Hippozæninum.
By John Henry Clarke — Diccionario de Materia Médica Práctica
Mallein, Glanderin, Farcin. El nosode del muermo o del farcín. (La enfermedad se llama "Muermo" cuando los síntomas catarrales son pronunciados; "Farcín", cuando éstos no son perceptibles, estando la piel afectada principalmente, con depósitos en los pulmones. Se han hecho preparaciones homeopáticas de ambos. Las hechas a partir del Farcín se distinguen por la letra "F".) Trituraciones de azúcar de leche saturado con el virus.
Clínica
Abscesos / Escaras de decúbito / Forúnculos / Bronquitis / Cáncer / Carbuncos / Caries / Catarro crónico / Resfriados crónicos / Difteria / Elefantiasis / Erisipela / Muermo / Glándulas inflamadas / Coxalgia / Hígado aumentado de tamaño / Lupus excedens / Ulceración de los cartílagos nasales / Edema / Ozena / Parotiditis / Flegmasia alba dolens / Flemón / Peste / Pústulas / Fiebre pútrida / Piemia / Escrófula / Viruela confluente / Sífilis / Tuberculosis / Úlceras / Tos ferina
Características
En años recientes Mallein, una toxina preparada a partir del muermo, ha ocupado un lugar importante en la práctica veterinaria de la vieja escuela como inyección de prueba para decidir si un caballo sospechoso de muermo tiene realmente la enfermedad o no. Si el caballo reacciona, se concluye que hay muermo. En varios casos en que los animales reaccionaron a las primeras inyecciones, la repetición de la "prueba" no logró suscitar reacción, demostrando así que Mallein es curativo además de diagnóstico (H. W., xxxv. 149). El nosode ha sido utilizado por homeópatas, por sugerencia de Garth Wilkinson, tomando como guía los fenómenos de la enfermedad, y en un gran número de casos que implican formas graves de supuración y catarro, ulceraciones malignas y tumefacciones, abscesos y glándulas aumentadas de tamaño; y también en estados semejantes en especie, aunque menos severos. Lo he usado con excelente efecto en casos de catarro nasal inveterado y de hipertrofia glandular. La afección nasal puede progresar hasta ozena, ulceración de los cartílagos y huesos nasales. El muermo en el caballo afecta a los pulmones no menos que a las vías respiratorias superiores, causando tos y ulceraciones y depósitos diseminados por todos los pulmones. Ha curado pápulas y ulceraciones en los senos frontales, la faringe, la laringe y la tráquea; ronquera; viejos casos de bronquitis, especialmente en ancianos en quienes la sofocación por secreción excesiva parecía inminente. Asma bronquial. Tos ferina. Ha curado una tos que comenzaba en Navidad y duraba hasta junio.
Relaciones
Comparar: Bacillin., Avi., Luet., Variol. Los venenos de serpiente, Aurum, Cadm. s., Kali b., Hepar, Psorin.
2. Cabeza
Desvanecimientos con cefalea. Inflamación de las membranas del cerebro. Colecciones purulentas entre los huesos del cráneo y la duramadre. Abscesos diseminados en la sustancia cerebral. Pueden aparecer tubérculos en el periostio del cráneo, en la duramadre, en los plexos coroideos. Una mielitis muermosa difusa, atribuible a infiltración. Huesos del cráneo y de la cara (sobre todo el frontal) necrosados. El cabello pierde su brillo.
3. Ojos
Ojos llenos de lágrimas o de mucosidad. Pupilas dilatadas, con colapso. Pápulas en la coroides.
4. Oídos
Ruidos tintineantes en los oídos. Ronco y sordo antes del desenlace fatal. Inflamación de la glándula parótida.
5. Nariz
Tumefacción y enrojecimiento de la nariz y de las partes adyacentes, con dolor intenso. Catarro: nariz inflamada con derrame espeso y teñido; amígdalas hinchadas, fauces congestionadas. Catarro obstinado. Secreción: a menudo unilateral, albuminosa, tenaz, viscosa, descolorida, gris, verdosa, incluso sanguinolenta y ofensiva; acre, corrosiva. Ozena crónica. Nariz y boca ulceradas. Los cartílagos de la nariz quedan expuestos y se necrosan; el tabique, el vómer y el hueso palatino se desorganizan. Caries de los huesos nasales. Suprime la tendencia a las afecciones catarrales.
6. Cara
Glándula maxilar hinchada, como una masa bien delimitada en forma de salchicha, firmemente adherida al maxilar, desigual, rugosa, tuberculada, en su mayor parte indolora, con ardor sólo a veces. Las glándulas submaxilares y sublinguales están hinchadas y a veces dolorosas; se forman abscesos que se abren al exterior.
7. Dientes y Encías
Las encías muestran tendencia a sangrar. Encías cubiertas por un depósito negro, fuliginoso.
8. Boca
Acto de hablar difícil. Lengua seca, espesamente cubierta por un depósito negro, fuliginoso. Aparecen úlceras en la boca. Los conductos bucales llenos de linfa y moco tenaces. Olor del aliento pútrido. Tumefacción escrofulosa de la parótida izquierda en un niño.
9. Garganta
Ulceraciones sobre el velo del paladar. Amígdalas hinchadas que cierran los conductos posteriores. En la mucosa de la faringe, equimosis, enrojecimiento, tumefacción, erupciones y úlceras fétidas.
10, 11. Apetito y Estómago. Sed excesiva, esp. con diarrea. Catarro gastrointestinal; pérdida de apetito, indigestión, estreñimiento; en una fase posterior, diarrea.
12. Abdomen
Hígado muy aumentado de tamaño, mostrando a menudo signos de degeneración grasa. Hepatitis con inflamación gangrenosa y ulcerativa de los conductos biliares. Bazo aumentado de tamaño, lleno de sangre; reblandecido y licuado, de color grisáceo u oscuro; absceso cuneiforme en el bazo. Glándulas inguinales hinchadas.
13. Deposiciones
Diarrea colicuativa con caquexia general y postración preceden al desenlace fatal. Estreñimiento.
14. Órganos urinarios
Tubérculos y abscesos en los riñones. Albúmina en la orina, también leucina y tirosina.
15. Órganos sexuales masculinos
Tubérculos y abscesos: del glande; de los testículos; en los riñones.
16. Órganos sexuales femeninos
Secreción mucosa de la vagina. Flebitis uterina. Aborto.
17. Órganos respiratorios
Pápulas y ulceraciones en los senos frontales, la faringe, la laringe y la tráquea. Ronquera por el estado alterado de la laringe. Bronquitis: en las peores formas; esp. en personas de edad avanzada; cuando la sofocación por secreción excesiva es inminente. Respiración ruidosa; respiración ronquante y sonora antes del desenlace fatal; aliento fétido. Tos y respiración obstruida, resultantes de la contracción cicatricial de la mucosa de la nariz y de la laringe; había durado once años; el paciente presentaba un cuadro de caquexia marcada. Respiración al principio parcialmente impedida. La tos comenzó en Navidad y duró hasta junio. Tos ferina. Los pacientes tosen intensamente y expectoran profusamente; los esputos suelen parecerse mucho a la secreción de las narinas. Tubérculos, del tamaño de una semilla de mijo a un guisante, de color gris, amarillento o rojizo. Administrado en la tisis, disminuye la expectoración, mitiga las agravaciones de inflamación constantemente recurrentes y frena la tendencia a las afecciones catarrales. Enfermedad pulmonar del ganado (F.).
19. Pulso
Pulso muy frecuente y de pequeño volumen, 110 a 120; en algunos casos, retardado.
21. Extremidades
Dolor vago en las extremidades, sobre todo en músculos y articulaciones.
22. Extremidades superiores
Con dedo dolorido, tumefacción del brazo, flegmonosa y erisipelatosa, con pústulas y úlceras.
23. Extremidades inferiores
Coxalgia. Abscesos del psoas y lumbares (F.). Piernas viejas y mal curadas (úlceras). Anasarca de las extremidades inferiores (F.).
24. Generalidades
Debilidad, fatiga, malestar general; abandonan su trabajo. Postración general con emaciación considerable. Tejidos: numerosas equimosis en órganos internos; inflamación de los vasos linfáticos y tumefacción de las glándulas; flegmasia alba dolens.
25. Piel
Eritema, procesos erisipelatosos o flegmonosos, abscesos, pústulas y úlceras se extienden tan ampliamente por la superficie del cuerpo que apenas queda alguna parte libre. Erisipela maligna, particularmente si va acompañada de grandes formaciones de pus y destrucción de partes. Viruela confluente. Las úlceras no muestran disposición a cicatrizar, aspecto lívido.
26. Sueño
Insomnio y gran inquietud. Delirio nocturno.
27. Fiebre
Frecuente sensación de frío. Escalofríos y fiebre en casos de abscesos y úlceras. La piel se enfría con colapso. Fiebre cuando una serie de abscesos se suceden rápidamente. Fiebre pútrida. Peste. Puede ensayarse en escarlatina, cuando el olor del aliento es pútrido, los conductos bucales están llenos de linfa y moco tenaces, las amígdalas muy hinchadas.