalea y pérdida de apetito. (Temperatura disminuida en la fiebre tifoidea.)