Fluoricum acidum
By James Tyler Kent — Lecciones de Materia Médica Homeopática
Este remedio tarda mucho tiempo, en la patogenesia, en desarrollar sus síntomas. Es un medicamento de acción muy profunda, y antipsórico, antisifilítico y antisicótico.
Es insidioso en su acción y sus síntomas se instauran lentamente; se asemeja a las enfermedades más profundas, más lentas y más tediosas, a los miasmas, y por ello es adecuado para las formas más lentas y de más baja vitalidad de enfermedad.
Aunque en su naturaleza tiene cierta acción febril, no es para este fin para lo que más a menudo se indica, pues su acción febril más típica es muy lenta e insidiosa. Corresponde a estados de sobrecalentamiento del organismo, a viejos casos de fiebres nocturnas, que sobrevienen semana tras semana y año tras año.
Es, a veces, un remedio de sangre extraordinariamente caliente, y otras presenta estados de frialdad. Por la tarde y por la noche parece desprenderse del cuerpo un gran calor sin aumento de la temperatura. La piel se vuelve muy caliente.
Ese paciente está con frecuencia < por las cosas calientes, < por arroparse, < por el aire caliente; se sofoca algo como Puls. en una habitación caliente. Quiere lavarse la cara y la cabeza con agua fría; tal lavado le resulta grato.
Los pies arden y los saca de la cama por la noche; busca en la cama un lugar fresco para los pies y las manos. Las plantas sudan, y las palmas sudan, y el sudor es acre y deja las partes doloridas; excoriación por el sudor entre los dedos de los pies.
El sudor es ofensivo; sudor ofensivo y acre entre los dedos de los pies. Ardor, calor inusual y acritud son palabras que modifican muchísimos síntomas; lagrimeo acre u otra secreción del ojo; secreción acre de la nariz, sudor acre, etc.
Sensación de ardor y dolores ardientes en distintas partes; calor que emana del cuerpo como estado crónico. La agravación por el calor, por el calor exterior y por el calor interior, pertenece a este remedio. Es un rasgo marcado de este remedio empeorar por beber té y café. Las bebidas calientes provocan diarrea, o flatulencia, o trastorno del estómago, y hacen que la indigestión se manifieste de diversas maneras. Los síntomas empeoran al estar de pie y al permanecer sentado, y mejoran al aire libre.
Es un remedio de gran profundidad de acción. Perturba tanto las funciones que aparecen signos externos peculiares en las uñas, en el cabello, en la piel; todos ellos están imperfectamente desarrollados.
Piel
Siempre que esto ocurre, sabemos que un remedio tiene gran profundidad de acción y que actúa durante mucho tiempo. Se forman como incrustaciones aquí y allá sobre la piel, que parecen no tener tendencia alguna a curarse.
Se forma una costra, pero parece no haber curación debajo de la costra. El cabello pierde su lustre; se cae, y si se examina de cerca al microscopio se ve necrosado; se hallarán pequeñas úlceras irregulares a lo largo del trayecto de los pelos.
Las puntas del cabello están secas; el cabello se apelmaza y se abre y se rompe, se vuelve desigual en mechones y sin brillo. Las uñas están deformadas; asimismo presentan corrugaciones; las uñas crecen demasiado rápido y crecen torpemente; es decir, están deformadas y estropeadas, demasiado gruesas en algunos sitios y demasiado delgadas en otros; se rompen con facilidad, son quebradizas.
Hay tendencia a la destrucción lenta allí donde la circulación es muy débil y la piel está próxima al hueso o al cartílago, como en los cartílagos de las orejas y en los cartílagos de las articulaciones.
Se desarrollan úlceras sobre la tibia. Hay circulación débil en las manos y en los pies, y éstos se enfrían. Por la tarde las extremidades arden y están febriles, porque ése es el momento del estado febril; pero por la mañana y durante el día hay frialdad de las extremidades.
El paciente está pálido y enfermizo, y a veces se vuelve céreo e hidrópico; edema de las extremidades, y especialmente de las extremidades inferiores; edema de ciertas partes; edema del prepucio.
Cuando un sujeto debilitado, que padece trastornos óseos y cartilaginosos, contrae gonorrea, presentará con ella enorme tumefacción del prepucio, y nada parece actuar sobre ella. Fluoric acid curará el edema del prepucio con gonorrea en tal sujeto. Cannabis sativa tiene el mismo síntoma, pero es especialmente útil en casos robustos.
El ácido fluórico impedirá la manifestación de la enfermedad en sujetos sicóticos; impedirá la formación de condilomas. Cura los condilomas. Produce verrugas endurecidas y secas, y costras secas sobre la piel, y costras no muy distintas de la rupia. Es útil en la rupia sifilítica.
Las afecciones óseas se destacan de modo prominente. Necrosis, especialmente de los huesos largos, pero también de los huesos del oído. Produce una secreción del oído ofensiva y acre. Produce una ocena ofensiva, una secreción acre, con necrosis de los huesos nasales.
Es muy análogo a Sil., y es uno de los seguidores naturales de Sil. cuando Sil. ha sido repetido con demasiada frecuencia por personas que no saben que Silicea obra mejor en una sola dosis y que es un medicamento de acción prolongada y lenta.
No sólo antidota el abuso de Sil., sino que también sigue a Sil. Después de practicar algún tiempo, le sorprenderá observar la acción pendular entre calor y frío en diversos remedios complementarios.
Para aclararlo lo ilustraré usando la serie en la que este remedio está colocado y a la que pertenece naturalmente. Tome usted un paciente de sangre caliente, que siempre sufre por el calor, por demasiada ropa y por una habitación demasiado calurosa, especialmente al atardecer; un paciente lloroso y triste, y quizá rubio.
Dirá usted: estoy tratando de describir un paciente de Pulsatilla. Pues sí; cualquiera puede verlo. Puls. es un paciente de sangre caliente, pero después de usar ese remedio algún tiempo se observa que el paciente pasa al otro extremo y se vuelve friolento, y quiere mucha ropa; el caso ha perdido su calor. Sil. es el seguidor natural de Puls., y le asombraría saber con qué frecuencia un paciente que sale de Puls. tiende hacia Sil.
Sil. penetra más profundamente en el caso, actúa más incisivamente, y es el crónico natural de Puls. Otros remedios, por supuesto, siguen a Puls., pero Sil. con mayor frecuencia que cualquier otro medicamento. Ahora bien, ése es el segundo paso; el paciente ha pasado de un estado cálido a uno frío; el estado de sobrecalentamiento se ha perdido y ha entrado en Sil., pero cuando Sil. se ha administrado durante algún tiempo cura el estado frío, y elimina la friolencia del paciente (recuerde, sin embargo, que Sil. tiene a veces algo de Puls. en sí; en algunas de sus molestias está < por acalorarse demasiado), y el paciente bajo Sil. vuelve otra vez al estado cálido, se vuelve de sangre caliente, quiere quitarse las cubiertas calientes, quiere estar ligeramente cubierto.
Entonces es cuando este medicamento entra en la serie. Fluor. ac. sigue a Sil. tan naturalmente como Sil. sigue a Puls. Existen de tres en tres.
Serie: Hay otros remedios que existen de tres en tres, pero los más comunes en que pensará serán:
Sulph., Calc. y Lyc.;
Sulph., Sars. y Sep.; y
Coloc. y Caust. y Staph., que con frecuencia se siguen unos a otros y rotan de este modo.
No permita que estos hechos le hagan prescribir un remedio de rutina, a menos que los síntomas concuerden, pero ayuda recordar que los remedios son algo semejantes. Es cierto que Puls., Sil. y Fluor. ac. son semejantes de un extremo a otro en cuanto a la naturaleza de sus síntomas.
Puls. corresponde a trastornos más agudos, o a los estadios más tempranos de la enfermedad crónica, a las manifestaciones más activas o violentas de la enfermedad crónica. Quita lo más agudo de la enfermedad, y será seguido por algún medicamento que le sea complementario, siempre determinado por los síntomas que surjan.
Hay casos que serían muy perjudicados por un remedio de acción tan profunda como Sil. si se diera al comienzo; es decir, el sufrimiento sería innecesario; pero si se empieza con Puls. puede mitigar el caso y prepararlo para recibir Sil., siempre que ambos parezcan estar en un plano de concordancia.
Un caso muy serio conviene que reciba primero Puls., y, allanado el camino por ese remedio, seguirlo con Sil.
Huesos: Piense, entonces, en este remedio en las graves enfermedades óseas, en la necrosis y la caries, en aberturas fistulosas, en fístulas que conducen a los dientes, fístula lagrimal y fístula in ano ; en degeneraciones calcáreas; en deformidad de las uñas, del cabello y de los dientes; en afecciones de los huesos del muslo y de la pierna, con aberturas fistulosas crónicas que conducen al hueso y descargan pus que excoria todas las partes circundantes.
El paciente es hipersensible; empeora si los intestinos no se mueven regularmente; se siente mal si el flujo menstrual se retrasa ligeramente; sufre si la urgencia de orinar no puede ser atendida inmediatamente; de ahí, como en el texto, "cefaleas > por la micción."
Cefalea: Ese síntoma es todo lo que se da en el texto; pero recuerde algo análogo a ello, a saber: si la urgencia de orinar no se atiende, la cefalea seguirá aumentando < hasta que se orine.
Ése es un síntoma peculiar, y a veces conduce al estudio de Fluor. ac. Cefalea congestiva violenta con latido y plenitud. Violentas cefaleas occipitales, peores por el movimiento.
Ahora, si tomamos en consideración su gran profundidad de acción, veremos además que es adecuado en algunas enfermedades cerebrales. En personas que se han excedido en el trabajo, que han estado trabajando día y noche para establecer un negocio, o para sostenerlo, y cuando ha habido uso constante del cerebro, resulta adecuado.
Mente
En la depresión mental y la melancolía, con gran tristeza, en jóvenes que han destruido el sistema nervioso por prácticas viciosas, por vicio secreto. Es particularmente adecuado para ese trastorno de la economía humana en el que los hombres han estado cambiando continuamente de amante.
Hay un estado en el cual un hombre nunca queda satisfecho con una sola mujer, sino que cambia continuamente y va de mal en peor hasta convertirse en un libertino.
Si un joven no puede mantenerse alejado de las mujeres, no está tan mal si al menos se limita a una sola, pero pasa de una a muchas, hasta que se para en las esquinas y, en su lujuria, codicia a las mujeres inocentes que pasan por la calle.
El ácido fluórico es apropiado para ese estado, como Picric acid y Sepia, y estos medicamentos están particularmente adaptados a esa condición de debilitamiento de la mente y a ese trastorno de la economía humana que rebaja tanto al hombre, que tenemos el estado descrito como "bajeza moral".
Toma esa forma en quien es una especie de libertino, corriendo tras toda clase de cosas para halagar su capricho; pero adopta otra forma en un hombre que se queda en casa con su buena esposa. Siente aversión por sus hijos y por sus amigos más queridos y por su esposa; es decir, ha perdido ese afecto y amistad y compañerismo verdaderos, nobles y ordenados que deberían existir, y obra contra ello.
Un hombre ordenado considera a su esposa su mejor amiga, y preferiría estar con ella antes que ir a cualquier otra parte. Para él no hay lugar como el hogar. Ahora bien, cuando un hombre llega al estado en que quiere ir a otra parte, en que quiere alejarse de casa, en que está perturbado en casa, en que todo le irrita en casa, en que ya no ama a sus hijos como antes, necesita Fluoric acid.
"Sensación de indiferencia hacia aquellos a quienes más ama."
El estado de Sepia es así, pero Sep. está más frecuentemente indicado en mujeres. La mujer dirá,
"Doctor, hay una cosa que lamento mucho, y es que no parece que disfrute de mis hijos, de mi hogar, de mis allegados, de mi marido y de mis amigos.
Hay una especie de extrañamiento."
Así es como se relata cuando es Sepia. En el hombre es más comúnmente Fluoric acid, en la mujer más comúnmente Sep., pero no necesariamente tiene que ser así. Sepia corresponde más estrechamente al estado del útero y de los ovarios, y a tales condiciones como sólo la mujer puede tener. (Compárese Calcarea.)
Hombres: Fluoric acid tiene, con este estado, un eretismo sexual abrumador.
Las erecciones lo mantienen despierto por las noches. Ese estado de deseo se le impone, no sólo cuando está con el sexo opuesto, sino en todo momento. A veces, al comienzo de una gonorrea, este estado de priapismo y de intenso deseo sexual incontrolable, con hinchazón del prepucio, es vencido por Fluoric acid. Hay ocasiones en que este priapismo exige Canth., pero ese remedio difiere por completo, en su naturaleza, de éste.
Mente
Reticencia y silencio; se sienta y no dice nada. Esta reticencia es semejante a la de Puls., y a menudo pertenece a los alienados que se sientan en un rincón y no dicen nada en todo el día, sin proferir una sola palabra, y apenas responden cuando se les habla.
Un paciente se sienta en un rincón y no dice nada ni hace nada, come cuando se le ofrece comida, es conducida a su habitación cuando llega la hora, no se resiste a nadie, no responde nada; tal estado se encuentra en Pulsatilla, y está estrechamente emparentado con este remedio.
Hay en ello cierta locura, pero especialmente fatiga y apatía cerebral. Agotamiento mental por exceso de trabajo o por vicios.
Es adecuado después de Sil. en las afecciones medulares acompañadas de parálisis, temblores y entumecimiento en las plantas de los pies. Con frecuencia detendrá el progreso de las enfermedades nerviosas estructurales e impedirá que el caso empeore.
Venas: Una característica excelente y muy útil de este remedio es su capacidad de producir venas varicosas y úlceras varicosas.
Las venas se vuelven varicosas en cualquier parte, pero especialmente en las extremidades inferiores, sobre todo después del embarazo.
Las hemorroides protruyen después de una deposición; el ano y el recto protruyen, y hay algo de sangrado, debido al estado hemorroidal. Estados varicosos con úlceras muy antiguas en las extremidades inferiores; las venas varicosas se ulceran.
Podría predecirse qué clase de úlcera y qué tipo de borde produciría Fluoric acid. Vemos la debilidad de su circulación, vemos su tendencia a formar costras duras, y piel endurecida, córnea, y erupciones.
Podríamos ahora suponer fácilmente que los bordes inflamados de una úlcera se volverían indurados, duros y vidriosos. Los márgenes de las úlceras están indurados y la úlcera es antigua e indolente.
Las partes que una vez se han abierto no vuelven a cerrarse. No se produce consolidación entre los extremos fracturados de los huesos; no hay reparación. De los huesos y de las úlceras proceden secreciones fétidas, acres, delgadas, acuosas, o a veces muy escasas, pero acres, que queman las partes circundantes y levantan erupciones y descamación alrededor de las úlceras.
Por la debilidad de la circulación cabría suponer que el entumecimiento estaría naturalmente presente, y así es.
Las orejas se entumecen, el cuero cabelludo se entumece, hay sensación como si la parte posterior de la cabeza fuera de madera. El cuero cabelludo pierde la sensibilidad, el cabello se cae y se forman costras. Las extremidades se entumecen y hay entumecimiento de los pies y de las manos que se extiende hacia arriba; entumecimiento, con o sin hidropesía; entumecimiento en afecciones medulares; entumecimiento en enfermedades cerebrales. Entumecimiento del miembro que no está apoyado.
"Costra láctea; escamas secas; prurito muy intenso; placas calvas.
Caries del hueso temporal; descarga periódicamente pus de olor ofensivo." "Todo el lado izquierdo de la cabeza retardado en su crecimiento; el ojo izquierdo parece más pequeño."
Piel
Ése es un estado clínico, pero es significativo.
No debe pasarse por alto su uso en la sífilis. En casos antiguos con exostosis, caries y necrosis, casos que han sido mercurializados y tratados por otros fármacos hasta que se han desarrollado úlceras o esas afecciones de la nariz que con tanta frecuencia hemos observado en estados sifilíticos. Expulsa al sonarse pequeños fragmentos de hueso por la nariz; gran dolor en la nariz; los huesos nasales completamente destruidos, y la nariz se aplana como si sólo fuera un trozo blando de carne con perforaciones.
La vulva queda corroída y las amígdalas se vuelven como panal por úlceras sifilíticas.
Formas persistentes y de baja vitalidad de úlceras y erupciones. Los dientes se carian o se rompen o se ulceran en las raíces; aberturas fistulosas desde la raíz del diente, que continúan supurando.
Muchas veces este remedio ha hecho desaparecer esa úlcera de la raíz, ha cerrado esa abertura fistulosa, ha curado el dolor, ha salvado el diente.
"Desea agua fría y está continuamente hambriento."
A menudo esa sensación de "vacío total" en el estómago. Está siempre comiendo y se alivia al comer, pero, como Iodine, no dura mucho, pues pronto vuelve a tener hambre. Tales medicamentos son muy profundos. Vemos que van hasta la misma raíz de la asimilación y de la nutrición.
Úlceras crónicas de la garganta, no necesariamente sifilíticas, aunque es particularmente útil en las formas antiguas de sífilis; por lo general no tan adecuado en las úlceras más tempranas como en aquellas asociadas con las formas terciarias, con estados debilitados, con enfermedad cerebral, con síntomas nerviosos que continúan durante años cuando se supone que el paciente está curado.
Muy a menudo la afección vuelve en la garganta, y las úlceras consisten en pequeñas formaciones gomosas. Sil. cubre especialmente tal condición, y Sil. es también uno de los medicamentos más útiles para desarraigar Mercurius.
En forma dinamizada, sil. y Merc. son incompatibles; sin embargo, las altas potencias de Sil. antidotan el Mercurio crudo.
Este paciente desea cosas picantes, muy condimentadas. Hay que estimularle el apetito; debe haber algún aliciente para comer. A veces el apetito es cambiante a pesar de que tiene un hambre abrumadora; no puede comer, y sin embargo está > cuando el alimento está en el estómago, > después de comer.
La forma más rebelde de diarrea crónica, con esta constitución débil y agotada, en afecciones insidiosas.
"Diarrea matutina."
El prurito del ano es a veces intenso ; protrusión del ano durante la defecación; hemorragia profusa después de la deposición; estreñimiento con almorranas; prurito alrededor y dentro del ano, en el periné, etc.
Este medicamento es también adecuado en la hidropesía de los bebedores. Muy a menudo son hidropesías hepáticas. Las cicatrices antiguas se enrojecen alrededor del borde y quedan rodeadas de vesículas pruriginosas, con prurito violento; erupciones escamosas sobre el cuerpo; erupciones cutáneas secas en el cuerpo, muy escamosas.
"Sensación como si de los poros del cuerpo se emitiera un vapor ardiente."
Especialmente bajo las mantas existe esta sensación de gran calor, tremenda, como vapor. No está en fiebre. No tiene fiebre, pero es un estado crónico de desprender calor sin sed ni aumento de la temperatura.