Azufre
By James Tyler Kent — Lecciones de Materia Médica Homeopática
Sulphur. Sulphur es un remedio tan completo que resulta algo difícil saber por dónde empezar.
Parece contener una semejanza de todas las enfermedades del hombre, y un principiante, al leer la patogenesia de Sulphur, podría pensar naturalmente que no necesitaría ningún otro remedio, pues la imagen de toda enfermedad parece estar contenida en él.
Y, sin embargo, encontrará que no cura todas las enfermedades del hombre, y no es bueno usarlo indiscriminadamente más de lo que lo haría con cualquier otro remedio. Parece que cuanto menos sabe un médico de la Materia Médica, con más frecuencia prescribe Sulphur; y, sin embargo, aun los buenos prescriptores lo dan muy frecuentemente; de modo que la línea entre la ignorancia y el conocimiento del médico no puede trazarse por la frecuencia con que prescriben Sulphur.
Aspecto: El paciente Sulphur es un individuo flaco, largo, hambriento, dispéptico, de hombros caídos; y, sin embargo, muchas veces debe darse a personas gordas, redondeadas y bien alimentadas.
No obstante, el paciente anguloso, flaco y de hombros caídos es el típico, especialmente cuando ha llegado a ser así por largos períodos de indigestión, mala asimilación y nutrición deficiente. El estado Sulphur se produce a veces por permanecer mucho tiempo encerrado y por adaptar la dieta al estómago.
Las personas que llevan vida sedentaria, confinadas a sus habitaciones en estudio, en meditación, en investigación filosófica, y que no hacen ejercicio, pronto descubren que deben comer sólo los alimentos más simples, alimentos insuficientes para nutrir el cuerpo, y terminan cayendo en una manía filosófica.
Hay otra clase de pacientes en quienes vemos una apariencia Sulphur en el rostro: personas sucias, arrugadas, de cara roja. La piel parece afectarse fácilmente por la atmósfera. Se le enrojece la cara por montar al aire libre, tanto con frío intenso como con tiempo húmedo.
Tiene una piel delicada y fina, se sonroja a la menor causa, siempre rojo y de aspecto sucio , por mucho que se lave. Si se trata de un niño, la madre puede lavarle la cara con frecuencia, pero siempre parece como si se la hubieran lavado de manera superficial.
Hering llamó al paciente Sulphur «el filósofo harapiento».
El estudioso Sulphur, el inventor, trabaja día y noche con ropa raída y sombrero ajado; tiene el cabello largo, sin cortar, y la cara sucia; su cuarto de estudio es inmundo , desordenado; los libros y hojas de libros están amontonados sin discriminación; no hay orden. Parece que Sulphur produce este estado de desorden, un estado de falta de arreglo, un estado de inmundicia, un estado de «qué importa cómo vayan las cosas», y un estado de egoísmo.
Se convierte en un falso filósofo, y cuanto más avanza en este estado, tanto más se decepciona porque el mundo no lo considera el hombre más grande de la tierra. Viejos inventores trabajan y trabajan, y fracasan.
Las dolencias que surgen en este tipo de caso, incluso las dolencias agudas, tenderán a Sulphur. Tome a uno de estos pacientes y notará que lleva una camisa que ha usado durante muchas semanas; si no tuviera una esposa que lo atendiese, llevaría la camisa hasta que se le cayera del cuerpo.
La limpieza no es una gran idea para el paciente Sulphur; piensa que no es necesaria. Es sucio ; no ve la necesidad de ponerse cuello y puños limpios y una camisa limpia; eso no le preocupa. Sulphur rara vez está indicado en personas limpias, pero está comúnmente indicado en aquellos a quienes no les perturba la suciedad.
Olor: Cuando atendía en la clínica pública he observado muchas veces que después de Sulphur una persona empieza a fijarse en sí misma y se pone una camisa limpia, mientras que antes se presentaba siempre con la misma camisa vieja. Y es asombroso lo rápido que los pacientes Sulphur, especialmente los pequeños, pueden ensuciar la ropa.
Los niños tienen una tendencia asombrosa a estar inmundos. Las madres le cuentan a uno las cosas inmundas que harán los pequeños si son pacientes Sulphur. El niño está sujeto a secreciones catarrales por la nariz, los ojos y otras partes, y a menudo se come la secreción nasal. Ahora bien, eso es peculiar, porque los olores ofensivos son las cosas que el paciente Sulphur aborrece. Es hipersensible a los olores inmundos , pero las sustancias inmundas mismas las come y las traga. Le producen náuseas incluso el olor de su propio cuerpo y de su propio aliento.
El olor de la deposición es tan ofensivo que le sigue alrededor todo el día. Cree que puede olerlo. Debido a su sensibilidad a los olores, es más escrupuloso con sus intestinos que con cualquier otra cosa. Es un sentido del olfato exagerado. Siempre imagina y busca olores ofensivos. Suele tener una imaginación tan intensa que huele cosas que sólo conserva en la memoria.
El paciente Sulphur tiene inmundicia por todas partes. Es víctima de olores inmundos. Tiene aliento fétido, deposiciones intensamente fétidas; tiene genitales de olor inmundo, que pueden olerse en la habitación a pesar de la ropa, y él mismo los huele. Las secreciones son siempre más o menos fétidas, con olores fuertes y ofensivos. A pesar de lavados constantes, las axilas desprenden un olor penetrante, y a veces todo el cuerpo emite un olor semejante al de las axilas.
Secreciones: Las secreciones de Sulphur de todas partes del cuerpo, además de ser ofensivas, son excoriantes. El paciente Sulphur está aquejado de catarros de todas las mucosas , y las secreciones catarrales en todas partes lo excorian. A menudo, con el coriza, la secreción excoria los labios y la nariz.
A veces el líquido que queda en la nariz escuece como fuego, y cuando entra en contacto con el labio del niño, quema; tan acre es, casi como en el cuadro de Sulphuricum acid , tan rojas se pondrán las partes tocadas por él.
Hay leucorrea copiosa que excoria los genitales. Las heces líquidas causan ardor y carne viva alrededor del ano. En las mujeres, si una gota de orina queda alrededor de los genitales, quema; con mucha frecuencia no basta con secarla, hay que lavarla para aliviar el escozor.
En los niños encontramos excoriación alrededor del ano y entre las nalgas; todo el trayecto del surco está rojo, en carne viva e inflamado por la deposición. De esta tendencia se ha construido un síntoma clave, y no malo tampoco: «todos los líquidos queman las partes sobre las que pasan», lo cual equivale a decir que los líquidos son acres y producen escozor. Esto es cierto en todas partes en Sulphur.
Piel
El paciente Sulphur tiene toda clase de erupciones.
Hay erupciones vesiculares, pustulosas, furunculosas, escamosas, todas acompañadas de mucho prurito , y algunas de ellas con secreción y supuración. La piel, aun sin erupción alguna, pica mucho; pica por el calor de la cama y por llevar ropa de lana.
Muchas veces el paciente Sulphur no puede usar nada excepto seda o algodón. El calor de la habitación lo lleva a la desesperación si no puede alcanzar la parte que pica para rascarla. Después de rascarse hay ardor con alivio del prurito. Después de rascarse, o después de entrar en el calor de la cama, aparecen por todo el cuerpo grandes habones blancos, con mucho prurito, y sigue rascándolos hasta que la piel queda en carne viva, o hasta que arde, y entonces sobreviene alivio del prurito.
Este proceso continúa sin cesar; prurito espantoso por la noche en la cama, y por la mañana, al despertarse, vuelve a empezar y las erupciones pican y supuran. Brotes de forúnculos y pequeñas erupciones semejantes a forúnculos aparecen, y esto lo hace útil en el impétigo.
Este remedio es útil en las supuraciones. Produce toda clase de cavidades supurantes, pequeños abscesos y grandes abscesos; abscesos bajo la piel, en el tejido celular y en órganos internos. La tendencia supurativa es muy marcada en Sulphur. Las glándulas se inflaman y la inflamación progresa hasta la supuración.
Ardor: Dondequiera que haya una dolencia de Sulphur encontrará ardor.
Toda parte arde; ardor donde hay congestión; ardor de la piel o sensación de calor en la piel; ardor aquí y allá en puntos; ardor en las glándulas, en el estómago, en los pulmones; ardor en los intestinos, en el recto; ardor y escozor en las hemorroides; ardor al orinar, o sensación de calor en la vejiga. Hay calor aquí y allá, pero cuando la paciente describe algo especialmente típico de Sulphur dice:
«Ardor en las plantas de los pies, en las palmas de las manos y en la parte superior de la cabeza.»
El ardor de las plantas de los pies se notará muy a menudo después de que el paciente entra en calor en la cama. El paciente Sulphur tiene tanto calor y ardor en las plantas por la noche en la cama que saca los pies de debajo de la ropa; duerme con los pies fuera de las cobijas. Las plantas y palmas del paciente Sulphur, cuando se examinan, presentan una piel gruesa que arde al ponerse caliente en la cama.
Muchos padecimientos aparecen al calentarse en la cama. El paciente Sulphur no soporta el calor y no soporta el frío, aunque tiene un fuerte deseo de aire libre. Quiere una temperatura uniforme; le molesta que la temperatura cambie mucho.
En lo que respecta a su respiración, cuando tiene mucho sufrimiento quiere puertas y ventanas abiertas. El cuerpo, sin embargo, se ve frecuentemente obligado a tenerlo cubierto, pero si va muy abrigado le molestan el prurito y el ardor de la piel.
Tiempo: En cuanto a las agravaciones horarias, los padecimientos nocturnos son un rasgo.
Las cefaleas empiezan después de la cena y aumentan durante la noche; no puede dormir a causa del dolor. Hay dolores nocturnos y sed nocturna; sufrimientos nocturnos y síntomas cutáneos que aparecen después de calentarse en la cama.
«Neuralgia intermitente periódica, peor cada 24 horas, generalmente a las 12 A.M. o a las 12 P.M.»
El mediodía es otro momento de agravación de las dolencias de Sulphur. Tiene escalofríos al mediodía, las fiebres aumentan al mediodía, aumentan los síntomas mentales al mediodía, la cefalea peor al mediodía. Los padecimientos que vienen una vez por semana, una agravación de siete días, son otra condición peculiar de Sulphur.
Diarrea: es un rasgo común que un paciente Sulphur tenga una clase peculiar de diarrea que desde antiguo se conoce como «diarrea de Sulphur», aunque muchos otros remedios tienen un estado semejante, a saber: diarrea que aparece temprano por la mañana.
La diarrea de Sulphur pertenece al tiempo comprendido entre la medianoche y la mañana, pero más comúnmente a la hora en que empieza a pensar en levantarse.
La diarrea lo saca de la cama.
Generalmente es delgada, acuosa; no hay mucho chorro, y no es muy copiosa, a veces bastante escasa, a veces amarilla y fecaloide. Después de esta deposición matinal, en muchos casos no tiene más molestias hasta la mañana siguiente.
Hay muchas personas que siguen año tras año con esta urgencia de evacuar que las saca de la cama por la mañana. El paciente sufre de dolor, retortijones, desasosiego y ardor doloroso a lo largo de los intestinos. La deposición quema al pasar, y todas las partes con las que entra en contacto quedan doloridas y en carne viva, y hay mucha rozadura.
Deseos y aversiones: El paciente Sulphur tiene mucha sed.
Siempre está bebiendo agua. Quiere mucha agua.
Habla también de una sensación de hambre , un deseo de comida, pero cuando llega a la mesa, aborrece la comida, se aparta de ella, no la quiere.
No come casi nada, toma sólo las cosas más simples y ligeras. Hay deseo de estimulantes, de alcohol, y aversión a la leche y a la carne; estas últimas le sientan mal y las aborrece.
Uno de los viejos maestros acuñó de estas cosas el síntoma clave: «bebe mucho y come poco».
Esto es cierto en Sulphur, pero muchos otros remedios tienen lo mismo. En cuanto al uso de los síntomas clave, quiero insistirles en que conviene reunir todos los síntomas con sus asociaciones. No sirve confiar demasiado en un pequeño síntoma, ni siquiera en dos o tres pequeños síntomas. Deben considerarse los síntomas del caso entero y, sólo entonces, si los síntomas clave y las características y todo lo demás hacen que el remedio quede bien redondeado y pleno, y se parezca al paciente entero, entonces sí es adecuado.
Hay vacío hacia las 11 de la mañana . Si hay alguna hora en las veinticuatro en que se sienta hambriento, es a las 11. Parece como si no pudiera esperar a la comida.
Hay esto también en el paciente Sulphur: tiene mucha hambre a sus horas acostumbradas de comer y, si la comida se retrasa, se pone débil y con náuseas. Los que están acostumbrados a comer hacia las 12 tendrán esa sensación de vacío desfalleciente por hambre a las 11 A.M. Los acostumbrados a comer hacia la 1 o la 1:30 la tendrán hacia las 12. La sensación de vacío total aparece aproximadamente una hora antes de la hora habitual de comer en muchas personas.
De una manera condensada, un grupo fuerte de Sulphur es éste: una sensación de vacío y hambre en el estómago a las 11 A.M., ardor en las plantas de los pies y calor en la parte superior de la cabeza.
Estas tres cosas han sido consideradas como un sine qua non de Sulphur, pero apenas son el comienzo de Sulphur.
Piel
Existe en Sulphur una condición malsana de la piel aparte de las erupciones.
La piel no cicatriza. Las pequeñas heridas continúan supurando; los abscesos formados bajo la piel se convierten en pequeñas cavidades supurantes con aberturas fistulosas, y éstas rezuman y descargan durante mucho tiempo.
Sulphur produce una infiltración en las partes inflamadas, de manera que se vuelven induradas, y estas induraciones duran años. Cuando la inflamación está en un órgano vital, como los pulmones, esta infiltración no siempre puede tolerarse; deja infiltraciones después de la neumonía, llamadas hepatización.
Sulphur produce esta misma tendencia en las partes inflamadas de todo el cuerpo, y de ahí su gran utilidad en la hepatización.
Sulphur es un remedio muy útil cuando el paciente no reacciona después de una enfermedad prolongada, debido a un estado de la economía, a una condición psórica. Cuando un paciente se acerca al final de una enfermedad aguda se vuelve débil y postrado. El estado inflamatorio termina en supuración e infiltraciones; el paciente está en un estado de debilidad, muy fatigado y postrado, y tiene sudores nocturnos.
No convalece después de una fiebre tifoidea u otra enfermedad aguda. Hay reparación lenta y una economía lenta y cansada, y el orden no se restablece después de la enfermedad aguda. Sulphur se vuelve a menudo muy útil en tales condiciones. Los viejos bebedores se debilitan y tienen violento deseo de alcohol; no pueden dejar el licor. Desean cosas fuertes y picantes, no quieren nada de comer, pero sí agua fría y bebidas alcohólicas. Siguen bebiendo hasta quedar muy agotados y entonces aparecen sus dolencias. Sulphur les quitará por un tiempo este deseo de beber y los levantará.
Los tejidos parecen debilitarse , de modo que una presión muy pequeña causa dolorimiento, a veces inflamación y supuración. Las úlceras por decúbito aparecen fácilmente en un paciente Sulphur, pues la circulación es débil. La induración por presión es también un rasgo muy marcado.
Sulphur tiene callos por presión, callosidades por presión. Estas afecciones aparecen fácilmente. Si un zapato presiona en algún punto de la piel, se desarrolla un gran callo o un juanete. Donde los dientes entran en contacto con la lengua y otras partes de la cavidad bucal se forman nódulos, y estos pequeños nódulos, con el tiempo, empiezan a ulcerarse.
Es un proceso lento con ardor y escozor punzante. Pueden evolucionar hacia afecciones cancerosas. Pueden aplazarse durante mucho tiempo y después tomar un estado de malignidad. El cáncer es el resultado de un estado del cuerpo, y ese estado puede venir de una sucesión de estados. No es una condición continua única, sino que el estado maligno puede seguir al benigno. Sulphur elimina estos estados cuando los síntomas concuerdan.
Observamos una marcada evidencia de trastorno venoso bajo Sulphur. Es un remedio venoso , tiene mucha afección de las venas. Las venas parecen relajadas y la circulación es perezosa. Hay una apariencia enrojecida del rostro aquí y allá por leve irritación, por el tiempo, por la irritación de la ropa.
Tumefacción del rostro. Sulphur tiene venas varicosas; las más marcadas de éstas son las venas hemorroidales, que están agrandadas y arden y punzan. Várices de las extremidades. Las venas incluso se ulceran, se rompen y sangran. Al pasar de un lugar frío a una atmósfera cálida, el paciente sufre por el agrandamiento de las venas, por la hinchazón de manos y pies, por una sensación de plenitud en todo el cuerpo.
El paciente Sulphur se emacia, y un rasgo peculiar es la emaciación de las extremidades con abdomen distendido. El abdomen está tumefacto, con borborigmos, ardor y dolorimiento, y con el abdomen distendido hay emaciación de todas las demás partes. Los músculos del cuello, espalda, tórax y extremidades se atrofian, y los músculos del abdomen también están consumidos, pero hay mucha distensión del abdomen mismo. Este estado se encuentra en el marasmo.
Encontrará un estado semejante en Calcarea; y, en las mujeres que necesitan Calcarea, notará gran aumento de tamaño, distensión y dureza del abdomen con marchitamiento de todas las demás partes del cuerpo.
Bajo Sulphur hay oleadas de calor hacia la cara y la cabeza, como las que tienen las mujeres en el período climatérico. La oleada de calor en Sulphur comienza en algún punto de la región cardíaca, generalmente se dice que en el pecho, y se siente como si, dentro del cuerpo, un resplandor de calor ascendiera a la cara. La cara está roja, caliente y congestionada, y finalmente el calor termina en sudor.
Oleadas de calor con sudor y cara roja; la cabeza está encendida. A veces la paciente describirá una sensación como si hubiera vapor caliente dentro del cuerpo y fuera ascendiendo gradualmente, y entonces rompe a sudar. A veces verá usted a una mujer con pequeños escalofríos seguidos de oleadas de calor y manchas rojas en la cara, y entonces se abanica vigorosamente; no puede abanicarse lo bastante deprisa, y quiere puertas y ventanas abiertas.
Tal es Sulphur, así como Lachesis y muchos otros. Cuando las oleadas comienzan en el pecho, alrededor del corazón, se parece más a Sulphur, pero cuando comienzan en la espalda o en el estómago se parece más a Phosphorus .
Entre otras agravaciones generales tenemos una agravación por estar de pie en Sulphur. Todas las dolencias empeoran al estar de pie durante cierto tiempo. Estar de pie es la posición más difícil para un paciente Sulphur, y hay agravación de la confusión mental, del vértigo, de los síntomas gástricos y abdominales, y sensación de aumento y plenitud de las venas y de tirantez hacia abajo en la pelvis en las mujeres, por estar de pie. La paciente debe sentarse o seguir moviéndose si está sobre los pies. Puede caminar bastante bien, pero está peor al permanecer quieta de pie.
Una agravación después de dormir encaja en muchas de las dolencias de Sulphur, pero especialmente en las de la mente y el sensorio. La mayoría de las dolencias de Sulphur están también peor después de comer .
El paciente Sulphur se agrava por el baño . Le horroriza bañarse. No se lava y, por su estado general, pertenece a «los grandes no lavados». No puede bañarse sin coger «resfrío».
Dolencias de los niños. Pequeños pilluelos de cara sucia y piel sucia, sujetos a ataques nocturnos de delirio, que sufren mucho de dolores de cabeza, que tienen trastornos cerebrales, que están amenazados de hidrocefalia, que han tenido meningitis, necesitan Sulphur.
Sulphur aclarará el estado constitucional cuando los remedios hayan fracasado en alcanzar el caso completo por no ser lo bastante profundos. Si el lactante no se desarrolla correctamente, si los huesos no crecen, y hay cierre lento de las fontanelas, Calcarea carbonica puede ser el remedio, y Sulphur es el siguiente en importancia para ese crecimiento lento.
No supondría usted que el paciente Sulphur es tan nervioso como lo es, pero está lleno de excitación; se sobresalta fácilmente por el ruido, se despierta del sueño con un sobresalto como si hubiera oído un cañonazo o visto un «fantasma».
El paciente Sulphur es víctima de muchas molestias durante el sueño. Tiene mucho sueño en la primera parte de la noche, a veces duerme hasta las 3 A.M., pero desde esa hora tiene sueño inquieto, o no duerme nada. Le horroriza la luz del día, quiere volver a dormirse y, cuando duerme, apenas puede despertársele y quiere dormir hasta tarde por la mañana. Ése es el momento en que obtiene su mejor descanso y su sueño más profundo. Le perturban mucho los sueños espantosos y la pesadilla.
Cuando los síntomas concuerdan, Sulphur será un medicamento curativo en la erisipela. Para la erisipela como nombre no tenemos remedio, pero cuando el paciente tiene erisipela y sus síntomas se ajustan a los de Sulphur, puede curarlo con Sulphur.
Si tiene presente esa distinción, podrá ver lo que significa la Homeopatía; trata al paciente y no al nombre con que se llama a la enfermedad.
El paciente Sulphur está molestado en toda su economía por aflujos de sangre aquí y allá, oleadas con plenitud de la cabeza, que ya hemos descrito como oleadas de calor. Tiene marcadas condiciones febriles y puede usarse en enfermedades agudas.
Es uno de los complementarios naturales de Aconite , y cuando Aconite es adecuado para las exacerbaciones agudas y las elimina, muy a menudo Sulphur corresponde al estado constitucional del paciente.
Sulphur es adecuado en las más molestas afecciones « escrofulosas» en constituciones quebrantadas y asimilación defectuosa. Tiene úlceras profundas, irregulares, en las extremidades inferiores, úlceras indolentes, úlceras que no granulan. Arden, y la pequeña humedad que rezuma quema las partes circundantes. Está indicado a menudo en úlceras varicosas que sangran fácilmente y arden mucho.
En viejos casos de gota, Sulphur es un remedio útil. Es un remedio de acción profunda, y en la mayoría de las instancias mantendrá la gota en las extremidades, pues su tendencia es hacia afuera, del centro a la periferia.
Como Lycopodium y Calcarea , cuando se administra adecuadamente en antiguas condiciones gotosas, no donde existe mucho cambio orgánico, mantendrá el estado reumático en las articulaciones y extremidades.
Sulphur, como Silicea , es un medicamento peligroso para dar cuando hay enfermedad estructural en órganos vitales, especialmente en los pulmones.
Sulphur curará a menudo trayectos fistulosos antiguos y llevará viejos abscesos a un estado normal, de manera que siga pus sano, cuando está indicado por los síntomas. Abrirá abscesos muy lentos, inactivos; reducirá glándulas inflamadas que están induradas y a punto de supurar, cuando los síntomas concuerdan.
Pero es un medicamento peligroso de administrar en casos avanzados de tisis y, si se da, no debe prescribirse en las más altas potencias. Si hay síntomas muy dolorosos, y piensa que Sulphur debe administrarse, vaya a la potencia 30.ª o 200.ª.
No intente detener los sudores nocturnos que aparecen en los estadios avanzados, aunque Sulphur parezca estar indicado por los síntomas; el hecho es que no está indicado. Un remedio que es peligroso en cualquier caso no debe considerarse indicado, aunque los síntomas sean semejantes.
En viejos casos de sífilis , cuando el estado psórico está por encima, puede necesitarse Sulphur. Sulphur rara vez está indicado cuando los síntomas sifilíticos están por encima, pero cuando éstos han sido suprimidos por Mercurio y la enfermedad sólo se mantiene en suspenso, Sulphur antidotará el Mercurio y permitirá que los síntomas se desarrollen y que la condición original vuelva para poder verse.
El gran daño hecho por los alópatas se debe al hecho de que quieren encubrir todo lo que hay en la economía; actúan como si se avergonzaran de todo en la raza humana; mientras que la Homeopatía procura revelar todo lo que hay en la raza humana y antidotar aquellos medicamentos que encubren, y liberar aquellas enfermedades que son mantenidas abajo.
Es cierto que muchos pacientes no aceptarán la Homeopatía porque no quieren que su erupción sifilítica salga a la vista, no quieren que las evidencias de su indiscreción sean puestas de manifiesto; pero la Homeopatía procura hacer precisamente eso. Las condiciones que están en la economía saldrán con el tratamiento homeopático adecuado. Sulphur saca las dolencias a la superficie, para que puedan verse. Es un antídoto general y amplio .
Supresiones: Es un medicamento a menudo llamado en la supresión de erupciones por frío y por fármacos, e incluso por Sulphur. Es un gran medicamento para desarrollar estas cosas que han sido encubiertas; por eso verá usted Sulphur en todas las listas de remedios útiles para erupciones suprimidas o para cualquier cosa suprimida por fármacos.
Aun cuando erupciones agudas hayan sido suprimidas, Sulphur se vuelve un remedio valioso. En la gonorrea suprimida, Sulphur es a menudo el remedio para reavivar la secreción y restablecer las condiciones que se han hecho desaparecer. Los síntomas que han sido suprimidos deben volver o la curación no es posible.
Sulphur ha sido el remedio, desde el comienzo de su historia, desde el tiempo de Hahnemann, y por su recomendación, en que debe pensarse cuando hay escasez de síntomas sobre los cuales prescribir , una condición latente de los síntomas debida a la psora. En este estado se ha administrado con tanto beneficio que el prescriptor rutinario ha aprendido el hecho.
Cuando remedios aparentemente bien indicados de modo superficial no logran sostener a un paciente, y no pueden encontrarse síntomas para un remedio mejor, es cierto que Sulphur toma profunda posesión de la economía y los remedios actúan mejor después de él.
Esto está bien establecido por la experiencia. Encontrará a veces que, después de haber dado un remedio que parece bien indicado, éste no sostiene el caso, y entonces da el siguiente remedio mejor indicado, y luego el siguiente, con el mismo resultado.
Empezará a preguntarse por qué ocurre esto, pero verá que, aunque el caso no pida claramente Sulphur, sin embargo, al administrarlo se conforma tan de cerca al estado subyacente (y la psora es tan a menudo el estado subyacente) que hace que los remedios actúen mejor.
Ésta es una observación confirmada desde el tiempo de Hahnemann por todos los viejos maestros.
Tales cosas sólo son necesarias cuando hay escasez de síntomas, cuando después de mucho estudio es necesario recurrir a lo que parecen ser las mejores medidas, medidas justificables hasta cierto punto, basadas en la observación y en el conocimiento de las condiciones que subyacen a la constitución de toda la raza.
Sabemos que subyaciendo a estos casos con pocos síntomas hay una condición latente, y que es psora, sífilis o sicosis. Si se supiera que es sífilis, seleccionaríamos el jefe del grupo de remedios semejantes a la sífilis.
Si se supiera que es sicosis, seleccionaríamos el jefe del grupo de remedios semejantes a la sicosis. Sulphur está a la cabeza de la lista de remedios semejantes a la psora subyacente; y así, si se sabe que la constitución subyacente es psórica y es un caso enmascarado, Sulphur abrirá la causa latente, y, aun cuando no actúe de manera positivamente curativa, es cierto que aparece una mejor representación de los síntomas. Y así como Sulphur es a la psora, así es Mercurius a la sífilis, y Thuja a la sicosis.
En las regiones carboníferas de Pensilvania, los que trabajan en las minas y los que viven en las cercanías de las minas necesitan a menudo Sulphur. Sabemos que el carbón no está hecho de Sulphur; hay mucho más en él; pero los que manipulan el carbón necesitan con frecuencia Sulphur. Las personas que siempre están moliendo caolín y los diversos productos usados en la fabricación de porcelana, y los trabajadores de la piedra, requieren especialmente Calcarea y Silicea , pero los que trabajan en las minas de carbón necesitan a menudo Sulphur.
Los pacientes parecen pacientes Sulphur; tienen el aspecto, y aun cuando sus síntomas estén localizados y pidan otros remedios, no obtendrá buena acción de estos remedios hasta que les dé una dosis de Sulphur, después de lo cual seguirán mejorando.
Algunos creen que esto se debe al hecho de que hay tanto Sulphur en el carbón. Podemos teorizar sobre estas cosas cuanto queramos, pero no queremos caer en el hábito de antidotar las bajas potencias con las altas.
Use ese método sólo como dernier ressort . Cuando no hay síntomas que indiquen el remedio, entonces es tiempo de experimentar, y sólo es justificable cuando lo lleva a cabo un hombre de la clase adecuada, porque ese hombre se mantiene dentro del límite. Sabe cómo dar su remedio. Tal hombre se guía por los síntomas en cada caso en la medida en que los síntomas hablan.
En las condiciones inflamatorias se ve, bajo Sulphur, una apariencia violácea de las partes inflamadas, una ingurgitación venosa.
El sarampión , cuando brota con ese color violáceo, requiere muy a menudo Sulphur.
Sulphur es un gran remedio en el sarampión.
El rutinarista puede manejarse bastante bien en esta enfermedad con Pulsatilla y Sulphur, requiriendo ocasionalmente Aconite y Euphrasia . Especialmente Sulphur modificará el caso cuando la piel esté lívida y el sarampión no termine de brotar. Este color violáceo puede verse en cualquier parte, en la erisipela, en el dolor de garganta, a menudo en antebrazos, piernas y rostro.
Los terribles efectos de la vacunación son a menudo curados por Sulphur. En esto compite con Thuja y Malandrinum .
Mente
En el estado mental, que pone de manifiesto al verdadero hombre, muestra la verdadera naturaleza interior, vemos que Sulphur vicia sus afectos, llevándolo a un estado muy marcado de egoísmo.
No piensa en los deseos ni en las necesidades de nadie más que en los suyos. Todo lo que contempla es para su propio beneficio. Este egoísmo atraviesa al paciente Sulphur. Hay ausencia de gratitud.
La manía filosófica es también un rasgo prominente. Monomanía por el estudio de cosas extrañas y abstractas, cosas ocultas; cosas que están más allá del conocimiento; estudiando diferentes cosas sin base alguna sobre la cual razonar; cavilando sobre cosas extrañas y peculiares.
Sulphur ha curado esta concatenación de una cosa con otra en busca de la causa primera. Ha curado a una paciente que no hacía más que meditar sobre qué causaba esto y aquello y lo otro, remontando finalmente las cosas hasta la Providencia Divina, y luego preguntando:
«¿Quién hizo a Dios?»
Se sentaba en un rincón contando alfileres y preguntándose, cavilando sobre la insoluble cuestión de «¿Quién hizo a Dios?»
Una mujer no podía ver ninguna obra hecha por el hombre sin preguntar quién la había hecho. Nunca podía estar satisfecha hasta averiguar qué hombre la había hecho, y luego quería saber quién era su padre; se sentaba y se preguntaba quién era, si era irlandés, y así sucesivamente.
Ése es un rasgo de Sulphur. Es esa clase de razonamiento sin esperanza de descubrimiento, sin ninguna respuesta posible. No es esa clase de filosofía que tiene una base y que puede seguirse, razonando en serie, razonando sobre cosas verdaderas, sino una especie de filosofía fanática sin base, que agota a la persona.
Sulphur tiene aversión a seguir las cosas de manera ordenada, aversión al trabajo real, aversión al trabajo sistemático. El paciente Sulphur es una especie de genio inventivo . Cuando se le mete una idea en la cabeza no puede quitársela.
La sigue y la sigue hasta que finalmente, por accidente, da con alguna cosa, y muchas veces así es como se inventan las cosas. Tal es un paciente Sulphur. A menudo es ignorante, pero se imagina un gran hombre; desprecia la educación y desprecia a los hombres de letras y sus logros, y se pregunta por qué no puede todo el mundo ver que está por encima de la educación. De nuevo, este paciente adopta una melancolía religiosa , no meditando sobre la religión racional, sino sobre ideas insensatas acerca de sí mismo. Reza constante e ininterrumpidamente, está siempre en su habitación, gimiendo de desesperación. Piensa que ha pecado perdiendo su día de gracia.
Un paciente que necesita Sulphur se encuentra a menudo en un estado de embotamiento y confusión mental , con incapacidad para reunir pensamientos e ideas; falta de concentración. Se sentará y cavilará sin continuidad sobre nada en particular, sin esfuerzo alguno por concentrar la mente en algo. Se despierta por la mañana con embotamiento mental y plenitud en la cabeza y vértigo. Vértigo al aire libre. Al aire libre aparece el coriza con esta plenitud de la cabeza y este embotamiento, de modo que hay confusión de la mente.
En los libros hay una expresión que se ha usado extensamente.
«Feliz necedad y orgullo; se cree en posesión de cosas bellas; hasta los harapos le parecen bellos.»
Tal estado ha estado presente en locos, y en personas que no eran locas de ninguna otra manera excepto por esa única idea.
El paciente Sulphur tiene aversión a los negocios . Se queda sentado sin hacer nada y deja que su mujer lave ropa para otros y «se destroce las uñas trabajando» mientras lo cuida a él; piensa que para eso sirve.
Parece haberse ido todo refinamiento del paciente Sulphur. Sulphur es lo opuesto mismo de todo lo escrupuloso. Arsenicum es el paciente típicamente escrupuloso, y estos dos remedios son los extremos uno del otro. Arsenicum quiere su ropa pulcra y limpia, quiere todo bien colgado en las perchas, quiere todos los cuadros bien puestos en la pared, quiere todo pulcro y bonito; y por eso al paciente Arsenicum se le ha llamado «el paciente del bastón con puño de oro», por su pulcritud, escrupulosidad y limpieza.
El opuesto mismo de todo eso es el paciente Sulphur.
«Indispuesto para todo, trabajo, placer, hablar o moverse; indolencia de mente y cuerpo.»
«Hastío de la vida; deseo de indolencia de mente y cuerpo.»
«Hastío de la vida; deseo de muerte.»
«Demasiado perezoso para levantarse y demasiado desgraciado para vivir.»
«Miedo a ser lavado (en niños).»
Sí, llorarán con fuerza si hay que lavarlos. El paciente Sulphur teme al agua y se resfría con el baño.
En cuanto a sus relaciones, Sulphur no debe darse inmediatamente antes de Lycopodium . Pertenece a un grupo rotatorio, Sulphur, Calcarea, Lycopodium .
Primero Sulphur, luego Calcarea y después Lycopodium , y luego Sulphur otra vez, pues sigue bien a Lycopodium. Sulphur y Arsenicum también están relacionados.
Muy a menudo tratará un caso con Sulphur durante un tiempo y luego necesitará dar Arsenicum durante algún tiempo, y luego volver a Sulphur. Sulphur sigue bien a la mayoría de los remedios agudos.
El paciente Sulphur padece mucho vértigo . Cuando sale al aire libre o cuando permanece de pie algún tiempo, se marea. Al levantarse por la mañana, la cabeza se le siente estúpida, y al ponerse de pie se marea.
Se siente atontado y cansado, y no descansado por el sueño, y «las cosas dan vueltas». Necesita algún tiempo para establecer el equilibrio. Es lento para recogerse después del sueño. Aquí vemos la agravación por el sueño y por estar de pie.
Cabeza
La cabeza proporciona muchos síntomas.
El paciente Sulphur está sujeto a cefaleas periódicas tipo jaqueca; cefaleas congestivas, sensación de gran congestión con estupor, acompañadas de náuseas y vómitos. Jaqueca una vez por semana o cada dos semanas, la característica agravación de siete días.
La mayoría de las cefaleas que aparecen el domingo en hombres trabajadores se curan con Sulphur. Puede usted explicárselo. El domingo es el único día en que no trabaja, y duerme hasta tarde por la mañana y se levanta con una cefalea que compromete toda la cabeza, con embotamiento y congestión. Estar ocupado y activo evita la cefalea durante la semana.
Otros tienen cefaleas periódicas cada siete a diez días, con náuseas y vómitos biliosos. De nuevo puede tener una cefalea que dura dos o tres días; una cefalea congestiva. Cefalea con náuseas y sin vómitos, o cefalea con vómitos biliosos. La cefalea se agrava al inclinarse, generalmente mejora en una habitación cálida y con la aplicación de calor; se agrava por la luz, de ahí el deseo de cerrar los ojos e ir a un cuarto oscuro; se agrava por las sacudidas y después de comer.
Toda la cabeza es sensible y los ojos están rojos, y a menudo hay lagrimeo, con náuseas y vómitos. Cefaleas a veces en aquellos que sufren constantemente de gran calor en el vértice; la parte superior de la cabeza está caliente y arde y quiere que le apliquen paños fríos en la parte superior de la cabeza. Estas cefaleas asociadas con calor se alivian a menudo con el frío, pero por lo demás la cabeza mejora en una habitación cálida.
La cabeza se siente estúpida y a veces no puede pensar. Todo movimiento agrava y está peor después de comer y beber, peor al introducir bebidas frías en el estómago y mejor con bebidas calientes. Cuando las cefaleas están presentes, la cara está ingurgitada; cara rojo brillante. Cefaleas en personas que tienen cara roja, cara sucia o amarillenta, estasis venosa del rostro; los ojos están congestionados y la piel está congestionada; la cara está hinchada y de aspecto venoso.
Sulphur es útil en personas que se levantan por la mañana con cefalea, vértigo y cara roja; en personas que dicen saber que van a tener dolor de cabeza en algún momento del día porque la cara se siente muy llena y está roja por la mañana, y los ojos están rojos.
Antes de que aparezca la cefalea hay parpadeo delante de los ojos, un parpadeo de colores. Centelleos, estrellas, dientes de sierra, zigzags son avisos previos de una cefalea. Algunas cefaleas de Sulphur que he conocido presentan una apariencia peculiar delante de los ojos; una figura romboidal, colocada oblicuamente, con dientes de sierra en el lado superior y el cuerpo lleno de manchas.
A veces esta figura se ve hacia un lado del objeto mirado, a veces al otro lado, pero se ve con igual nitidez con ambos ojos al mismo tiempo.
Estos dientes de sierra son destellos de luz, y la base de la figura se va oscureciendo cada vez más hasta que aparecen todos los colores del arco iris. Siempre que desordena su estómago tiene esta visión peculiar. A veces aparece por la mañana después de comer y a veces al mediodía después de comer. Aparece también cuando tiene hambre por la tarde y retrasa su comida. Estos zigzags aparecen muy a menudo con esa sensación de vacío total por hambre en el estómago.
Tenemos el mismo estado de cosas, apariencia semejante de zigzags y parpadeos en ambos Natrum muriaticum y Psorinum antes de la cefalea. Son avisos de cefaleas. Estos zigzags, parpadeos, chispas, estrellas y formas irregulares aparecen delante de los ojos periódicamente y pueden durar una hora o algo así. En la cabeza hay mucho latido. Cefaleas matinales y cefaleas que aparecen al mediodía. También cefaleas, como se mencionó antes, que comienzan después de la comida de la tarde y aumentan durante la noche, impidiendo el sueño.
Cuero cabelludo: En la parte externa de la cabeza el prurito es indescriptible; prurito constante, prurito cuando está caliente en la cama.
Está peor por el calor de la cama y, sin embargo, también está peor por el frío. Erupciones pruriginosas; erupciones escamosas, húmedas y secas; vesículas, granos, pústulas y forúnculos; erupciones en general sobre el cuero cabelludo. Mucha caspa en el cabello, y caída del cabello. Hay cierre lento de las fontanelas.
«Erupción húmeda y ofensiva en la parte superior de la cabeza, llena de pus, que se seca formando costras como miel. Tiña de la cabeza.»
«Erupción húmeda, ofensiva, con pus espeso, costras amarillas, sangrado y ardor.»
Cabello seco, que se cae, etc.
Tiene muchos síntomas que antiguamente se habrían llamado escrofulosos, pero que nosotros reconocemos como psóricos. Hay tendencia a que todo «resfrío» se asiente en los ojos. Secreción de moco y pus de los ojos. Ulceración y engrosamiento de los párpados, párpados evertidos o invertidos, pérdida de pestañas; condición roja y alterada.
Ojos
Ahora bien, si dijéramos «afecciones de los ojos en un paciente Sulphur», eso abarcaría toda clase de problemas oculares.
Sulphur tiene extensos síntomas oculares. Síntomas oculares con erupciones en la cara y el cuero cabelludo, con prurito de la piel, especialmente cuando está caliente en la cama. Síntomas catarrales de los ojos que se agravan por el lavado.
Cuando no sólo los ojos se agravan por el baño, sino que el paciente mismo se agrava por el baño y le horroriza bañarse, y tiene prurito que empeora por el calor de la cama, y está sujeto a jaquecas crónicas y tiene calor en la parte superior de la cabeza, con tales concomitantes, sus síntomas oculares, sean cuales fueren, se curarán con Sulphur. Sulphur ha curado catarata e iritis, estados inflamatorios y opacidades, y toda clase de «alucinaciones visuales» (que sobrevienen con las cefaleas).
«Parpadeo delante de los ojos» (como se ha descrito).
«Pequeñas motas oscuras; puntos y manchas oscuras; parecen flotar moscas negras no lejos de los ojos; la luz de gas o de lámpara parece estar rodeada de un halo», etc.
Hay tantas de estas imágenes peculiares delante de los ojos, pero todas tienen la constitución Sulphur.
«Calor ardiente en los ojos, escozor doloroso.»
Todo «resfrío» se asienta en los ojos; es decir, los síntomas oculares, cuando están presentes, aumentan y, cuando no hay síntomas oculares, éstos aparecen con cada «resfrío».
Oídos
Los oídos están sujetos a catarro.
Ha aprendido usted, en los generales, que el estado catarral es un rasgo muy fuerte de Sulphur. Ninguna mucosa del cuerpo escapa; todas tienen secreciones catarrales, copiosas, a veces purulentas, a veces sanguinolentas. Los ojos y los oídos no son excepción.
El estado catarral sigue en un paciente hasta que sobreviene sordera. Engrosamiento de la mucosa y del tímpano. Toda clase de ruidos extraños en el oído hasta que se pierde la audición. Después de que se han producido cambios estructurales y aparece la sordera, aunque no haya curación para la sordera, puede curar al paciente.
Cuando un paciente quiere saber si puede curarse de su sordera, usted nunca puede decírselo. Muchas de las molestias están en el oído medio y, como no puede examinarlo, no sabe cuánto cambio estructural se ha producido. Sólo puede decir que si el paciente puede curarse lo suficiente, entonces podrá averiguarse. Si los cambios estructurales no son muy grandes desaparecerán después de que el paciente sea curado.
Si las partes internas están destruidas, si hay un catarro seco y atrófico del oído medio, difícilmente puede esperarse restaurar ese oído medio. Ha sido destruido; las partes necesarias para la sensación ya no registran sensación, porque se han atrofiado. Sólo puede hablar al paciente acerca de las probabilidades de curarlo a él .
No albergue en su mente la idea de curar un órgano. Quite esa idea de su mente tanto como sea posible y, cuando la gente quiera que usted localice la enfermedad en órganos, calle, porque sólo el paciente está enfermo.
Piense tanto como sea posible en el paciente enfermo y lo menos posible en el nombre o en las condiciones patológicas de los órganos. Así, cuando los pacientes digan:
«Doctor, ¿puede curarme la audición?», respóndales:
«Primero, usted debe ser curado. Lo primero y más importante es curarlo a usted.»
Cure al paciente y luego se verá después qué puede hacerse por el oído, por la audición. Eso mantiene su mente en forma adecuada, lo mantiene en correcta relación con el paciente. Si estuviera usted todo el tiempo hablando del oído, el paciente le amargaría la vida preocupándole con el oído.
«¿Cuándo va a hacer algo por el oído? ¿Cuándo voy a oír?»
Empiece con el entendimiento de que debe tratarse al paciente entero. Recuerde primero al paciente, y haga que él lo entienda. La idea de que un paciente vaya a un especialista por enfermedades de los oídos debería desalentarse, salvo que haya a mano un homeópata.
Es una enfermedad del cuerpo entero la que debe tratarse. No existe tal cosa como una enfermedad del oído considerada aparte del estado constitucional del propio paciente. Sulphur tiene «frecuentes obturaciones de los oídos, especialmente al comer o al sonarse la nariz».
«Ruidos en los oídos.»
Inflamación de varios tipos. Secreciones de los oídos en un paciente Sulphur.
Ve usted que he evitado decir que Sulphur es un remedio para los oídos. Muchas veces curará pacientes de estas «enfermedades locales» si selecciona remedios para los pacientes, cuando los síntomas locales nunca lo habrían conducido al remedio.
Nunca habría pensado en Sulphur por el oído solamente, ni por el prolapso del útero, y, sin embargo, el paciente necesita Sulphur, y, habiéndolo dado, se asombra al ver cómo los órganos se ponen en orden después de que la constitución del paciente se ha vuelto ordenada.
De vez en cuando el médico prescribe por dolores localizados aquí y allá en el cuerpo, y sobreviene el fracaso. Busca un remedio de arriba abajo para encontrar alguna clase particular de dolor que se parezca al dolor que tiene el paciente. Usted debe tratar al paciente y no preocuparse por dolores insignificantes.
Déjelo fuera si quiere, pero consiga un remedio para el paciente. Si ese dolor está en el remedio, muy bien; pero si no, no se preocupe por ello. No se preocupe por los pequeños síntomas. Incluso puede dejar de lado un síntoma clave muy prominente al tratar al paciente .
A veces ese dolor particular es el único síntoma que el paciente quiere curar, pero, si es un síntoma antiguo, será lo último que desaparezca. En tales circunstancias el paciente le amargará la vida queriendo saber cuándo va a curarse ese dolor, pero si usted conoce el asunto no esperará aliviar ese dolor la primera vez; si lo alivia, sabrá que ha cometido un error, porque los síntomas más tardíos deben desaparecer primero .
A veces es necesario, para retener a un paciente, decir:
«Ese síntoma no debe curarse primero, sino que estos pequeños síntomas que a usted no le importan mucho desaparecerán primero.»
Conservará usted a ese paciente para toda la vida simplemente porque ha dicho la verdad, simplemente porque le ha mostrado que sabe . Tal práctica es una práctica honestamente adquirida.
Nariz
Las afecciones catarrales de la nariz son extremadamente molestas en Sulphur.
«Olor delante de la nariz como de un catarro antiguo», y tan molesta es la nariz de Sulphur, tan molesto es este estado catarral que, con los olores, se pone enfermo. Cree oler su propio catarro, y piensa que otros también lo huelen. El olor de este viejo catarro, o de cosas inmundas, lo mantiene con náuseas. Está sujeto a corizas; estornudos constantes, obstrucción de la nariz. Bajo coriza leemos: «fluente como agua que gotea de la nariz».
Todas las secreciones nasales son acres y ardientes.
Éste es un estado en Sulphur. Cada vez que coge «resfrío» le sobreviene un coriza. No puede bañarse, no puede acalorarse, no puede entrar en un lugar frío y no puede fatigarse en exceso sin que le venga este «resfrío en la nariz».
Los cambios de tiempo establecen un nuevo ataque. He observado en muchos de esos ancianos que tienen la costumbre de tomar grandes cantidades de Sulphur en la primavera para forúnculos y como depurativo primaveral, que durante el resto del año sufren de coriza y de las varias molestias de Sulphur.
Si puede encontrar a algunos de estos viejos tomadores de Sulphur, tendrá una muy buena imagen de Sulphur, interesante de contemplar para el médico homeópata. También está sujeto a epistaxis, úlceras secas y costras en la nariz.
Cara
He descrito con bastante suficiencia el aspecto general de la cara en Sulphur, pero debemos recordar especialmente la estasis venosa, el aspecto sucio, las manchas rojas, el aspecto enfermizo, la apariencia de falsa plétora. Es una cara que cambia de pálida a roja, una cara pálida que se altera fácilmente, enrojecida por la excitación, enrojecida en una habitación cálida, enrojecida por una leve estimulación, especialmente enrojecida por la mañana. Erupciones en la cara.
Neuralgias periódicas del carácter más violento, especialmente del lado derecho de la cara. Neuralgias derechas largas y tediosas. Neuralgias persistentes en los que viven en clima palúdico, cuando los remedios de corta acción dados para la neuralgia, como Belladonna y Nux vomica , sólo han mitigado por corto tiempo el sufrimiento. Si al estudiar el caso completo se descubre que es un paciente Sulphur, Sulphur curará permanentemente la neuralgia.
Sulphur cura la inflamación erisipelatosa de la cara. En Sulphur la erisipela comienza en el lado derecho de la cara y alrededor del oído derecho, y hay considerable hinchazón del oído derecho, y se extiende lentamente, avanza con lentitud y es inusualmente violácea. Todo el paciente es ofensivo, inmundo; a pesar del lavado, su piel se ve arrugada, marchita y como carne seca.
Sulphur no es tan adecuado en los casos que sobrevienen con rapidez y gran violencia, con vesículas y enormes ampollas, pero sí en aquellos casos en que al principio aparece en la cara una mancha rojo oscura jaspeada, y a poca distancia de ella otra mancha y luego otra, y éstas, por así decirlo, se juntan todas, y después de una semana más o menos se desarrolla un estado erisipelatoso lento, y las venas parecen distendidas, y el paciente está pasando hacia la inconsciencia.
Se asombrará de lo que Sulphur hará en un caso así, que viene lentamente como si faltara vitalidad para desarrollarlo, una inflamación erisipelatosa lenta y perezosa. Mientras que, si fuera Arsenicum, Apis o Rhus tox , se extiende con rapidez. Arsenicum y Apis arden como fuego y Rhus tiene ampollas sobre las placas erisipelatosas.
Toda la cara en Sulphur está a veces cubierta de placas de erupciones eczematosas húmedas, escamosas y pruriginosas. Crusta lactea que compromete el cuero cabelludo y los oídos, con humedad, gruesas costras amarillas, amontonadas, con mucho prurito, peor cuando está caliente en la cama. El niño duerme sin cobijas. Si hay prurito en partes cubiertas, cuando las partes se calientan el prurito aumenta. Estas erupciones se asocian con enfermedades de los ojos, afecciones catarrales de ojos y nariz.
El paciente Sulphur tiene gruesas incrustaciones en los labios, labios costrosos, labios agrietados, grietas alrededor de los labios y en las comisuras de la boca. La saliva rezuma por la boca formando estrías rojas. Erupciones con prurito y ardor en la parte inferior de la cara. Erupciones herpéticas alrededor de la boca. Todas éstas arden y se excorian por los fluidos de la boca. Alrededor del maxilar inferior hay hinchazón de las glándulas. Hinchazón y supuración de las glándulas submaxilares; hinchazón de las parótidas. Las glándulas del cuello están aumentadas.
Dientes y boca: En la constitución Sulphur los dientes se aflojan; las encías se retraen de los dientes y sangran y arden.
Los dientes se carian. Hay un estado general malsano de la boca y la lengua. Sabor fétido y lengua sucia. Ulceración de la boca y ardor en las úlceras. En las aftas hay ardor y escozor punzante. Manchas blancas en la boca.
Sulphur es un remedio muy útil en la estomatitis de los lactantes y en la que ocurre en la madre durante la lactancia. Tiene también úlceras fagedénicas profundas que carcomen la superficie interna de la mejilla. Se forman pequeños nódulos peculiares en la lengua y en los lados de la boca donde presionan los dientes insanos.
Cuando estos nódulos aparecen a lo largo del borde de la lengua son tan dolorosos que no puede hablar ni tragar. Debe vivir de sustancias que pueda tomar sin tener que mover la lengua. A veces comprometen toda la lengua, y se les ha llamado afecciones cancerosas incluso cuando son benignas.
Garganta
Sulphur es un remedio maravilloso para el dolor de garganta crónico cuando los síntomas concuerdan.
El viejo paciente Sulphur sufre de un estado catarral general, como se ha dicho, y los síntomas de la garganta son de esa clase. Hay un estado catarral que progresa incluso hasta la ulceración. La amígdala está agrandada, y de aspecto violáceo, durando semanas y meses, una condición general dolorida y dolorosamente sensible de la garganta; pero también tiene dolor de garganta agudo. Es especialmente útil en la inflamación de la amígdala con supuración, cuando el aspecto es violáceo, venoso, y no una inflamación rojo brillante.
El color violáceo , oscuro, es especialmente un color Sulphur. A menudo hay ardor en la garganta, punzadas, excoriación, escozor, inflamación y deglución difícil. Ha curado la difteria.
He tratado suficientemente el apetito, los deseos y las aversiones bajo los generales. Los pacientes Sulphur son comúnmente dispépticos, pacientes que casi no pueden digerir nada. Deben vivir de las formas más simples de alimento para tener algún bienestar; no pueden digerir nada parecido a una dieta ordinaria.
El estómago *: * es sensible al tacto con la sensación de vacío total por hambre antes de las comidas.
El paciente Sulphur no puede pasar mucho tiempo sin comer; se siente desfallecido y débil. Gran pesadez en el estómago después de comer poco, después de comer carne, o después de comer alimentos que requieren un estómago sano para digerirse.
Entonces se convierte en víctima del dolor. Describirá los dolores de su estómago como dolores ardientes y gran dolorimiento; tiene una sensación mórbida en el estómago; escozor y carne viva en el estómago. Describirá esta sensación como:
«Dolor en el estómago después de comer.
Sensación de peso en el estómago después de comer», etc.
El estómago Sulphur es un estómago débil, lento para digerir. Hay vómitos ácidos y biliosos como resultado del trastorno gástrico. Sabor agrio en la boca por el reflujo de ácidos desde el estómago.
El hígado: es un órgano muy molesto.
Hay aumento de tamaño e induración, con mucho dolorimiento, presión y sufrimiento. Con congestión del hígado, el estómago toma también sus síntomas habituales, o, si ya estaban presentes, se agravan. El paciente se vuelve ictérico, con sensación de ingurgitación o plenitud del hígado, dolor sordo en el hígado.
Está sujeto a cálculos biliares; dolores desgarrantes en la región del conducto biliar, que vienen periódicamente, acompañados de mucho aumento de su tez amarillenta.
El paciente hepático Sulphur es víctima de una coloración amarillenta crónica, que aumenta y disminuye. Cuando este paciente coge «resfrío», se le asienta en el hígado; cada «resfrío», cada baño que toma, cada cambio de tiempo, agrava sus síntomas hepáticos, y cuando éstos están peor tiene menos de sus otras molestias. Se localiza en ataques de vómitos biliosos, en ataques de «cefaleas biliosas», como él las llama.
A veces la deposición es negra como alquitrán, otras veces es verde y espesa, y hay momentos en que la deposición es blanca. Estas deposiciones alternan y cambian con la ingurgitación de su hígado, y entonces está sujeto a cálculos biliares.
Abdomen
El paciente Sulphur sufre de gran distensión del abdomen; borborigmos en el abdomen; dolorimiento en el abdomen.
No puede estar de pie porque las vísceras abdominales cuelgan tanto; parece que se fueran a caer. Hay carne viva, dolorimiento, distensión y ardor, con diarrea, con diarrea crónica, y luego esto progresa a un problema más serio, hacia el tubérculo en el abdomen. Las glándulas mesentéricas se infiltran de tubérculo. Hay prurito nocturno con las erupciones sobre el abdomen, siendo el prurito peor cuando está caliente en la cama. Sale herpes zóster en los costados y parece inclinado a rodear el cuerpo.
Es también un paciente flatulento . Hay muchos eructos, mucha distensión, mucho borborigmo y expulsión de flatos. Tiene accesos de cólico sin estar flatulento; el viento está retenido. Espantosos accesos de cólico, dolores cortantes y desgarrantes no aliviados en ninguna posición; ardor y escozor en todo el abdomen y dolorimiento de los intestinos.
Catarro de todo el tracto intestinal. Lo que vomita es ácido y escuece la boca, y lo que expulsa por el ano es acre y deja las partes en carne viva. La deposición líquida quema al pasar, y hay mucho ardor al expulsar flatos húmedos. A menudo tiene urgencia de evacuar, pero mientras está sentado en el retrete sólo expulsa un poco de líquido o un poco de humedad con flatos, y ese líquido quema como brasas, y el ano queda en carne viva.
La deposición puede ser heces delgadas, amarillas, acuosas, mucosas, verdes, sanguinolentas, excoriantes. La deposición es ofensiva , a menudo nauseabunda, de olor penetrante que impregna la habitación, y «el olor de la deposición le sigue alrededor, como si se hubiera ensuciado».
La diarrea aparece especialmente por la mañana y comúnmente se limita a la mañana. Lo saca de la cama por la mañana; tan pronto como se despierta y se mueve en la cama, siente la urgencia de evacuar y debe apresurarse mucho, o la perderá; con dificultad puede retenerla hasta llegar al retrete.
La mañana es el tiempo típico, pero una diarrea que aparece en cualquier momento después de medianoche, desde medianoche hasta el mediodía, puede ser una diarrea Sulphur. Muy raramente esperaría usted curar con Sulphur una diarrea que tiene la costumbre de aparecer por la tarde. Sulphur tiene algunas agravaciones vespertinas en la diarrea, pero éstas son excepciones; es la diarrea matinal la que buscamos que Sulphur cure.
Sulphur es un remedio maravilloso en el cólera y en aquellos casos de diarrea que ocurren en tiempos de cólera, cuando la diarrea empieza por la mañana. También tiene gran valor en la disentería, cuando la deposición es moco con sangre con pujo constante. Como en Mercurius, debe permanecer mucho tiempo en el retrete por una sensación de no poder terminar. Tal es el estado típico de Mercurius: una deposición viscosa con la sensación de no poder terminar.
Sulphur a menudo cura este estado después de que Mercurius fracasa. Es el seguidor natural de Mercurius cuando éste ha sido mal comprendido y dado. En la disentería, cuando este tenesmo es del carácter más violento, cuando la deposición es sangre pura, cuando está acompañada también de mucha urgencia para orinar.
Mercurius corrosivus da el alivio más rápido. Si el tenesmo es menos violento y no hay mucho pujo para orinar, o está del todo ausente, Mercurius solubilis es el remedio más natural. Estos medicamentos se acercan mucho a Sulphur en la disentería, pero están más comúnmente indicados que Sulphur. En pacientes Sulphur, por supuesto, Sulphur será el remedio adecuado en la disentería.
Está sujeto a hemorroides , externas e internas; grandes paquetes que están doloridos y en carne viva, ardientes y sensibles, y que sangran y escuecen con la deposición líquida.
Los síntomas urinarios: y los de la vejiga y órganos sexuales masculinos , se combinan para dar un grupo muy importante en Sulphur.
Hay un estado catarral de la vejiga, urgencia constante de orinar y ardor y escozor al orinar. La orina escalda la uretra al pasar y el escozor es tan grande que dura mucho tiempo después de la micción. Está indicado en constituciones agotadas, en viejos inventores, en viejos filósofos que han llevado vida sedentaria, que sufren de próstata aumentada; ardor en la uretra durante y después del flujo de orina, y una secreción uretral no muy diferente de la gonorrea, pero que es realmente un estado catarral crónico.
Moco en la orina, a veces pus. En viejos casos de flujo uretral crónico, en pacientes antiguos y quebrantados, cuando los remedios ordinarios para la gonorrea y los remedios especialmente adaptados a la secreción misma sólo palían; cuando el paciente mismo es un paciente Sulphur.
Tal paciente ha tenido una gonorrea y ha sido tratado con remedios adaptados a la nueva apariencia, a la secreción misma, pero sigue un estado catarral de la uretra, con ardor en la uretra, hinchazón del meato, una condición del meato roja, hinchada, protruyente, y sólo se junta una gota, apenas lo suficiente para manchar la ropa interior, y esto continúa semana tras semana, y a veces durante años; será curado de esta secreción dejando actuar bastante tiempo a Sulphur dinamizado.
Sulphur ha curado pacientes con azúcar en la orina, en el período inicial de la diabetes. Sulphur cura la micción involuntaria durante el sueño. Cura trastornos provocados por coger «resfrío». En algunos pacientes todo «resfrío» se asienta en la vejiga. Esto se parece a Dulcamara , y cuando Dulcamara ya no sostiene, o cuando ha sido adecuado en etapas anteriores, Sulphur lo sigue bien. Escozor continuo de la orina y urgencia frecuente; ardor, punzadas, escozor en la uretra durante mucho tiempo después de la micción.
Genitales: En los genitales hay muchas erupciones.
Prurito de los genitales, peor por el calor de la cama; mucho sudor alrededor de los genitales; frialdad de los genitales. En el varón, impotencia; el deseo sexual es bastante fuerte, pero es incapaz de conseguir erecciones adecuadas; o hay salida de semen antes de la intromisión, o demasiado pronto después de la intromisión. Hay un estado inflamatorio alrededor del glande y del prepucio. Erupciones herpéticas bajo el prepucio, con prurito y ardor. Este paciente sufre mucho por erupciones pruriginosas en los genitales.
El prepucio se estrecha y no puede retraerse; fimosis inflamatoria; engrosamiento o estrechez del prepucio. La fimosis inflamatoria puede curarse con remedios si la fimosis depende de algún trastorno que sea en sí mismo curable. La fimosis congénita no puede curarse con remedios. Los genitales son extremadamente ofensivos tanto para el paciente como para el médico examinador. Es probable que el paciente sea muy poco limpio; no se lava, y los genitales acumulan su suciedad natural. Salida de líquido prostático al defecar.
Bajo órganos sexuales femeninos tenemos esterilidad. Tenemos irregularidad del flujo menstrual, flujo menstrual suprimido por la menor perturbación. Hemorragia en conexión con el flujo menstrual; hemorragia uterina; hemorragia uterina prolongada.
En un aborto usted puede haber seleccionado Belladonna , que era adecuada mientras la mujer estaba abortando, y puede haber vencido el estado presente; o puede haber seleccionado Apis o Sabina , que era adecuada para el estado temprano, y o bien pospone o detiene la hemorragia por el momento, o apresura la expulsión del feto; pero la hemorragia empieza de nuevo y con su retorno tenemos tribulación prolongada. En muchos de estos casos no podemos hacer nada hasta poner a la paciente en Sulphur.
Si los síntomas están enmascarados, Sulphur ocupa un lugar muy alto. Cuando se ha dado Belladonna, a menudo tendrá que seguirla con Sulphur. Sabina , que tiene la hemorragia más violenta y a chorro en los abortos, muy comúnmente necesita ser seguida por Sulphur. En tales afecciones hemorrágicas, sin embargo, es decir, en una hemorragia prolongada y recurrente, una condición crónica, no en el primer momento ni en el más excitado, no en el tiempo del chorro más temprano, hay dos remedios muy frecuentemente indicados, a saber: Sulphur y Psorinum.
El flujo sigue volviendo a pesar de los remedios ordinarios y a pesar de los remedios seleccionados según el grupo de síntomas relacionados con la pelvis. En muchas instancias acudimos a una hemorragia y los síntomas pélvicos son prominentes y todos los demás síntomas oscurecidos; hay un flujo a chorro, la sangre está caliente, etc., y sólo hay unos pocos síntomas; pero la vez siguiente que ve a la mujer está lo bastante tranquila para dar otros síntomas, y en el curso de unos pocos días más aparecen más síntomas, puesto que el estado hemorrágico es un resultado de la condición crónica.
Esto no es como el sarampión. Usted no tiene que buscar el estado crónico hasta que el sarampión, la escarlatina o la viruela hayan terminado; éstos son miasmas agudos. Pero la hemorragia es una parte de su estado constitucional; no es un miasma; y, por tanto, cuando es violenta, reclamando un remedio, probablemente los mejor adaptados serán los remedios de corta acción, como Belladonna o incluso Aconite ; pero luego investigue el estado constitucional, porque es probable que algún remedio tenga que seguir a Aconite o a Belladonna , y comúnmente es Sulphur; siendo el remedio agudo adecuado para la acción violenta y luego seguido por su medicamento complementario.
Las mujeres que necesitan Sulphur están llenas de oleadas de calor , como las que es probable que tengan en el período climatérico, y aquí compite con Lachesis y Sepia. Sulphur y Sepia son adecuados en los casos más violentos de dismenorrea en muchachas e incluso en mujeres de edad avanzada.
Casos muy violentos que han existido mucho tiempo, desde el comienzo de la menstruación, en mujeres que siempre necesitaban Sulphur. Si selecciona un remedio meramente por la clase de dolor, por la sensibilidad del útero, por la apariencia del flujo, es decir, por los síntomas pélvicos, fracasará. Debe tratar al paciente , aunque los síntomas pélvicos no caigan bajo los generales; cuando los generales concuerdan, Sulphur curará la dismenorrea aunque usted no pueda ajustarlo a los síntomas pélvicos. Los generales siempre preceden y gobiernan en todo caso.
Sulphur tiene violento ardor en la vagina. Prurito molesto de la vulva. Gran fetidez de los genitales. Sudor copioso y fétido que sale de alrededor de los genitales, baja por la cara interna de los muslos y sube sobre el abdomen.
Es tan ofensiva que los olores le producen náuseas, y este estado general es verdadero, no es imaginación. Recuerde la hipersensibilidad a los olores. Leucorrea copiosa, ofensiva, ardiente, pegajosa; puede ser blanquecina o amarilla; es ofensiva, acre, y produce prurito alrededor de la parte y excoriación.
Hay mucha náusea durante la gestación , o sólo durante el período inicial de la gestación. En aquellas mujeres que necesitan Sulphur, éste detendrá la náusea, y entrarán en trabajo de parto fácilmente, con pocos dolores prolongados; pasarán por su parto sólo con las contracciones, y éstas comparativamente indoloras. Los únicos dolores en tales casos serán los de la presión de la cabeza del niño. El parto es doloroso, lo sabemos, pero es comparativamente fácil cuando la mujer está bajo un remedio adecuado. Sulphur está indicado, pues, en mujeres que han sufrido la más espantosa agonía en el alumbramiento; parto prolongado. Entuertos molestos. Adecuado también en la hinchazón de las glándulas mamarias.
Luego tenemos estados septicémicos, con loquios purulentos o supresión de los loquios. Puede acudir a un caso en el que, al tercer día, ha habido un escalofrío, se han suprimido los loquios, la mujer tiene alta temperatura y está cubierta de sudor de la cabeza a los pies. Cuando pone la mano bajo las cobijas siente que sube vapor del cuerpo, de modo que quiere retirar la mano de lo caliente que está. Está aturdida y es sensible en todo el abdomen.
Ahora conoce el significado de la supresión de los loquios; tiene entre manos una fiebre puerperal. Estudie atentamente a Sulphur en vez de andar buscando entre Aconite, Bryonia, Belladonna, Opium , etc. Con éstos fracasará por completo en la mayoría de los casos, pero Sulphur encaja precisamente en tal estado y ha curado muchos casos de fiebre puerperal.
Si no es más que una fiebre de leche o indisposición mamaria y el escalofrío es sólo agudo, entonces sus remedios de corta acción irán muy bien y aun Aconite ha sido útil, pero cuando es un caso de septicemia, Sulphur va a la raíz misma. Cuando arden las plantas de los pies, cuando hay sensación de hambre en el estómago, la agravación nocturna con hundimiento y postración, y cuando en todo el cuerpo hay sensación de vapor que asciende u oleadas de calor, una tras otra, debe dar Sulphur.
Ahora bien, por otra parte, si en un caso así, con el sudor caliente y otros rasgos generales, tiene un rigor tras otro en rápida sucesión y sin fin, no saldrá de ese caso sin Lycopodium , que entra en el caso tan profundamente como Sulphur. Cuando hay una mezcla continua de pequeños fríos y pequeños temblores por todo el cuerpo y el pulso ha perdido su relación adecuada con la temperatura, debe administrarse Pyrogen. Si hay una apariencia violácea del cuerpo, sudor frío por todas partes, si hay escalofríos remitentes o intermitentes, con sed durante el escalofrío y en ningún otro momento, y la cara está roja durante el escalofrío, debe dar Ferrum , pues ningún otro remedio se parece exactamente a eso.
Cuando un lado del cuerpo está caliente y el otro frío y encuentra a la mujer en estado lloroso, temblando de miedo, con excitación nerviosa e inquietud, dé Pulsatilla , que también tiene un estado séptico y es suficiente para vencer la condición séptica.
Sulphur es adecuado en la fiebre quirúrgica cuando toma esta forma de oleadas de calor y sudor humeante. En estos estados sépticos profundos, en algún momento del principio al fin, lo más probable es que se necesite Sulphur. Puede ver en los primeros estadios de ese estado séptico varios síntomas de Bryonia, pero Bryonia no puede dominar ese caso. Recuerde que en un estado séptico usted quiere adelantarse en las primeras veinticuatro horas; no quiere dejarlo seguir, y si Bryonia sólo lo ha mitigado en su comienzo, entonces es demasiado tarde para Sulphur.
Vaya a Sulphur de inmediato. Ahora, otra cosa, aun si se ha equivocado al dar Sulphur y encuentra que no domina el caso, siempre lo simplifica, hace bien y nunca lo estropea. Le da una buena base para comenzar. Va al fondo y simplifica el asunto, y, si le quedan todavía síntomas mentales y nerviosos, habrá vencido ese violento estado séptico que debe afrontarse de inmediato, y los síntomas restantes en muchos casos son simples. Sulphur es un remedio general con el cual comenzar en aquellos casos en que los síntomas no están perfectamente claros para otro.
Respiración
Este remedio está lleno de dificultad respiratoria, falta de aire por muy poco esfuerzo, sudor copioso, tan agotado; respiración asmática y mucho estertor en el pecho.
Cada vez que coge «resfrío» se le asienta en el pecho o en la nariz. En ambas instancias el estado catarral se prolonga y dura mucho tiempo; parece no terminar nunca, siempre queda como un estado catarral.
«Todo resfrío que coge termina en asma», pide Dulcamara , pero muy a menudo la cola de ese ataque permanece y el médico tiene que dar un remedio de acción profunda. Después de que Dulcamara ha hecho todo lo que puede hacer, Sulphur entra como su remedio complementario. Calcarea carb. tiene una relación semejante con Dulcamara .
La nariz , el interior del tórax y los pulmones nos proporcionan localizaciones para mucha molestia. El paciente ha tenido neumonía y ésta ha pasado al período de infiltración; usted ha tomado el caso en esta fase avanzada después de que Bryonia ha vencido los rasgos amenazantes, y ahora, cuando el paciente debería reaccionar, no reacciona; suda por todas partes, está cansado y tiene una extraña y singular conciencia de que «hay algo mal ahí dentro; una carga ahí dentro»; dificultad respiratoria; oleadas de calor y, sin embargo, no mucha fiebre; a veces frialdad alternando con oleadas de calor. A menudo les he oído decir:
«Hay una gran carga ahí dentro, doctor. No puedo librarme de ella.»
Al examinarlo detenidamente encuentra que hay hepatización, y ahora llega el momento de remedios como Phosphorus, Lycopodium y Sulphur, y Sulphur los encabeza a todos.
Cuando Bryonia ha sido suficiente para los síntomas iniciales, o cuando Aconite los ha aclarado, y ha quedado demasiado para que estos remedios lo alivien, entonces sobreviene la hepatización. Si esto se limita a una pequeña área mantendrá un curso bastante crónico, pero Sulphur lo aclarará. Si, sin embargo, se trata de una neumonía doble, o la hepatización compromete una porción considerable del pulmón, y el remedio dado no ha sido suficiente, y el caso avanza hacia un desenlace fatal, puede ocurrir que de pronto, a la una, dos o tres de la mañana, empiece a hundirse, la nariz se le afile, los labios se retraigan, adopte un semblante hipocrático, esté cubierto de sudor frío, sea demasiado débil en todas las partes del cuerpo para moverse; sólo mueve un poco la cabeza de manera inquieta.
A menos que lo llamen a usted de inmediato y le dé una dosis de Arsenicum, morirá. Usted da Arsenicum , y ha hecho bien, pero Arsenicum no tiene capacidad para eliminar los resultados de la inflamación. Aunque no pueda curar ese pulmón hepatizado, actúa como estimulante vital; calienta al paciente y le hace sentir que va a mejorar; pero, note esto, en veinticuatro horas morirá a menos que siga al Arsenicum con el remedio apropiado.
No debe esperar demasiado con su remedio en estos casos. Tan pronto como reaccione y la reacción esté en su punto más alto, dele el antídoto y seguidor natural de Arsenicum , que es Sulphur, y en veinticuatro horas el paciente dirá:
«Estoy mejorando.»
Tan cierto como que hoy existe usted, hará precisamente eso. Hay veces en que verá claramente que Phosphorus es el medicamento que debe seguir a Arsenicum. Si tal paciente, reaccionando bajo Arsenicum , entra en fiebre, si aparece una fiebre caliente con sed ardiente y no puede beber suficiente agua helada, debe seguirlo con Phosphorus , y hará en ese caso lo que Sulphur hará en el otro.
Usted no verá estos casos en su propia práctica porque no dejará que sus casos lleguen a ese estado; si tales casos tienen fuerza bastante para vivir cuando se prescriben adecuadamente en ese estado, tienen fuerza bastante para permitirle deshacer toda la naturaleza del caso desde el comienzo.
Pero volvamos a ese paciente que tuvo sólo una hepatización circunscrita y se sentía lo bastante bien para levantarse y andar. Tiene una tos persistente, y ahora, seis meses o un año después del ataque, dice:
«Doctor, nunca he vuelto a estar bien desde que tuve un ataque en el pecho.
El médico lo llamó neumonía.»
Puede contarle acerca del esputo herrumbroso y las otras pequeñas cosas que pertenecen a la neumonía; eso es todo lo que usted necesita saber. Ha tenido una tos crónica desde aquel ataque y ahora tiene escalofríos.
Hay infiltración fibrinosa, no un estado tuberculoso, sino restos de hepatización que la naturaleza no pudo curar. Si se deja seguir, pasará a tisis catarral, condiciones asmáticas de bronquitis crónica y trastornos de diversas clases, y finalmente morirá de ellos. Sulphur se ajustará muy a menudo a todos sus síntomas; tiene especialmente la capacidad de aclarar los pulmones que no fueron despejados correctamente en el momento de su enfermedad.
Sulphur cura la bronquitis. Cura la bronquitis asmática cuando los síntomas concuerdan. Sulphur tiene una tos muy violenta que sacude todo el cuerpo; parece que la cabeza va a salir despedida; dolor en la cabeza al toser; la cabeza es sacudida por la tos. Luego tiene expectoración de sangre, hemorragia de los pulmones; en todos estos casos de amenaza de tisis, cuando todavía no hay demasiado depósito de tubérculo, cuando sólo hay el comienzo del depósito tuberculoso.
La constitución abatida y derrumbada, los sujetos emaciados que han heredado tisis, que tienen la sensación de vacío total por hambre en el estómago, calor en la parte superior de la cabeza e inquietud por el calor de la cama.
Estos casos estarían mejor si les salieran muchas erupciones en el cuerpo; pero, de hecho, la piel no tiene erupciones; no hay alivio; todo sigue ocurriendo en sus entrañas y poco a poco se va agotando.
Sulphur en tales instancias despertará a ese paciente de su estado tísico y volverá a la salud o, si está demasiado avanzado para eso, puede mantenérsele durante años libre de sus molestias. Téngalo en cuenta en el estado avanzado de la tisis. Ya se ha dicho suficiente acerca de su administración en tal condición. Aumenta la supuración y provoca pequeñas neumonías dondequiera que haya un tubérculo; tiende a hacerlos supurar y eliminarse. Toda célula incapaz de cumplir su función será eliminada por Sulphur.
Espalda y extremidades
Lo llamativo en Sulphur en cuanto a la espalda es el dolor en la espalda al levantarse de un asiento, obligándole a caminar encorvado, y sólo puede enderezarse lentamente después de moverse. El dolor se encuentra principalmente en la región lumbosacra.
Las extremidades están cubiertas de erupciones. Erupciones en el dorso de las manos y entre los dedos, y a veces en las palmas; erupciones vesiculares y escamosas que pican; pústulas, forúnculos y pequeños abscesos; placas erisipelatosas irregulares aquí y allá en las extremidades; aspecto sucio de la piel.
Piel
Prurito de la piel por el calor de la cama.
Aumento de tamaño de las articulaciones. Afecciones reumáticas; gran rigidez de las articulaciones; tirantez en el hueco de las rodillas; tirantez de los tendones, de carácter reumático y gotoso. Calambres en las piernas y plantas de los pies. Ardor de las plantas de los pies en la cama; las saca de la cama para enfriarlas; las plantas se acalambren, arden y pican.
A veces encontrará que las plantas están frías, y luego de nuevo ardiendo, y estos estados alternan entre sí. Malestar del cuerpo con frialdad de las extremidades, pero después de ir a la cama arden tanto que debe sacarlas. Los callos, de los que es víctima y por los que sufre casi constantemente, arden y punzan con el calor de la cama.
La piel de un paciente Sulphur se ulcera y supura fácilmente; una astilla bajo la piel hará que se ulcere; las heridas sanan lentamente y se enconan. Todo pequeño pinchazo de alfiler supura como en Hepar .
Las erupciones de Sulphur son demasiado numerosas para mencionarlas. Son de todas clases, pero hay unos pocos rasgos característicos en todas, como el ardor, el escozor punzante y el prurito, y la agravación por el calor de la cama.
La piel es áspera y malsana. En la cara hay muchos «puntos negros», acné, granos y pústulas. Sulphur está lleno de forúnculos y abscesos en todas las partes del cuerpo, erupciones escamosas, erupciones vesiculares, etc.
Todas están presentes en Sulphur y arden y punzan.