Moschus
By James Tyler Kent — Lecciones de Materia Médica Homeopática
Mente
Moschus cura a muchas muchachas histéricas que han llegado a la edad adulta sin haber aprendido nunca lo que significa la obediencia.
Son voluntariosas, obstinadas y egoístas. Cuando se las ha alentado a recurrir a la astucia mañosa, a ver satisfecho cada capricho desde la infancia hasta los dieciocho años de edad, llegan a ser sujetos apropiados para Mosch., Asa f., Ignatia y Valer.
No solo tienen volúmenes de síntomas reales e imaginarios, sino que llegan a ser expertas en producir a voluntad un complejo caleidoscópico de síntomas, creciente en cantidad e intensidad, hasta que todos sus propios deseos quedan satisfechos, y el observador, ya sea enfermera, médico o madre desconcertada, queda abrumado, consternado y en retirada.
Por mucho que pretendan ser honradas y veraces, las sensaciones que refieren no son dignas de confianza. Han explotado durante tanto tiempo sus sensaciones y su imaginación, que un esfuerzo directo por dar una declaración veraz resulta infructuoso. Los fenómenos neuropáticos más erráticos e inesperados están siempre presentes.
El médico no puede medir estos casos por su experiencia y decir qué es común y qué es raro. Se ve obligado a recurrir a la única palabra que abarca multitud de estas manifestaciones, a saber, " Histeria."
Moschus está con frecuencia indicado en estas constituciones y cura mucho de lo morboso cuando concuerdan sus propios síntomas peculiares. Cuando una de estas muchachas enferma por enfriarse, relatará los síntomas agudos junto con una multitud de sus sensaciones imaginarias.
Suele estar presente el globus hystericus, hiperstesia de la piel, temblor de los músculos, desvelo, palpitación, excitación, desmayo y temblor.
" Espantoso " dolor por todo el cuerpo, aflujo de sangre a la cabeza, calambres en manos y pies, convulsiones de todo el cuerpo. Generalmente no se sabe que las sensaciones morbosas y las funciones corresponden al estado mental del individuo. Cuando las funciones y los síntomas tisulares son histéricos o erráticos, se encontrará que el estado mental es correspondientemente histérico.
Cuando está presente el síntoma peculiar de Moschus en la cara, a saber: una mejilla roja y fría, la otra pálida y caliente, ciertamente hay alguna perversión histérica en la mente de ese paciente. Muchas veces es posible sospechar estados mentales morbosos conociendo las sensaciones y funciones morbosas. Hay una especie de orden en todas las expresiones morbosas que se observan en las personas enfermas.
Sensible al frío, y las afecciones sobrevienen por enfriarse. Además de numerosos síntomas mentales histéricos, tiene violentos accesos de ira con rabia y regaños hasta que se le amorata la cara y cae desmayada.
Temor a la muerte, y habla solo de la muerte cuando no hay afección grave. Angustia y palpitación. Malhumor e inclinación a discutir. Siempre está apurada y se le caen las cosas de las manos. Gestos necios y queja de dolor. Aprensión, temblor y palpitación. Temor de acostarse por miedo a morir. Sensación de caer desde una altura, o como si girara rápidamente.
Cabeza
Vértigo al mover la cabeza o los párpados, mejor al aire libre; con náuseas y vómito y desmayo.
Las cefaleas mejoran al calentarse y al aire fresco. Tensión en la parte posterior de la cabeza y en la nuca. Dolorimiento en la cabeza, con sensación de frío. Cefalea opresiva, embotadora, principalmente en la frente, con náuseas, agravada por el movimiento, mejor al aire fresco.
Cefaleas histéricas, con orina abundante e incolora. Constricción como por un cordón. Dolor como si hubiera un clavo en el occipucio, agravado en la habitación, mejor al aire fresco.
Ojos
Ojos fijos.
Ceguera súbita o visión tenue, que viene y va. Ojos vueltos hacia arriba, fijos y brillantes.
Oídos
Ruidos en los oídos como de viento, o aleteo como el ala de un pájaro. Detonación en los oídos como por el estampido de un cañón, con unas gotas de sangre. Sordera nerviosa en paroxismos, o después de un acceso furioso.
Cara
Epistaxis e ilusiones del olfato.
Una mejilla está roja y fresca, la otra está pálida y caliente. Calor en la cara pálida y visión tenue. Tensión en la cara. Cara pálida con sudor. Cara pálida, terrosa. Movimiento de la mandíbula inferior como al masticar.
Boca y garganta secas y calientes; sabor amargo, pútrido; gran sed, especialmente en estados histéricos.
Estómago
Desea cerveza o coñac.
Aversión a la comida. Su sola vista le produce náuseas. Vómito. Dolor opresivo, urente, y distensión del estómago. Desmayo durante las comidas. Regurgitación acuosa. Hipo histérico. Náuseas al pensar en la comida. Sensación de retracción en el ombligo ( Plb.).
Vómito prolongado de alimentos. Plenitud en el estómago después de comer. Vómito de sangre. El estómago se trastorna fácilmente.
Abdomen
Distensión timpánica del abdomen con dolores punzantes. No expulsa gases ni hacia arriba ni hacia abajo, y sin embargo está muy distendido. Dolores de calambre.
Deposiciones involuntarias durante el sueño. Deposiciones acuosas y abundantes durante la noche. Dolor punzante desde el ano hasta la vejiga.
Orina acuosa, abundante e incolora. La orina emitida durante la noche es fétida y está llena de mucosidad.
En el varón, violenta excitación sexual. Emisiones sin erecciones.
En la mujer, violento deseo sexual. Menstruación demasiado temprana y abundante, con dolores tironeantes; hormigueo en los genitales y desmayo. Sensación de peso hacia abajo.
Fenómenos nerviosos erráticos durante el embarazo.
Respiración
Laryngismus stridulus en muchachas voluntariosas cuando no logran salirse con la suya.
Constricción de la laringe como por vapor de azufre. Espasmos de la laringe al enfriarse. Crup espasmódico en niños nerviosos después de un castigo.
Disnea y opresión del pecho y del corazón. Asma espasmódica en mujeres y niños extremadamente nerviosos.
Constricción del pecho. Espasmos del pecho y del diafragma; se pone azul de la cara y echa espuma por la boca al enfriarse. Parálisis del pecho, estertores, no puede expectorar; desmayo.
Palpitación en muchachas histéricas. Palpitación, opresión del pecho, desmayo, excitación, con orina abundante e incolora. El corazón parece temblar cuando el pulso es normal.
Extremidades: dolorimiento en las extremidades. Inquietud en las piernas, y la tibia fría. Una mano caliente y pálida, la otra fría y roja.
Calor al anochecer, en la cama, solo en el lado derecho; quiere destaparse. Sudor que huele a almizcle por la mañana.
Piel fría, temblor, desmayo y palpitación.