Camphora
By James Tyler Kent — Lecciones de Materia Médica Homeopática
Alcanfor. El frasco de alcanfor es un gran perjuicio en la casa, pues el alcanfor antidota la mayor parte de nuestros remedios. Camphor en forma potentizada curará muchas afecciones.
Está indicado en algunas afecciones agudas acompañadas de excitación nerviosa, hasta el frenesí, con espasmos y convulsiones y finalmente agotamiento. El estado de Camphor es de convulsiones o de frialdad.
En el período más agudo de la excitación de Camphor, la excitabilidad y el frenesí del paciente son extremos, o bien pasa al otro extremo, en el que se pierde la irritabilidad y hay pérdida de sensibilidad, inconsciencia y frialdad.
Los dos extremos pueden verse en un mismo paciente, uno antes y el otro después. Puede pasar del extremo de la excitación mental y la violencia a otro de postración y agotamiento, en el cual el cuerpo está azulado y frío y, sin embargo, debe permanecer descubierto.
Mente
En el estado mental hay ansiedad y temor extremo; temor a las personas, a esferas extrañas, a la oscuridad; la oscuridad está llena de espectros imaginarios; no se atreve a salir de la cama en la oscuridad; todo lo que se mueve es un espectro y las cosas inanimadas de la habitación cobran vida y lo aterrorizan.
Frenesí. Unido a esto, hay trastornos renales y urinarios, como los de Cantharis , y, por esta semejanza, los dos remedios son a la vez complementarios y antídotos uno del otro. Si una mujer se ha envenenado con Cantharis , y están presentes el frenesí y la excitación, Camphor actuará como antídoto.
Los detalles de los síntomas mentales merecen mucha consideración. El paciente entra en un estado no muy distinto de la imbecilidad, y el aspecto es como si ello hubiera sobrevenido lentamente. La mente y la memoria han desaparecido. Cierra los ojos, aparentemente dormido, y no responde a ninguna pregunta. Delirante por el calor, la rabia y la manía, quiere saltar de la cama o por la ventana. Grita y pide auxilio. Se agita ansiosamente en la cama.
Ansiedad y casi pérdida del conocimiento. Estos síntomas indicarán Camphor en la fiebre puerperal, en la congestión cerebral o en el choque producido por inflamación violenta de órganos. La confusión proviene del choque y sobreviene con violencia.
Cuanto más violentamente sufre el paciente, tanto más pronto se enfría, y cuando está frío, debe descubrirse aun en una habitación fría. Esto es algo parecido a Secale . En Secale el paciente, cuando está frío, quiere descubrirse y estar en una habitación fría, y también tiene frenesí, de modo que en lo dicho hasta ahora nada parece distinguir a Secale de Camph.
Pero hay otra cosa que recorre Camph., por la cual puede hacerse una distinción. La frialdad, el frenesí y el calor se entremezclan muy a menudo. Cuando el paciente de Camphor empieza a enfriarse, le sobrevienen accesos de calor; oleadas de calor se entremezclan con dolores desgarrantes, lacerantes, ardientes, ya sea en el órgano inflamado o a lo largo de los nervios.
El paciente es dificilísimo de cuidar; nadie ni nada le conviene. Si sobreviene una inflamación de la vejiga, hay dolor intensísimo y gran sensibilidad dolorosa, y por el choque del sufrimiento la mente entra en un estado de frenesí.
Entonces sobreviene la frialdad y el paciente quiere estar descubierto, quiere aire frío, quiere las ventanas abiertas, pero antes de que todo esto pueda hacerse, sobreviene una oleada de calor y entonces quiere las mantas encima, que se encienda la calefacción, y quiere una plancha caliente y botellas de agua caliente; pero este estado pasa, y mientras la enfermera trae las planchas calientes quiere que abra las ventanas y que todo esté fresco.
Verá enseguida que éstos son casos graves. Esto ocurre con opistótonos, convulsiones, inflamación del cerebro, del hígado, del riñón, de la vejiga, sobreviniendo por choque violento y frío con gran agotamiento. Verá esto en alguien que ha trabajado durante horas por salvar la vida, y cuando la excitación termina se establece la reacción y es como un torbellino; ha trabajado hasta quedar agotado y ahora está postrado, frío y azulado; éste es el campo en que la anciana con su frasco de Camphor se ha labrado una reputación, pero Camphor potentizado hará más por él que el frasco de Camphor; lo sumirá en un sueño reparador.
Menopausia: Es útil en el período climatérico con sofocos y sudor en una habitación cálida; las extremidades y el abdomen están muy fríos y ella sufre de frío cuando está descubierta y suda abundantemente cuando está cubierta. No puede soportar el abrigo para calentarle las extremidades, aunque padece de frío.
Cabeza
La cabeza está llena de dolor; dolor pulsátil. Sensación constrictiva como si el cerebelo estuviera ceñido con cordones. Toda la parte posterior de la cabeza y el cuello laten como martillazos, peor al inclinar la cabeza hacia delante; ardor y punzadas. Cefaleas frontales.
Cólera: Hemos oído hablar de Camphor en el cólera, que es una enfermedad que postra rápidamente al paciente. La cara está fría, azulada y arrugada, sin mucho sudor, en los casos que harían pensar en Camphor.
No hay mucha evacuación intestinal, ni mucho vómito, ni mucho sudor; pero súbitamente se vuelve frío, azulado y colapsado, como paralizado, y cae en estupor.
Convulsiones con espuma en la boca. Labios azules, trismo, tétanos. Sudor frío en la cara con vómitos. Aspecto erisipelatoso de la cara.
Hay deseo de beber sin sed. También hay sed insaciable; no se satisface con cantidades increíbles de agua fría. No puede conseguirla bastante fría, ni suficiente, pero pronto la vomita.
La irritación gástrica es marcada. Todo lo vomita. La lengua está azul y fría y el aliento es frío. Todo lo que sale del cuerpo está frío. El aire, al salir del pecho, se siente como el de un sótano, como en Carbo v. y Verat .
La lengua está fría y temblorosa. Tales estados se encuentran en el cólera. Durante toda la etapa fría hay ardor. El interior del cuerpo parece arder, o hay una sensación de escozor interno como de excoriación, o una sensación de ardor sin calor.
El dolor del estómago en la gastritis es tan violento que la angustia del rostro iguala a la de Arsenic ; se siente una angustia mortal en el estómago y siente que debe morir. Dolor ardiente, desgarrante, lacerante en el estómago, con arcadas y vómitos.
Calambres en el estómago y en los intestinos, que se extienden a otras partes del cuerpo hasta que sobrevienen convulsiones y opistótonos.
La angustia en la boca del estómago lo lleva a la desesperación. Calor en el estómago. Sensación de frío en el estómago. El abdomen está lleno de cólico y ardor. Sensación de frío en el abdomen.
Evacuaciones coléricas; descargas como agua de arroz, con ansiedad, inquietud, espasmos de los músculos, calambres del pecho, postración, frialdad y coloración azulada crecientes; quiere estar descubierto y está entrando en colapso.
El viejo Camphor, Cuprum y Veratrum todavía van juntos para el cólera asiático. En Camphor hay postración, coloración azulada, frialdad y, sin embargo, quiere estar descubierto y el cuerpo está frío y seco.
Los otros dos remedios tienen todo lo que hay en el cólera, pero en Cuprum no hay tanta frialdad, hay más calambres, más tendencia convulsiva y no tanta postración.
Cuanto más calambres haya, tanto más es Cuprum . Cuanto más abundante sea la descarga de los intestinos y más profusos sean los vómitos y el sudor, tanto más pensaríamos en Veratrum . Frío y seco: Camphor. Frío y descarga abundante: Veratrum .
Después de coger frío hay dolor cortante, con evacuación involuntaria de heces de color pardo oscuro, como posos de café. Tenesmo. A veces el paciente colérico, con la frialdad y la coloración azulada, tiene arcadas y hace esfuerzos por vomitar, y sufre un horrible tenesmo para evacuar una pequeña deposición, y tiene convulsiones aquí y allá. Estos síntomas intestinales aumentan gradualmente hasta que ya no hay capacidad de pujar al evacuar; un estado paralítico. El recto parece contraído y doloroso.
Órganos urinarios y sexuales: Hay sufrimiento en los órganos urinarios y sexuales. Ardor al orinar. Estranguria. Micción frecuente.
Deseo frecuente, con dificultad. En la vejiga se presenta el mismo estado que en el recto, y hay retención con horrible tormento. El paciente se sienta en el retrete y hace esfuerzos para expulsar la orina, pero hay un estado paralítico de la vejiga. La orina es roja, sanguinolenta, y sale gota a gota como en Canth . Tenesmo del cuello de la vejiga.
Camphor aumenta el eretismo sexual hasta un grado insoportable. En algunos casos, por grandes dosis, esto se ve en grado extremo, y en otros ocurre lo contrario.
En sus experimentaciones tiene tanto eretismo sexual como impotencia. Una vez conocí a una francesa que tenía un deseo insensato de mantener siempre a sus muchachos en casa con ella, y pensaba que podría conseguirlo si tan sólo lograba mantenerlos alejados de las muchachas; y para destruir su deseo sexual conservaba una bolsa de alcanfor bajo sus almohadas. Todos quedaron impotentes. Pero en algunos experimentadores establece eretismo sexual. Tiene esto como Canth .
Nariz
Camphor produce una coriza, con una secreción abundante de la nariz y de las vías respiratorias, desde la nariz hasta los bronquios. Bronquitis de niños y ancianos. Las personas viejas, marchitas, se resfrían con cada exposición al tiempo y se ponen frías y friolentas.
Ant. crud., Am. carb. y Camph. son remedios maravillosos en los octogenarios. Cada resfriado parece amenazador. Los ancianos no contraen el resfriado igual que los jóvenes; quedan postrados, desfallecen, tienen estertores en el pecho y la familia piensa que se trata del estertor de la muerte y que es el último ataque del abuelo.
Estos tres remedios se ajustan al caso; son como el estadio avanzado de la neumonía. Ant. t., Ant. c., Am. c. y Camph. cubren estos casos en los que no aparece el período caliente.
Camph. tiene muy poco calor; tiene la sensación de calor, pero no un período caliente marcado. Hay otros síntomas en este medicamento como los que encontrará en las personas ancianas.
Sacudidas de los músculos, temblor y sacudidas. Estados espasmódicos con temblor. Temblor de la lengua.
El estado constitucional general de un paciente de Camphor es de frialdad y extrema sensibilidad al frío. En las afecciones inflamatorias agudas está frío y quiere quitarse las mantas.
En las afecciones agudas hay sed intensa; en las crónicas, ausencia de sed. Lo mismo ocurre en Arsenic , sediento en lo agudo, pero sin sed en lo crónico.
En Camphor, algo importante que recordar en lo agudo es que durante el calor y mientras los dolores están presentes quiere estar cubierto. La frialdad se alivia con el frío; quiere más frío.