Apis mellifica
By James Tyler Kent — Lecciones de Materia Médica Homeopática
Piel
Este remedio tiene tantos síntomas en la superficie del cuerpo que estudiaremos primero el aspecto externo. Por todo el cuerpo se encuentra una erupción densa, a veces de color rosado.
Es áspera y puede sentirse bajo los dedos como una erupción rugosa. En este momento el paciente está muy angustiado por el calor y la piel es sensible al tacto con la erupción o sin ella. Tumefacciones nodulares aquí y allá van y vienen.
Luego sobreviene un estado inflamatorio erisipelatoso, en placas, aquí y allá, alrededor de la cabeza, con gran tumefacción alrededor de la cara, los ojos y los párpados.
La erisipela puede aparecer en cualquier parte, pero más comúnmente se asienta en la cara y alcanza un alto grado de acción inflamatoria, con dolores punzantes, ardor y edema. En las extremidades tenemos una hidropesía marcada, hinchazón con fóvea a la presión.
Puede aparecer una anasarca general. A veces la cara está enormemente hinchada, los párpados parecen bolsas de agua, la úvula cuelga como una bolsa de agua, las paredes abdominales tienen gran espesor y dejan fóvea a la presión, y las mucosas de cualquier parte parecen como si fueran a dejar escapar agua si se las pinchara.
La hinchazón o el edema, con fóvea a la presión, es un estado general que puede estar presente en cualquier estado inflamatorio. Hay mejoría general por el frío y agravación por el calor. Los síntomas cutáneos y el paciente se agravan por el calor.
Esto prevalece también en el estado mental, en los estados inflamatorios; en las afecciones cardíacas, en la hidropesía, en el dolor de garganta, etc. A veces esta agravación llega hasta la agravación por bebidas calientes, habitación caliente, ropa de abrigo, calor del fuego, etc.; si hay calor, el paciente se altera mucho.
Cerebro: En las afecciones cerebrales, si usted pone a un paciente de Apis con congestión del cerebro en un baño caliente, entrará en convulsiones, y por consiguiente el baño caliente no siempre es « bueno para las convulsiones.»
Así se enseña tanto en los libros de texto de la vieja escuela, que las ancianas y las enfermeras saben que un baño caliente es bueno para las convulsiones, y antes de que usted llegue, lo más probable es que encuentre un niño muerto.
Esta congestión del cerebro, con pequeñas sacudidas y convulsiones amenazantes, hace que metan al niño en un baño caliente, y se encuentra en un estado espantoso cuando usted llega. Si el niño necesita Opium o Apis en la congestión cerebral, las convulsiones empeoran al bañarlo en agua caliente.
Si la enfermera ha estado haciendo ese tipo de cosas, usted ha aprendido el remedio en cuanto entra en la casa, porque ella dirá que el niño ha estado peor desde el baño caliente, se ha puesto pálido como un fantasma y temía que fuera a morir.
Ahí tiene convulsiones peores por el calor, lo que señala especialmente a Opium y Apis. Así es Apis en toda su extensión. En los libros no está establecido que Apis empeora en los síntomas de garganta por las bebidas calientes y que desea cosas frías en conjunto, y no toma cosas calientes que lo agravan; pero uno de nuestros graduados me escribió que, utilizando simplemente los generales, como se le había enseñado, Apis, ajustándose a todo el resto del caso, hizo una hermosa curación de un caso de difteria que mejoraba por el frío, lo cual muestra cómo los generales continúan en los particulares y cómo puede hacerse uso de ellos.
Los generales siguen construyendo y ampliando nuestra Materia Médica. En la superficie externa, pues, vemos que Apis abunda en hidropesía, erupción roja, erupciones, urticaria, erisipela, inflamaciones que se extienden a las mucosas.
La parte externa del hombre es su piel y su mucosa. Cuando tratamos con el hombre desde el centro hacia la circunferencia, pensamos en lo más interno como el cerebro, el corazón y los órganos internos que son vitales, mientras que sus capas y cubiertas son externas.
Apis afecta las cosas que son externas; afecta las envolturas, las cubiertas. Obsérvese cuán frecuentemente afecta la piel y los tejidos próximos a la piel, y también afecta las envolturas o cubiertas de los órganos; por ejemplo, el pericardio. Establece inflamaciones serosas con derrame. Apis produce inflamación de las membranas del cerebro. En el saco seroso que encierra el corazón, el pericardio, y también en el peritoneo, produce la misma clase de inflamación.
Así vemos que las cubiertas son afectadas especialmente por Apis, a saber, la piel y las mucosas y las cubiertas de los órganos; y con ellas tenemos hidropesía, catarro y erisipela.
En todos estos estados inflamatorios hay punzadas y ardor; ardor como brasas de fuego a veces, y punzadas como si se clavaran agujas o pequeñas astillas.
Mente
Los síntomas mentales de Apis son muy llamativos, y lo más llamativo en todo el estado mental es la agravación por el calor y por una habitación caliente,
Los síntomas mismos son gran tristeza, llanto constante sin causa alguna, llorando noche y día; no puede dormir por pensamientos atormentadores y por preocuparse de todo.
Abatimiento de espíritu con llanto constante. Tristeza y melancolía; irritabilidad extrema; se angustia de antemano por todo. Neciamente suspicaz y celosa. Absolutamente desprovista de alegría. Absolutamente indiferente a todo lo que pudiera hacerla feliz o gozosa.
Sin capacidad de referirse a sí misma las cosas que podrían hacerla feliz; deben significar algo para otra persona. Conducta tonta, necia, infantil en una mujer en puerperio, en una mujer de edad avanzada; parloteo necio y baladí, como el de un niño, en ocasiones serias.
Otro aspecto del estado mental es el delirio, que sobreviene en formas graves de afecciones cerebrales en los niños. El niño entra gradualmente en un estado de inconsciencia.
Yace en estupor, un lado del cuerpo con sacudidas y el otro inmóvil, haciendo rodar la cabeza de un lado a otro; cabeza echada rígidamente hacia atrás; pupilas contraídas o dilatadas, ojos muy rojos, cara congestionada, un estado de estupidez o de semiconsciencia. Niño acostado con los ojos parcialmente cerrados, como si estuviera entumecido.
Es apropiado en congestión del cerebro, meningitis o meningitis cerebroespinal con opistótonos, cuando todos los síntomas se agravan por el calor.
Niño: El niño entra en un estado más espantoso si la habitación se recalienta; se vuelve extremadamente cadavérico o pálido si la habitación se recalienta.
Si el niño puede hacerlo, se quita las cobijas a puntapiés. Si está en un lugar desde donde puede mirar una gran chimenea abierta, se agravará mucho. He visto niños Apis que tuvieron que ser alejados de un fuego abierto.
Llorarán para apartarse del calor que les llega de la rejilla de calefacción o del fuego abierto. El calor aumenta todos los síntomas, y a veces hace que estallen en sudoración fría por todo el cuerpo, lo cual no mejora ni su fiebre ni su calor ardiente.
Muy a menudo la cabeza rueda y se agita, los dientes rechinan y los ojos relampaguean con convulsiones amenazantes; el niño lleva a veces la mano a la cabeza, en un estado de semiconsciencia, y el niño lanza ese grito peculiar que se sabe significa congestión del cerebro, el cri encéphalique, el grito cerebral.
El alarido es un rasgo muy marcado de Apis. El niño profiere este alarido durante el sueño cuando está entrando en afecciones cerebrales. En el texto dice:
«Estupor interrumpido por alaridos penetrantes.»
Debemos ser capaces de ver, en el comienzo general de las patogenesias, la enfermedad a la que se asemejan, porque no siempre vemos el remedio en el estado avanzado.
Vemos las enfermedades en estado de progresión, y debemos poder verlas en su comienzo. Como era la enfermedad al principio, así era el remedio al principio. Las cosas que tienen comienzos semejantes pueden tener finales semejantes.
Apis también tiene murmuración, delirio y locuacidad. Toda clase de gritos y alaridos, agudos y de otra índole, violentos y menos violentos. Presentimiento de muerte, temor a la muerte, miedo a la apoplejía.
«Muy ocupado, inquieto, entregado a una clase de trabajo cambiante, con torpeza.»
La torpeza se encuentra especialmente en los dedos de las manos, de los pies y en las extremidades en Apis. Todo el sistema nervioso muestra una alteración de la coordinación. Esta alteración de la coordinación recorre todo el remedio: torpeza, tambaleo con los ojos cerrados.
Mareo al cerrar los ojos.
«Afecciones por susto, rabia, vejación, celos o por recibir malas noticias.»
«Después de un severo choque mental, paralizado de todo el lado derecho.»
Violencia y rapidez: Las afecciones de Apis van acompañadas de violencia y rapidez. Sobrevienen con gran rapidez, irrumpen con violencia, hasta que se alcanza la inconsciencia. He tenido la fortuna de ver muchos casos violentos de intoxicación por la picadura de la abeja melífera.
Cuando el paciente hipersensible es envenenado por la picadura, se pone terriblemente enfermo. La mayoría de las personas, en el curso de su vida, han sido picadas por la abeja melífera y sólo se produce una pequeña hinchazón en la región de la picadura, una hinchazón tan grande como un huevo de petirrojo o, a lo sumo, como un huevo de gallina, sin estados constitucionales; es decir, cuando el individuo no es sensible a Apis.
Puede haber sido picado en media docena de lugares, y cada uno le produce un pequeño bulto.
Pero usted encuentra a uno que es sensible a la picadura de la abeja melífera, y si recibe una pequeña picadura en cualquier parte del cuerpo, cae con náuseas y una ansiedad que le hace sentir que se está muriendo, y en unos diez minutos queda cubierto de urticaria de la cabeza a los pies; siente punzadas y ardor y quiere ser bañado con agua fría; teme morir si no se hace algo para mitigar su sufrimiento; se revuelca y se agita como si fuera a despedazarse.
He visto que todos estos síntomas sobrevienen después de Apis. El antídoto para eso es el ácido carbólico . He visto ácido carbólico administrado en ese estado, y el paciente describió la sensación del ácido carbólico al bajar por su garganta como un consuelo refrescante.
Dice:
«Vaya, doctor, puedo sentir que esa dosis llega hasta las puntas de mis dedos.»
Cuando administre un antídoto en tales circunstancias, escuche lo que dice su paciente. Cuando obtiene el verdadero antídoto natural, y a veces cuando obtiene el verdadero medicamento curativo en un caso, por muy alta que sea la potencia, el paciente dirá:
«Siento eso hasta las raíces de mi cabello y hasta las puntas de mis dedos de los pies.»
Tal es la sensación que produce cuando el verdadero medicamento antidotal llega a las porciones más íntimas de su economía, y así es como queremos siempre que actúen nuestros medicamentos: guiados por los síntomas de nuestro paciente, para que nos indiquen qué medicamento administrar; y cuando el medicamento se administra, su reacción más elevada es de ese género.
Ojos
Si conocemos bien los síntomas de Apis, muchas veces podremos salir adelante sin tener que recurrir a un especialista para tratar los ojos. Ellos dejan a más personas ciegas con sus lociones, soluciones cáusticas, etc., de las que benefician.
La antigua costumbre era cauterizar con cobre y con solución de nitrato de plata, y las cosas modernas no son mucho mejores. En la actualidad, el médico homeópata que no es capaz de tomar los síntomas oculares tan bien como los síntomas pulmonares y los síntomas de cualquier parte del cuerpo, no es competente para ejercer la medicina.
Los casos de ojos pueden ser prescritos por el médico. En Homeopatía no existe eso de tratar el ojo y otros órganos del cuerpo, sino al paciente con todos sus órganos, no al paciente con uno o dos órganos.
Apis es un gran remedio para los ojos. Tiene afecciones inflamatorias profundas de los ojos como resultado de enfermedad. Inflamaciones de carácter erisipelatoso, que dejan engrosamiento de la mucosa y de los párpados, y manchas blancas sobre el ojo; opacidades.
Inflamación con opacidades muy extensas o en placas. Vasos sanguíneos dilatados.
Cara
Cuando el estado inflamatorio está activo va acompañado de edema de los párpados, tanto superiores como inferiores, y a veces toda la cara se encuentra en estado de edema, tal como cabría esperar después de una picadura de abeja.
La hinchazón de las mucosas de los párpados es tan enorme que se evierten, pareciendo trozos de carne cruda. El líquido correrá sobre las mejillas en gran abundancia. Ardor y punzadas como fuego, mejor por el lavado y por aplicaciones frías, peor por el calor.
Afecciones oculares crónicas que empeoran al mirar hacia un fuego abierto, peor por el calor irradiado; desea que se le aplique algo frío. Párpados granulares crónicos. Los resultados de la inflamación crónica son numerosos y extensos. Peor al mirar cosas blancas, peor al mirar la nieve.
Dolor en los globos oculares, dolor profundo en los globos oculares, puntadas, ardor, punzadas y dolores lancinantes. Quemosis. Apis suele ser apropiado para viejas afecciones escrofulosas de los ojos. Afecciones vasculares; las venas están dilatadas.
«Iritis.»
«Congestión hacia los ojos, vasos sanguíneos inyectados;» conjuntiva entera inflamada.
Fotofobia. Oftalmía reumática, es decir, un alto grado de inflamación de los ojos en sujetos reumáticos. Inflamación catarral de los ojos; inflamación escrofulosa de los ojos. Lágrimas calientes brotan de los ojos; ardor en los ojos.
Erisipela de los ojos y de los lados de la cara, extendiéndose de derecha a izquierda . Esta dirección es un rasgo de Apis en muchos otros aspectos.
La erisipela comienza en el lado derecho de la cara, se extiende por la nariz hacia el lado izquierdo.
La inflamación comienza en el lado derecho de las vísceras abdominales y se extiende hacia la izquierda. En la inflamación del ovario predomina el derecho sobre el izquierdo. Se afecta de preferencia el lado derecho del útero. Dolores en todo el lado derecho de la pelvis que se extienden hacia la izquierda. Ardor y punzadas aquí y allá extendiéndose de derecha a izquierda.
Inflamación del oído medio en conexión con o después de la escarlatina.
Garganta
Ahora llegamos a los trastornos de garganta de Apis. Tenemos mucha afección de garganta.
Apis cura la difteria, especialmente cuando hay un alto grado de inflamación y la membrana es escasa o aparece lenta o insidiosamente, y sorprende un tanto su progreso gradual; las partes están edematosas y el paladar blando está hinchado como una bolsa de agua, y la úvula cuelga con un aspecto semitransparente como una bolsa de agua.
Alrededor de toda la garganta y la boca hay un estado edematoso que parece como si manara agua al pincharlo. Dolores ardientes y punzantes en la garganta, mejorados por el frío y agravados por el calor. Aversión a todas las sustancias y bebidas calientes.
La lengua se hincha hasta llenar la boca, peor en la mitad derecha de la lengua, o afectando primero el lado derecho. Aspecto de carne cruda, aspecto denudado de la lengua y de la cavidad bucal y la garganta.
Diversas clases de tumefacción en la garganta; tumefacciones benignas, con ardor, punzadas y enrojecimiento. Úlceras en la garganta que sobrevienen como resultado de esta inflamación. Apis es adecuado en las formas más graves de dolor de garganta que acompaña a la escarlatina.
Escarlatina: Cura la escarlatina cuando los síntomas concuerdan, y no es raro que Apis esté indicado en la escarlatina, aunque la erupción a veces sea áspera.
La erupción de la escarlatina no siempre es lisa y brillante. Cuando la erupción no sale en absoluto, la cara está muy pálida, con un alto grado de inflamación de la garganta; hay escarlatina en la familia, y la piel está roja sin erupción alguna; en esos casos que empeoran por el calor, quieren sacarse las cobijas y son sensibles al calor de la habitación.
El paciente desea baja temperatura en la habitación, empeora por el calor, desea cosas frescas, peor especialmente por el calor irradiado, o por el aire caliente que viene de una rejilla de calefacción o del fuego.
Se sofoca cuando un poco de aire caliente se irradia sobre el cuerpo. Le altera el calor incluso durante el escalofrío de una fiebre intermitente; si está en una habitación caliente mientras tiene escalofrío, se sofoca. Así ocurre con la escarlatina, con el dolor de garganta y en la difteria; con el menor soplo de calor irradiado se sofoca.
Quiere las puertas y ventanas abiertas, quiere algo frío. A veces el paciente de escarlatina entra en convulsiones porque la erupción no logra salir.
A veces Apis es un remedio adecuado y debe compararse con Cuprum, Zincum y Bryonia. Un baño caliente intensificará la convulsión.
«Sensación de constricción y excoriación en la garganta por la mañana.»
Garganta dolorida e hinchada; dolores punzantes.
«No podía tragar alimentos sólidos.»
Con estas afecciones a menudo hay escalofríos, estremecimientos, pequeños fríos entremezclados con el estado febril. Muchas veces usted pensará en reconfortarlo cubriéndolo con una manta caliente, pero eso lo empeorará, la arrojará.
Un niño se quita las cobijas a puntapiés; un adulto que tiembla mientras está cubierto se quitará las cobijas a puntapiés. Estas cosas extrañas y peculiares son rasgos orientadores, cosas que no pueden explicarse.
Estómago y abdomen: En Apis hay vómitos, náuseas, arcadas y vómitos, con gran ansiedad. Vómitos de bilis y de todo lo ingerido. Vómitos de líquidos amargos y agrios.
Apis provoca dolorimiento y tirantez en todo el abdomen y los hipocondrios. La sensación de tirantez recorre muchas de las afecciones de Apis. El abdomen está distendido por gases.
Estado meteorístico, gran tensión y plenitud, duro y timpánico. En todas las afecciones inflamatorias, en la peritonitis, inflamación del hígado, inflamación de la pelvis, hay gran tensión, tirantez; pero esta tirantez no siempre es general, a veces es local; a veces hay poca congestión, pero la tirantez prevalece en todo el abdomen, y esta tirantez hace imposible que el paciente tosa por temor a que algo reviente.
La tos le hace sentir como si algo fuera a desgarrarse. No puede pujar al evacuar. Esto es común en las afecciones abdominales y pélvicas de las mujeres. La mujer dirá que no puede pujar al evacuar, a causa de la sensación de que si puja algo se desprenderá.
El mismo estado existe en el pecho. Parece que al toser algo se va a desgarrar, como si las fibras estuvieran en un estado de tensión o estiramiento.
Estado hipersensible del hígado; inflamación del hígado y del bazo. Dolor debajo de las costillas falsas, peor en el lado izquierdo.
«Dolores desde debajo de las costillas que se extienden hacia arriba. Obligado a inclinarse hacia adelante por una dolorosa sensación de contracción en los hipocondrios.»
Todas las afecciones tienden a hacer que el paciente se incline hacia adelante y flexione las extremidades, porque el estado de tensión es doloroso.
Sensibilidad dolorosa del estómago al tacto. En todo el abdomen está tan dolorida que el tacto resulta extremadamente doloroso; en todas las afecciones inflamatorias de las mujeres el abdomen está muy sensible y doloroso. Dolorimiento, distensión y dolores ardientes y punzantes por todo el abdomen. Ardor en el estómago.
En el abdomen externo hay un estado edematoso. Hidropesía, a veces sola, a veces con anasarca. Miembros hinchados en toda su extensión, con fóvea a la presión; los pies y las extremidades hinchados, con ardor, punzadas y entumecimiento en las extremidades.
Sensación como si los intestinos estuvieran magullados. La diarrea acuosa es común en Apis; deposiciones amarillas, deposiciones verdes, deposiciones verde aceituna, deposiciones acuosas, etc.
Cada día seis a ocho deposiciones diarreicas, que huelen a carroña. Es especialmente útil en un tipo peculiar de deposición que se presenta en niños y lactantes, con mezcla de sangre, moco y alimento, dando a la deposición un aspecto de salsa de tomate.
El ano protruye con la deposición y parece permanecer abierto, un ano abierto como en Phosph. y Puls. Diarrea crónica, disentería, hemorragia por los intestinos.
En su estreñimiento se relaciona más comúnmente con afecciones de la cabeza. Pasa muchos días sin deposición. Los intestinos parecen estar perfectamente paralizados, con congestión del cerebro e hidrocefalia aguda.
Orina: Los trastornos urinarios son numerosos en Apis.
La orina es escasa, saliendo sólo en gotas. Mucho esfuerzo antes de que la orina empiece a salir, y aun entonces sólo unas pocas gotas; goteo de un poco de orina caliente, orina ardiente, orina sanguinolenta. Tan pronto como unas pocas gotas se reúnen en la vejiga aparece la urgencia, constante e ineficaz.
Más tarde la orina está casi suprimida. Los lactantes pasan mucho tiempo sin orinar, chillando y llevando la mano a la cabeza, gritando durante el sueño, quitándose las cobijas a puntapiés. Muy a menudo se encontrará útil una dosis de Apis.
Se lo pide a menudo en la escarlatina cuando la orina está cargada de albúmina. Trastornos urinarios, con hinchazón de los genitales, y la hinchazón es edematosa.
Orina escasa en niños pequeños, con el prepucio enormemente distendido, o en hidrocele. Cada vez que llega el deseo de orinar, lanzará un grito, porque recuerda el dolor que tuvo la última vez. Afecciones inflamatorias de los riñones y uréteres, vejiga y uretra.
Todo el tracto urinario está irritado, muy semejante a Cantharis , y estos dos medicamentos se antidotan mutuamente. Si le llaman para ver a un niño que ha sido medicado con Apis crudo, generalmente puede antidotarlo con Cantharis . Si acude a una mujer que ha tomado Cantharis con fines viciosos, muy a menudo puede contrarrestarlo con Apis. El frenesí violento que ha sido provocado por Cantharis será superado por Apis.
El escozor, el ardor y las punzadas a lo largo del tracto urinario se encontrarán en Apis.
«Emisión de orina, inconsciente.»
Dolor punzante en la uretra con enuresis. Irritabilidad mórbida de los órganos urinarios.
«Estranguria. Agonía al orinar. Retención de orina en lactantes.»
Es curioso cómo las ancianas sabían, mucho antes de que Apis fuera probado, que cuando el recién nacido no orinaba podían encontrar una cura yendo a la colmena y capturando algunas abejas, sobre las que vertían agua caliente, y de las cuales daban al niño una cucharadita.
Algunas cosas domésticas como esa han sido conocidas entre las familias y entre las enfermeras, y es coherente porque es exactamente como aquello para lo que damos Apis.
«Orina escasa y fétida, que contiene albúmina y corpúsculos sanguíneos.»
Especialmente en la albuminuria aguda. La afección inflamatoria aguda del riñón con albuminuria, como ocurre en la escarlatina o la difteria, o después de estas, como ocurre como secuela de una enfermedad aguda.
La inflamación del riñón remata el caso y mata a muchos en manos alopáticas, nunca en manos homeopáticas. Está estrechamente relacionado con los órganos genitales tanto del varón como de la mujer. Hinchazón y estado edematoso de los genitales. Apis es un gran amigo de la mujer. Parece curar todas sus afecciones inflamatorias, cuando los síntomas concuerdan.
Es decir, produce inflamación del útero y de los ovarios y sufrimientos espantosos en las partes externas e internas, y sólo tenemos que descubrir cuándo concuerdan los síntomas para curar la mayoría de estos trastornos inflamatorios.
Incluso detiene el aborto. Detendrá el aborto después de que algún miserable canalla haya intentado deshacerse del fruto, y ella haya tomado drogas y provocado dolores, dolores lo bastante fuertes como para expulsar el contenido del útero, especialmente en el primero, segundo y tercer mes.
Ha comenzado una pequeña hemorragia, una mera amenaza; las membranas aún no se han roto, pero pronto lo harán, y ella tiene dolores ardientes y punzantes, y yace descubierta y sufre por el calor, probablemente por la sobredosis de Ergot.
Apis lo vencerá, para gran pesar suyo. Esta clase de villanía prevalece. Pero las mujeres tienen accidentes y debilidad por los cuales, a pesar de desear conservar su fruto, se ven amenazadas de aborto, y Apis es un gran amigo de la futura madre.
Dolores ardientes y punzantes en los ovarios, especialmente el derecho; cuando están muy aumentados de tamaño e incluso quísticos, Apis ha demostrado ser un remedio curativo, a menudo ha curado tumores y ha hecho que las formaciones quísticas dejen de crecer o desaparezcan.
La región ovárica derecha es muy sensible. Dolor en el útero y los ovarios antes y durante la menstruación. Dolores punzantes, lacerantes, desgarrantes, cortantes como cuchillos, peores por el calor.
Es un síntoma muy fácil de obtener, porque en la mayoría de los síntomas dolorosos se ensaya el calor o la bolsa de agua caliente con la esperanza natural de alivio, pero con este remedio agrava. Ella la aparta, porque el dolor empeora por el calor.
«Ovarios aumentados de tamaño», etc. Hidropesía del ovario derecho. Tumor ovárico.