Cadmium Muriaticum
By Timothy F. Allen — Enciclopedia de la Materia Médica Pura
Caso de intoxicación, referido por el Dr. Salzer, M. Hom. Rev., 1871, 291, según se recoge en la página 297 del
Manual of Medical Jurisprudence of India.
Un muchacho delgado, de unos 14 años de edad, fue llevado al hospital el 2 de marzo de 1866. Al ingreso se hallaba en estado de colapso completo, con la piel fría y pegajosa; pulso radial apenas perceptible; respiración débil, lenta y suspirante; sin estertor; la cara considerablemente desfigurada, a causa de una considerable quemosis de ambos ojos, en tal grado que impedía el cierre de los párpados, ocultando por completo la pupila; labios evertidos, estando la membrana mucosa de la boca pálida y macerada; lengua hinchada, muy semejante al vientre distendido de una rana; yacía aparentemente inconsciente, aunque, cuando se lo sacudía y se lo reanimaba arrojándole agua fría a la cara, respondía coherentemente, en un susurro ronco, a cualquier pregunta que se le hiciera; había extrema inquietud y agitación de las extremidades; deglución dificultosa; con considerable dificultad se le pudo hacer tragar un poco de leche y agua; ello se debía, con toda probabilidad, a un estado semejante de las estructuras de la faringe al que se observaba en la boca. Murió alrededor de una hora y media después de tomar la dosis. Al probar algo de la supuesta sal de Epsom (según la declaración de la madre), el Sr. Hinder presentó, casi instantáneamente, una sensación punzante y en carne viva en toda la lengua, como si estuviera despojada de su revestimiento epitelial, con constricción y sequedad de las fauces, seguida de un dolor espasmódico en el epigastrio, acompañado de náuseas y frecuentes escupitajos.