Calcarea carbonica
By James Tyler Kent — Lecciones de Materia Médica Homeopática
Si usted quisiera producir a voluntad un sujeto Calcarea, podría hacerlo alimentándolo con cal o con agua de cal hasta que los órganos digestivos quedaran tan debilitados que ya no pudieran asimilar la cal; entonces los tejidos se verían cada vez más privados de lo que necesitan, y tendríamos al sujeto de Calcarea, el caso de inanición por sal ósea, pues eso es realmente lo que es. Los lactantes alimentados con agua de cal en la leche se convierten en poco tiempo en sujetos calcáreos.
Pronto llegarán a tal estado que ya no podrán tomar la cal de su alimento natural, y el resultado será un sujeto de Calcarea como el que estamos a punto de describir.
Pero los casos naturales son aquellos que tienen una enfermedad natural, que nacen así, nacen con incapacidad para digerir la cal contenida en su alimento natural, y crecen gordos y fofos, formando huesos deficientes.
En los huesos hay mayor proporción de material cartilaginoso que de cal, y los huesos se doblan y adquieren enfermedades y trastornos destructivos. Dentición deficiente, o ausencia completa de dientes. Los huesos simplemente dejan de crecer y el paciente cae en marasmo.
¡Qué idea tan necia la de dar agua de cal a ese niño porque no puede digerir la cal! ¿No es tan razonable como cualquier otra cosa de la alopatía? Y, sin embargo, nuestros homeópatas usan medicamentos alopáticos. Usan las potencias más bajas que pueden conseguir, y parecería extraño que esas sustancias curaran mejor en manos del homeópata que en manos del alópata.
Y, no obstante, es asombroso que una sola dosis de la potencia adecuada para responder al estado de desorden haga que ese niño empiece a digerir su alimento y a apropiarse, a partir de él, de la sustancia calcárea que necesita en sus huesos y dondequiera que la necesite.
De pronto los dientes empiezan a crecer; los huesos empiezan a crecer, y las piernas adquieren suficiente firmeza para que comience a caminar y puedan sostenerlo. Es asombroso ver los cambios que se producen bajo los distintos medicamentos adecuados para los trastornos del cabello, los huesos y las uñas.
El remedio debe estar suficientemente dinamizado para corresponder al desorden. Ciertamente no debe ser crudo, porque el niño ya está atrofiado por la sustancia cruda. Verá, al cabo de un mes o seis semanas después de administrar una dosis única del remedio suficientemente dinamizado, que las uñas, que estaban estriadas, desiguales, manchadas e irregulares, formarán un borde y crecerán lisas.
Verá esas pequeñas coronas dentarias tan feas, deformadas y ennegrecidas, cuando asoman por las encías; pero cuando han estado bajo el remedio homeopático adecuado, verá que forman una línea de demarcación, y desde allí los dientes tienen aspecto sano, y desde allí el pequeño cuerpo del diente es liso y redondeado; como si ese niño hubiera recibido un impulso para formar mejores dientes.
Probablemente lo mismo sucede allí donde existen huesos. El periostio reanuda una actividad sana.
Este es el estado de Calcarea cuando el paciente necesita cal y no puede obtenerla porque ha sido saturado con ella; o porque, a causa de una indigestión, es incapaz de asimilar la cal contenida en sus alimentos, y ésta pasa a través de él sin afectarlo.
Así sucede con gran parte de la enfermedad que vemos: una incapacidad para extraer del alimento y asimilar aquellas cosas que el cuerpo necesita. ¿No sería un simplón quien supusiera que él había sido la causa de la formación de un diente?
No se levantan montículos con nuestras altas potencias; ellas simplemente establecen un estado de orden, de modo que la digestión y la asimilación prosiguen, se establece el orden y los tejidos mejoran.
Llega la salud, la belleza, el crecimiento del cabello, una piel mejor, mejores uñas.
Lo que queremos conocer es la constitución Calcarea. No necesitamos saber que el individuo ha sido envenenado por la cal; saberlo vale poco, porque ése no es el índice del remedio. Si la indigestión de la cal ha sido producida por la cal, puede necesitar uno de otros diez remedios para vencer esa indigestión de la cal.
No siempre es Calcarea la que cubre los síntomas. El medicamento que cubre los síntomas es el que cambiará la economía de un estado anormal a uno normal; la digestión se hará ordenada y tendremos crecimiento y prosperidad en la economía.
Aspecto : el caso de Calcarea debe reconocerse por los síntomas, y no por el hecho de que el paciente haya sido envenenado por la cal; lo más probable es que aquellos a quienes tenemos que tratar nunca hayan tomado cal. Muchos de ellos nunca han sido envenenados por la cal, sino que desde el nacimiento han sido incapaces de asimilar la cal.
Calcarea está llena de congestiones, aflujo de sangre a la cabeza, pies fríos, cabeza caliente, congestión del pecho. Calcarea corresponde en muy alto grado a los sujetos cloróticos y anémicos, pálidos y céreos, y a pesar de ello rollizos. Tiene tanto pacientes gordos, fofos y pálidos, como también estados de emaciación.
Los músculos se consumen. Emaciación alrededor del cuello; emaciación alrededor del cuello y desde allí hacia abajo. Estados anémicos; pálidos, céreos, enfermizos; labios pálidos; orejas pálidas; dedos pálidos; palidez con tinte amarillento.
Clorosis es una palabra que se relaciona especialmente con la anemia de las muchachas. En esas condiciones están indicados muchos remedios, pero Calcarea produce la clase de anemia conocida como clorosis. Produce la anemia más perniciosa.
Gran relajación de los tejidos en todas partes; relajación de los músculos; relajación de las venas; relajación de las paredes de los vasos sanguíneos en tan gran medida, especialmente en las extremidades inferiores y en el ano, que aparecen marcadas manifestaciones hemorroidales o pronunciadas várices en las piernas. Venas distendidas, ardor en estas várices. Ardor y escozor. Hemorragia y rezumamiento. Inflamación e hinchazón dolorosa de las articulaciones.
Glándulas: Otro rasgo marcado que recorre todo el remedio es su tendencia a atacar las glándulas, las glándulas del cuello, todas las glándulas del cuerpo, especialmente las linfáticas.
Las glándulas linfáticas del abdomen se endurecen, se inflaman y se vuelven dolorosas, como grandes nódulos, como nueces; tuberculosas. Calcarea es útil en las formaciones tuberculosas.
Degeneraciones calcáreas, glándulas calcificadas, induración de las glándulas. Es útil en las induraciones de las úlceras, en la base de las úlceras y alrededor de ellas; de ahí su maravilloso uso para paliar y contener el crecimiento de las úlceras malignas, pues las úlceras malignas tienen siempre una base indurada.
Las viejas úlceras cancerosas ven muy refrenado su crecimiento; es decir, el estado constitucional mejora mucho, el propio paciente tiene más resistencia y las úlceras tienden a cicatrizar. En afecciones cancerosas que matarían en dieciséis meses, el paciente vivirá cinco años con Calcarea, si Calcarea está indicada.
Eso ya es algo, y en cualquier época eso es todo lo que puede esperarse de un crecimiento canceroso.
En las afecciones glandulares en que las glándulas circundantes están infiltradas y duras, en que hay mucho ardor y dolores punzantes, en que el crecimiento ha invadido y se ha apropiado de los tejidos vecinos de modo que existen adherencias, la situación es grave.
Hay malignidad en casi todos esos casos. Son totalmente distintos de aquellas glándulas que están sueltas bajo la piel, que ruedan bajo la piel y no tienen adherencias fibrosas. Las afecciones cancerosas arden y punzan. Calcarea cura muchos tumores, grasos y quísticos, si los síntomas concuerdan, tan estrechamente relacionada está con este proceso constructivo en las glándulas. Construye glándulas y hueso.
Otra cosa que recorre el remedio es un estado piémico, en el cual hay abscesos en músculos profundos. Abscesos profundos en el cuello, profundos en el muslo, en el abdomen.
Le sorprenderá saber que Calcarea se hace cargo del absceso cuando los síntomas concuerdan, y que no se abre. Muchas veces he visto desaparecer un absceso cuando la fluctuación era absolutamente positiva. He visto desaparecer esos abscesos cuando la presencia de pus había sido demostrada por la aguja; no sólo he visto desaparecer los abscesos, sino también el estado piémico que les precedía. Tenemos muy pocos medicamentos capaces de hacer eso.
Hay algo singular en esto. ¿Por qué Calcarea favorece la reabsorción de ese líquido y anima a la parte a volverse calcárea?
Es más de lo que puedo explicar, pero lo hace cuando los síntomas concuerdan. Pero Sulph. y Sil., cuando sus síntomas concuerdan, apresuran la supuración. Calcarea, en cambio, tiene esa acción peculiar de concentrar y contraer.
Uno puede estar indicado en un caso y el otro en otro. Hay ocasiones en que Sil. está indicada y el absceso se encuentra en un lugar tan peligroso, que si se da Sil., el resultado natural de la propagación de ese absceso es peligroso; en tal caso debe llamarse al cirujano para drenar el absceso de manera segura, aun cuando sepamos que, si ese absceso estuviera localizado en un lugar seguro, sería mucho mejor para el paciente recibir el remedio que necesita.
A veces el periostio se lesiona por el golpe de un martillo a través de los músculos, lesionando o contusionando el periostio. Se instalará la inflamación, se formará pus rápidamente, y si Calcarea está indicada por la constitución del paciente, el bisturí del cirujano es enteramente inútil y muy perjudicial.
Pero, pensando desde el viejo punto de vista, el médico que no sabe nada de Homeopatía ni de las maravillas de nuestros remedios homeopáticos, levantaría las manos horrorizado.
«¡Pero si usted produce una reabsorción de ese pus en el sistema, tendrá envenenamiento de la sangre y muerte!»
Pero bajo Calcarea esa reabsorción sí ocurre de algún modo, y el paciente mejora a cada momento; cesa su sudoración, desaparecen sus escalofríos, se vuelve perfectamente cómodo, mejora su apetito, está más fuerte cuando todo termina y permanece bien.
Juzgando desde el antiguo punto de vista, no podemos concluir nada respecto de los problemas que surgirán bajo la Homeopatía. Sólo podemos juzgar desde nuestro punto de vista y desde lo que sabemos.
Y si oye que alguien ha probado esto y aquello sin éxito, recuerde que ese alguien sólo ha demostrado su propio fracaso. La Homeopatía es capaz de demostrarse a sí misma en todas las manos inteligentes; dondequiera que el médico tenga inteligencia, use la ley y aplique el remedio de acuerdo con los síntomas, verá que el caso se desarrolla como se ha descrito.
Pólipos: Otro gran rasgo que atraviesa este remedio es su capacidad para formar pólipos. Los que necesitan Calcarea formarán pólipos en la nariz y en los oídos, en la vagina, en la vejiga y aquí y allá. También crecimientos quísticos y extraños pequeños papilomas.
Exóstosis: Otra cosa extraña que hace es producir exóstosis. Este estado de desorden proviene de la irregularidad en la distribución de la cal. Se pensaría que la naturaleza intentaría distribuirla de manera uniforme allí donde pudiera hacer más bien.
Pero cuando esta inanición por sal ósea ha comenzado, la cal puede acumularse en un lugar y estar casi ausente en otro. Un hueso será cartilaginoso y otro tendrá crecimientos óseos. Reblandecimiento del hueso.
Formación defectuosa del hueso. De aquí ha surgido un síntoma clave, a saber:
«Aprende tarde a caminar», porque las piernas son tan débiles.
No es que aprenda tarde a caminar, sino que camina tarde.
Sabe cómo caminar, pero no puede hacerlo. Natrum mur. tiene trastornos cerebrales en los que el niño tarda en aprender a hacer cosas.
«Desarrollo tardío de los tejidos óseos. Curvaturas.»
Músculos fofos, afecciones articulares, como la coxalgia. Está lleno de reumatismo. Estados reumáticos y gotosos de las articulaciones.
El paciente Calcarea es un paciente friolento. Sensible al aire frío. Sensible a los vientos crudos. Sensible a la llegada de una tormenta; sensible a la llegada del tiempo frío, y cuando el tiempo cambia de cálido a frío le parece imposible entrar en calor; quiere que el cuerpo se mantenga abrigado.
Cabeza
La cabeza está a veces congestionada y caliente al tacto; pero a menudo él la siente fría. El cuero cabelludo le parece frío. Pero el cuerpo está casi siempre frío al tacto y él siente frío, y quiere mucha ropa.
Los pies están fríos. Suda en diversas partes, suda por manchas. Suda en la frente, o en la cara, o en la nuca, o en la parte anterior del pecho, o en los pies.
La sensibilidad al frío y la debilidad recorren todo el remedio. Debilidad en las piernas. Incapacidad para resistir. Peor por cualquier clase de esfuerzo. Falta de aliento. Sujetos gordos, fofos, anémicos; a veces parecen rollizos, a menudo con la cara sonrojada, pero no tienen resistencia, y si un paciente así emprende un pequeño esfuerzo, cae enfermo con fiebre o con cefalea.
Calcarea está llena de afecciones provocadas por levantar pesos, por el esfuerzo, por caminar, por caminar lo suficiente como para sudar; y éstas sobrevienen muy de repente, porque no puede detener esa transpiración quedándose quieto sin enfermar.
Si entra en sudor y permanece quieto el tiempo suficiente para sentirse cómodo, la transpiración se detendrá tan súbitamente que tendrá un escalofrío o le vendrá una cefalea. Débil, cansado, ansioso.
Dificultad para respirar. Corazón débil. Debilidad general. Los músculos no tienen capacidad para sostener esfuerzos prolongados, y lo mismo sucede con la mente. La mente no tiene capacidad para sostener un esfuerzo mental prolongado. Calcarea es un paciente cansado.
Sufre por falta de cal. Ha sido incapaz de digerir la cal, y entra en un estado con glándulas aumentadas, emaciación del cuello y de las extremidades, mientras la grasa y las glándulas del vientre aumentan. Esto se nota especialmente en los niños. Un niño barrigón, con extremidades y cuello emaciados.
Glándulas aumentadas. Pálido, fofo y enfermizo. Aquellos que ganan carne sin aumento alguno de fuerza. Aumentan de peso y se vuelven fofos. Siguen débiles. Los que se levantan de una enfermedad toman carne fláccida y al poco tiempo se vuelven hidrópicos.
El paciente Calcarea no puede subir escaleras; tiene tanto cansancio en las piernas y tanto cansancio en el pecho que jadea y se sofoca al subirlas. Presenta todas las evidencias de debilidad muscular y flaccidez. La nutrición está alterada en todas partes.
Ésta es la clase de paciente que antes se llamaba escrofuloso; ahora llamamos a la condición psora; y Calcarea es uno de nuestros antipsóricos más profundos. Es un medicamento que penetra hondo en la vida y se apodera profundamente de cada parte de la economía.
Mente
Tomemos ahora los síntomas mentales. Todos los síntomas mentales representan a Calcarea en un estado de gran debilidad; incapaz de prolongar la operación mental.
Se cansa muchísimo con el trabajo mental. Lleno de ansiedad. Está cansado mental y físicamente a causa del trabajo mental, rompe a sudar, se excita, se vuelve irritable y trastornado. Gran perturbación de las emociones; molestias que duran días y semanas por excitación emocional, por preocupaciones, por disgusto; o una perturbación emocional general lo deja postrado.
«Incapacidad para aplicarse.»
Incapacidad para pensar bien durante algún tiempo después de esa excitación, perturbación o preocupación. Es muy útil en las afecciones por preocupaciones prolongadas, por aplicación prolongada a los negocios, por excitación.
Está lleno de una peculiar clase de sensación mental, bastante distinta de la de la mayoría de los remedios; siente su agotamiento de mente, y le parece que esta debilidad y esta incapacidad para actuar y pensar de modo coherente deben estar conduciéndolo hacia la locura; medita sobre ello, está convencido de que está loco o de que va a volverse loco, de que se está volviendo débil de mente, y además lo parece, porque lo que tiene en la mente es esto: que se está volviendo loco o débil mental, y piensa que la gente lo observará.
Piensa que la gente lo mira con sospecha, y él los mira con sospecha, y se pregunta por qué no le dicen algo al respecto.
Piensa que se está volviendo loco, y que otras personas están observando el estado de su mente, y mantiene esto en su cabeza la mayor parte del tiempo. Piensa en ello durante el día y se altera enormemente; piensa en ello por la noche y eso lo mantiene despierto.
Permanece despierto hasta tarde por la noche pensando. Calcarea conduce a las pequeñeces; es decir, obliga a la mente a la pequeñez, a pequeñas ideas, o a detenerse en pequeñas cosas; pero su mente, por así decirlo, se ve forzada a ocuparse de cosas que no puede apartar.
Cuando el paciente Calcarea empieza a contar a sus amigos cómo se siente, todos le dicen naturalmente:
«¿Por qué no se quita eso de la cabeza? Eso no tiene importancia.»
Pero para él es algo grande, y no puede dejarlo de lado; todas esas pequeñas cosas se combinan para convencerlo de que se está volviendo loco. No puede calcular, no puede pensar profundamente, no puede detenerse en cosas hondas; puede haber sido filósofo, y ha perdido la capacidad de desarrollar ideas en filosofía.
Ha perdido su profundidad mental. Saca conclusiones de sus emociones más que de su inteligencia. Saca conclusiones sobre las cosas tal como desearía que fueran. Casi se diría que quiere volverse loco, tanto habla de ello.
Es incapaz de aceptar cualquier clase de razonamiento, y esto empeora más y más. Es incapaz de aceptar la seguridad de su médico, en quien siempre ha tenido confianza. Parece inútil tratar de razonar con él; sin embargo, no está tan avanzado como para no poder razonar sobre otras cosas, salvo sobre su propio estado mental.
Imagina cosas; y las cosas que imagina le harán a uno preguntarse de verdad por qué se detiene tanto en ellas, porque son cosas tan pequeñas. Y así ocurre cuando entra en locura, imbecilidad o una ruina general.
Es un estado pasivo, en el que se sienta y piensa en sus pequeños asuntos, en sus pequeñas cosas que no significan nada en absoluto; se sienta y se sienta. El texto dice:
«Se sienta y rompe palitos, o dobla alfileres todo el día con los dedos.»
Hace pequeñas cosas, y de ese modo se mantiene ocupado, agotándose cada vez más. Cualquier cantidad de pensamiento se vuelve imposible. Le resulta casi imposible llegar a una conclusión, porque nunca calcula dos veces de la misma manera.
No puede sumar ni restar ni siquiera en las formas más simples. Ahora bien, piensa tanto en este asunto y cree que todos los demás lo están observando, que finalmente, en el instante en que cierra los ojos, tiene visiones; apenas se tranquiliza y piensa:
«Ahora me dormiré; me libraré de todo esto»,
y cierra los ojos para dormir, entonces tiene que abrirlos lo más rápidamente posible; está en un estado de excitación, porque ve horribles pequeños espectros; no puede mantener clara la mente.
No puede dormirse porque sus pensamientos lo atormentan, y ve toda clase de cosas. No hay congruencia en su mente. Sabemos que una inteligencia fuerte aparta tales tonterías, pero son precisamente estas cosas en las que se detienen los pacientes Calcarea.
Habla consigo mismo. Acostado en la cama o sentado, cuando está solo, mantiene una conversación general con toda persona imaginable con la que haya tenido trato, sobre todo tema imaginable; y eso se multiplica y crece, y él imagina que todo es real.
Vemos cuán lejos está esto de la mente sana; y sin embargo no está para el manicomio, con todas estas cosas extrañas, pues cuando se le despierta sí sostiene una conversación y actúa como la gente ordinaria.
Cuando está solo, cuando no tiene a nadie que hable con él, hace estas extrañas cosas. Está controlado y dominado en gran medida cuando está en compañía, y por eso estas cosas no salen a la luz.
Lleva a cabo esa misma idea cuando se vuelve delirante o loco. Se pellizca los dedos y hace toda clase de pequeñas cosas peculiares. Ve visiones y caras de personas cuando cierra los ojos.
«Imagina que alguien camina a su lado.»
En la patogenesia de Sil. esto se observó muy marcadamente. También se ha observado en Petroleum y en Calcarea. En un estado de salud perfecto, con una inteligencia fuerte y vigorosa, no es probable que se sienta; pero en personas nerviosas, y especialmente en mujeres, es frecuente.
«Aberración mental con horribles visiones. Ve perros apiñándose a su alrededor, y los ahuyenta.»
He aquí una sensación, que ocurre en mujeres nerviosas:
«Siente como si quisiera correr arriba y abajo, y gritar.»
Siente como si no pudiera evitarlo, como si tuviera que gritar. Esto ocurre en personas sobreexcitadas, terriblemente conmovidas por una pérdida en la casa a causa de una muerte. La madre pierde a su hijo o a su esposo; o una muchacha pierde a su prometido. Tiene el corazón destrozado y está sumamente excitada. Es un estado histérico. Y, sin embargo, he visto lo mismo en hombres.
Recuerdo uno. Le vino por preocupaciones de negocios. Tenía esa misma sensación; caminaba de un lado a otro por la casa; decía que sentía como si tuviera que echar a correr, o saltar por una ventana, o hacer alguna cosa. Esto es análogo al estado mental que se encuentra en la histeria o en un gran estado de excitación nerviosa.
«No piensa ni habla de nada más que de asesinato, fuego, ratas, etc.»
Es la misma idea de hablar de pequeñas cosas y de cosas necias. Cosas que no interesan a nadie. Y, sin embargo, he visto estas cosas en pacientes y les he preguntado por qué lo hacían. Generalmente se dice:
«Intenté durante mucho tiempo detenerlo, y como no pude, seguí haciéndolo, porque parecía hacerme bien.»
«Piensa y habla de asesinato, fuego, ratas, etc.»
Su paciente puede hablar de otras tonterías, pero esto sólo ilustra la idea de que se sienta y habla de necedades, y no puede controlarse; pensando, pensando, o expresándolo, hablando, hablando, hablando.
Violentos accesos de gritos. Y luego el paciente Calcarea se negará a hablar, no dirá nada. Puede hablar consigo mismo cuando está solo, pero rehusará entrar en conversación y permanecerá perfectamente silencioso.
Un paciente Calcarea a veces adquiere aversión al trabajo y deja de trabajar. Abandonará un negocio muy próspero y se irá a casa a no hacer nada, después de haberse fatigado en sostener el negocio hasta llevarlo a una condición muy floreciente. Dice que los negocios no le hacen bien.
Está cansado del negocio, y cuando vuelve a él le parece que lo volverá loco. No quiere verlo, no quiere saber nada de él.
Desde luego, puede verse fácilmente que en el paciente Calcarea no se trata tanto de que sea llevado a la debilidad y a la fatiga por las preocupaciones del negocio, aunque también las tiene, sino de que ha trabajado en exceso hasta agotarse, y en medio mismo de su éxito abandona el negocio, se va a casa y lo deja todo; parece exactamente como si fuera perezoso.
Si lo mira, llegará a la conclusión de que es perezoso. Y, sin embargo, es una locura; no la pereza propia de la naturaleza vagabunda, aunque también eso pudiera curarse muchas veces. Ha sido industrioso y, de pronto, da un giro. Ocurre un gran cambio en la mente y adquiere síntomas. No se trata de personas nacidas así, nacidas perezosas, que nunca quisieron trabajar; sino de quienes se vuelven perezosos.
Es como el síntoma de un hombre piadoso y recto, cuya conducta y conversación han sido rectas, y que de pronto cambia y empieza a blasfemar. Por supuesto, sabemos que ese individuo está loco. Por otra parte, tenemos pacientes que sólo habían sido moderadamente industriosos y desarrollan una locura por el trabajo, y parece que tienen capacidad, en esa industria enloquecida, para trabajar casi noche y día; se levantan temprano y se acuestan tarde.
Es un estado enfermizo. Así, cuando vemos en el Repertorio Industria, no significa un estado ordinariamente industrioso, sino uno exagerado hasta convertirse en síntoma. Se ha vuelto tan industrioso que tiene una manía por el trabajo.
«Lloriquear. Decaimiento y melancolía.»
Es algo extraño ver a una niña brillante de 8 o 9 años adoptar tristeza, melancolía, y empezar a hablar del mundo futuro y de los ángeles, y de que quiere morir e ir allí; está triste y quiere leer la Biblia todo el día.
Eso es extraño; y, sin embargo, Calcarea ha curado eso. Ars. ha curado ese estado, y también Lach. Son un poco inclinados a ser precoces; han asistido a la escuela dominical y se han tomado demasiado en serio las cosas que han aprendido.
Niños tristes e infelices, y ancianos que adquieren aversión a la vida, se cansan de la vida. Esto se parece mucho a Aurum. Al estudiar Aurum expliqué y desarrollé esto: que el amor más elevado es el amor a la vida; y cuando un individuo deja de amar su propia vida, y se cansa de ella, la aborrece y quiere morir, está en la línea fronteriza de la locura.
En realidad, eso es una locura de la voluntad. Basta con mirar con ojos observadores para ver que uno puede estar loco en los afectos o loco en la inteligencia. Una parte puede permanecer bastante intacta y la otra estar destruida.
En Calcarea encontramos ambas igualmente perturbadas. Un paciente puede estar loco en su sistema voluntario, de modo que todos sus amores están pervertidos; no tiene afecto alguno semejante al que tenía cuando estaba bien.
Antipatía hacia su familia o hacia algún miembro de su familia.
O bien puede tener el afecto bastante intacto, pero no tener inteligencia, y hacer toda clase de cosas extrañas.
Está lleno de miedo.
Cansancio de la vida; desesperanza, ansiedad. El mundo es negro.
«Miedo de que ocurra algo triste o terrible. Miedo de perder la razón, o de que la gente observe su confusión mental.»
«Miedo a la muerte; a la tisis; a la desgracia; a estar solo.»
El miedo abunda, especialmente cuando el sistema voluntario está perturbado. Se sobresalta con cada ruido. No puede dormir de manera que el cuerpo descanse o la mente descanse. Se perturba en el sueño con sueños horribles. Su sueño es inquieto.
«Gran ansiedad y opresión. Inquietud y palpitación. Desesperado; sin esperanza.»
Estos síntomas deben acoplarse y relacionarse con ese individuo leucoflemático, pálido, fofo y enfermizo.
«Niño irritable y quejumbroso. Se asusta fácilmente.»
Muchas afecciones después de esfuerzo mental. Muchas afecciones después de excitación, disgusto o susto.
Es tan débil en su circulación, tan alterado en el corazón, que palpita por cada excitación. Se queda sin aliento con todo esfuerzo físico; y estas cosas participan tanto en la circulación de la sangre en el cuerpo, tienen tanto que ver con la circulación de la sangre en el cerebro, con el intelecto, con el sensorio, que vemos enseguida el vértigo en casi todas las ocasiones, entremezclado con toda clase de síntomas.
Miedo, ansiedad y vértigo. Si sus emociones lo agitan, se marea. Al subir escaleras, la sangre le sube a la cabeza y se marea. Confusión mental y vértigo por esfuerzo mental. Si recibe una conmoción, o malas noticias, o tiene alguna excitación mental o disgusto, ese vértigo aparecerá.
Confusión mental, aflujo de sangre a la cabeza, extremidades frías, cubiertas de sudor, con vértigo.
«Vértigo al subir a lugares elevados»;
es el esfuerzo de subir. La sangre se precipita a la cabeza y se marea.
«Al subir escaleras o una colina. Al levantarse de repente, o al girar la cabeza, incluso estando en reposo.»
Cabeza
Uno de los síntomas más llamativos de la cabeza del paciente Calcarea es el sudor, el sudor de la cabeza con el menor esfuerzo. Sudará en la cara cuando no sude en ninguna otra parte, y la cabeza estará cubierta de sudoración fría mientras en otras partes del cuerpo se encuentra cómodo.
Lo mismo ocurre con los pies. Cuando sus pies se ponen muy fríos, sudan. Cuando están calientes, sudan. Naturalmente se pensaría que una persona, al entrar en una habitación fría, dejaría de sudar. Pero a veces el paciente Calcarea rompe a sudar, en la cabeza y en los pies, estando en una habitación fría.
Suda en la frente, de modo que cualquier corriente de aire lo vuelve friolento, y esto le provoca cefalea. Frialdad de todo el cuero cabelludo, de modo que tiene que envolverse la cabeza. Y, sin embargo, durante las congestiones la cabeza está caliente.
Así, a veces tiene gran calor en la cabeza. Las cefaleas de Calcarea son estupefacientes, embotantes; producen confusión mental.
El paciente Calcarea tiene catarro nasal, con más o menos secreción; cuando se encuentra mejor, tiene bastante secreción. Pero entra en un lugar frío, la secreción se suprime, y le sobreviene una cefalea. Cefalea sobre los ojos. Congestión de la cabeza; en la parte posterior de la cabeza.
«Cefalea desgarrante por encima de los ojos hacia abajo, hasta la nariz» es un síntoma fuerte de Calcarea.
A veces parece como si tuviera una gran cuña clavada allí. Esto se alivia con aplicaciones muy calientes. Se alivia en la oscuridad; se agrava a la luz del día. Debe entrar en una habitación oscura y acostarse para hallar alivio.
A veces esta cefalea mejora acostándose en la oscuridad. Esta cefalea sigue empeorando durante el día, hasta que por la tarde se vuelve tan intensa que se acompaña de náuseas y vómito.
Es una de las formas de cefalea constitucional; una cefalea que a veces ocurre una vez cada dos semanas. Cefalea cada siete días, o cefalea una vez cada dos semanas. Cefaleas periódicas. La antigua migraña típica, con náuseas y vómitos.
Comúnmente le pertenece una periodicidad de siete a catorce días; pero, además, aparece siempre que se expone, al cabalgar con viento, pues es un paciente muy friolento; si realmente se enfría o siente mucho frío, le sobreviene una cefalea, una migraña.
Además, tiene dolor en el lado izquierdo de la cabeza. Cefalea unilateral. Cefalea peor por el ruido, por hablar, pero mejor por la noche, al acostarse en la oscuridad. Tiene cefalea en las sienes, y esta cefalea parece tirar hacia la raíz de la nariz.
Las cefaleas de la región supraorbitaria se extienden hacia la nariz. Las cefaleas en las sienes parecen producir una sensación de opresión, una sensación de gran tensión en la frente. Cefaleas peores por el movimiento, por caminar, por hablar.
La mayoría de las cefaleas de Calcarea, en cuanto se vuelven intensas, van acompañadas de pulsación. La pulsación es tan fuerte que el paciente no se conforma con decir simplemente que es una pulsación; la describe como martilleo. La mayoría de los dolores son presivos o desgarrantes.
«Cefaleas como por sacudidas.»
Dolores punzantes y pulsátiles en la cabeza, como si fuera a partirse. Cefaleas peores por caminar y por una sacudida. A veces siente frialdad en la cabeza; parece como si la cabeza fría estuviera entumecida, fría como si fuera de madera. A veces siente este entumecimiento y lo describe como si tuviera una gorra, a veces como si hubiera un casco sobre la cabeza.
Ahora bien, todas estas sensaciones son difíciles de describir, pero a veces son una y la misma cosa. Todas las cefaleas de Calcarea son más o menos congestivas. Es un rasgo peculiar de Calcarea que, cuanto más marcada es la congestión de las partes internas, más fría se vuelve la superficie.
Con trastornos del pecho, del estómago y de los intestinos, los pies y las manos se vuelven como hielo, cubiertos de sudor; y a veces yace en la cama con fiebre en el resto del cuerpo y el cuero cabelludo cubierto de sudoración fría.
Eso es extraño. No puede explicarse por ningún razonamiento patológico; y cuando una cosa es tan extraña que no puede explicarse, se vuelve muy valiosa como descripción del remedio, y generalmente no puede omitirse al prescribir para un paciente.
Es casi un estado general, tan marcado está. Tiene ardor en el vértex, y con ello a menudo está presente la frialdad de la frente; o toda la cabeza puede sentirse fría, excepto una mancha ardiente en el vértex. Calcarea también tendrá cabeza fría y pies helados al caminar en aire frío o en tiempo muy frío; pero en cuanto los pies se calientan, pasan al otro extremo y arden tanto que los saca de la cama.
Esto ha llevado a prescriptores inexpertos a prescribir Sulph., porque ése es un síntoma clave de Sulph. Todos los prescriptores por síntomas clave dan Sulph. siempre que el paciente saca los pies de la cama; pero varios remedios tienen pies ardientes, pies calientes, de modo que no estamos limitados a Sulph. Calcarea tiene afecciones de los huesos del cráneo, de la parte externa de la cabeza.
Formación lenta del hueso. Las fontanelas permanecen abiertas mucho tiempo. Tiene condiciones hidrocefálicas, derrame en las membranas, y los huesos no crecen ni siguen el ritmo del crecimiento de la cabeza, y así las suturas comienzan a separarse y la cabeza se hace cada vez más ancha y mayor, con hidrocefalia.
En los niños hidrocefálicos este sudor de la cabeza es un rasgo común. El niño yace por la noche sobre la almohada, y el sudor brota de la cabeza y moja la almohada por todo alrededor; especialmente sudoración nocturna.
En las personas que sufren de reblandecimiento del cerebro, la almohada está mojada todo alrededor de la cabeza. Los niños que atraviesan una dentición difícil tienen terribles sueños, chillan por la noche, y la almohada está mojada todo alrededor de la cabeza.
Pacientes viejos y plétoricos, constituciones quebrantadas, pacientes gordos, fofos, linfáticos, con glándulas aumentadas, con sudoración de la cabeza, sudoración fría de la cabeza. El cabello se cae, no del modo regular de la vejez, sino a mechones aquí y allá.
Se ve una zona calva en un lado de la cabeza o en la parte posterior; se ha caído un mechón de cabello, o en dos o tres sitios. Luego tiene erupciones en la cabeza y la cara; eccema de los niños y lactantes.
«Costras gruesas en la cabeza, con pus amarillo.»
Ojos
Erupciones ofensivas. El ojo participa de una buena parte de los trastornos, y Calcarea es uno de los mejores aliados del oculista, si sabe cómo usarla. No está especialmente indicada para toda inflamación, pero en esas constituciones gordas y fofas, donde cada resfriado se asienta en los ojos y produce una inflamación, y esto dura unos días y empieza la ulceración, entonces estudie Calcarea.
Se forman vesículas que se rompen y se extienden en úlcera. Por mojarse los pies, por cabalgar con viento, por frío y por tiempo frío y húmedo, le sobrevienen trastornos oculares. Ulceración de la córnea. En todas las afecciones de los ojos y de la cabeza, la fotofobia es tan marcada que el sujeto Calcarea, cuando está algo alterado, ni siquiera puede soportar la luz ordinaria, y estar expuesto a la luz solar es extremadamente doloroso; muchas veces las inflamaciones se inician simplemente por salir a un sol brillante, por mirar fijamente y por forzar los ojos.
Toda clase de esfuerzos provocan cefaleas y trastornos oculares. Tensión, porque un músculo es débil. Hay trastorno de la acomodación. Peor por todo esfuerzo de los ojos; ya ve que esto es como sus generales, es decir, agravación por el esfuerzo.
No puede soportar ningún esfuerzo prolongado; ya ve que esto es tan cierto para sus partes como para el todo. Sabe que leer, escribir y mirar fijamente una cosa son esfuerzos marcados. En Calcarea, la parte misma empeora por el esfuerzo, y todo el cuerpo empeora por el esfuerzo.
Calcarea ha curado catarata. Calcarea tiene otros trastornos de los ojos, relacionados con trastornos de la cabeza, con fiebres, y cuando está descompuesto por un gran esfuerzo; entra tan fácilmente en un estado de desasosiego, en una confusión mental que casi es delirio, y al cerrar los ojos ve las visiones más horribles, espectros, fantasmas.
Mucho antes de que pueda observarse alteración alguna en los tejidos, o en la retina, o en el ojo mediante el oftalmoscopio, se quejará de ver humo o vapor delante del campo de visión, como si mirara a través de un velo, como si mirara a través de una nube; todo ello significa lo mismo.
«Visión turbia.» Su visión es débil.
Los músculos son débiles. Sufre de visión débil, que gradualmente progresa hacia la ceguera a medida que se debilita más y más. Todos sus síntomas oculares, y sus cefaleas, y sus síntomas nerviosos, se agravan por leer, por escribir, por mirar fijamente una misma cosa.
Queda muy agotado después de tal esfuerzo y tendrá dolores desgarrantes sobre los ojos, detrás de los ojos, en la cabeza. Es una clase peculiar de cefalea, como las que acostumbra tener. Puede estar en cualquier parte de la cabeza.
Lo llaman fatiga ocular. Es un remedio maravilloso para la fatiga ocular ( Onosmodium ). Calcarea ha curado muchos casos de opacidad de la córnea (Bar. iod.). En un caso antiguo nunca puede prometerse la curación. Es uno de los resultados de la enfermedad, y nunca sabemos cuándo vamos a eliminar los resultados de la enfermedad, porque el homeópata inteligente nunca prescribe por los resultados de la enfermedad. Prescribe para el paciente. Una opacidad en sí misma, cuando está presente, no es un síntoma, sino un resultado de enfermedad.
A menudo, cuando se prescribe a un paciente por sus síntomas generales, un estado de opacidad de la córnea comenzará, al cabo de un tiempo, a desaparecer. El paciente mejora, se siente mejor. Sus síntomas empiezan a ceder, y después de que los síntomas han cedido, las condiciones patológicas comenzarán a ceder.
No se desanime al prescribir si las condiciones patológicas no desaparecen; pero si todos los síntomas del paciente han desaparecido, y el paciente come bien, duerme bien y marcha bien, no piense que es imposible que la opacidad de la córnea desaparezca, porque a veces desaparece.
He sabido de pacientes que han vuelto años más tarde, incluso después de que yo los había dado por curados, ya que sus síntomas habían desaparecido todos, y fui bastante necio como para decirle al paciente:
«Bien, no supongo que esta condición vaya a desaparecer jamás, pero usted está completamente bien; no hay nada sobre lo que prescribir, no tiene mucho sentido que siga tomando más medicina»;
pero seis meses después el paciente volvía y me decía:
«Doctor, ¿supone usted que el tratamiento que me dio tuvo algo que ver con la desaparición de este problema? Casi ha desaparecido por completo.»
Le digo esto sólo para darle una idea de cuánto tiempo lleva restaurar el orden, para que la propia naturaleza reemplace el tejido enfermo y ponga tejido sano en ese mismo lugar, para restaurar un órgano. Lleva tiempo, y es mejor que no nos sorprendamos. Puede ocurrir que el medicamento haya hecho todo lo que podía hacer.
He aquí otra cosa que he visto: aun cuando no quedaban síntomas y después de esperar un tiempo considerable seguía sin haber síntomas, he visto que otra dosis del mismo medicamento, dado por los últimos síntomas, daba al paciente un gran impulso y las condiciones patológicas comenzaban a desaparecer.
Así pues, Calcarea es una gran amiga del oculista, y todo médico debería ser tan buen prescriptor como pueda serlo el oculista, porque prescribe para el paciente. Así debe hacer también el oculista. Al prescribir, dudo de que pueda existir algo semejante a una especialidad, porque el médico homeópata prescribe para el paciente. Prescribe para el paciente, tenga enfermedad del ojo, del oído, de la garganta, del pulmón, del hígado, etc.
Oídos
En el oído tenemos una gran cantidad de problemas. Produce secreción espesa y amarilla por los oídos. El tiempo frío y friolento provoca trastornos del oído; muy probablemente por enfriarse o acatarrarse, por una exposición, o por un cambio brusco a un tiempo frío y húmedo, aparecen nuevas molestias en los oídos.
Mientras está en su mejor estado, aquí rige la misma idea que en otras condiciones catarrales: hay secreción copiosa. Pero por exposición y frío esto disminuye un poco, y cuando ello ocurre hay algo de inflamación, y probablemente latidos y cefalea. Esto sucede cada vez que se expone.
Ya sea que el catarro esté en la nariz, en los ojos o en los oídos, habrá cefalea. El paciente Calcarea se altera tan fácilmente por el tiempo frío y la exposición, es tan sensible al frío, que le resulta casi imposible vestirse y protegerse bastante. Es fofo y blando, se altera con facilidad, sensible a su entorno.
Si se trata de un problema del oído, puede tener disminución de la audición, absceso del oído medio, catarro de las trompas de Eustaquio, etc.; pero todos estos procesos provocan cefaleas; y alrededor del oído todas las glándulas están afectadas.
Nariz
El catarro de la nariz es sumamente molesto. Viejos catarros persistentes y rebeldes, con secreción espesa y amarilla; grandes costras procedentes de la nariz. Por la mañana se suena enormes masas negruzcas y sanguinolentas.
Respira parte de la noche por la nariz, y luego la nariz se obstruye de modo que respira por la boca. Ha curado muchas veces pólipos nasales.
El médico homeópata, confiando tanto en sus síntomas, conoce tan bien el remedio después de estudiar el caso, que muy probablemente prescribirá al paciente por los síntomas solamente. Dice:
Este paciente necesita Calcarea, no hay duda sobre ello. Le prescribe y lo despide.
Tres o cuatro semanas después el paciente vuelve con una masa tenaz de aspecto gelatinoso en el pañuelo y dice:
«Doctor, mire lo que salió de mi nariz.
¿Supone usted que su medicina tuvo algo que ver con eso?»
Quizá usted no sabía que tenía un pólipo; no importa. Su prescripción no puede ser diferente si tiene pólipos en la nariz y usted no lo sabe; no puede, mediante ningún procedimiento de torsión, extraerlo antes de prescribir, así que tendrá que dejar esa torsión a quienes no saben nada de Homeopatía; por eso el examen no es tan importante como lo es para quienes prescriben para los pólipos y se olvidan del paciente.
Afecciones de los huesos de la nariz. Es decir, los catarros duran tanto y son tan profundos que los huesos de la nariz y el cartílago de la nariz se infiltran y se destruyen.
Entonces los operadores cortan huesos, extraen cartílago y realizan operaciones demasiado numerosas para enumerarlas; y todos deben someterse a la misma operación; pero para que se cure, incluso después de eso debe acudir a un médico homeópata. Primero debería curarse y luego, si hay algo que deba quitarse, entonces que se opere.
Cara
La cara es enfermiza, fría, cubierta de sudor. Suda con el menor esfuerzo, y a veces suda por la noche, en la frente.
«Sudor frío en la cara. Cara pálida y caquéctica», como vemos en casos avanzados de cáncer y de consunción.
Cara cetrina, pálida, enfermiza, hidrópica. Erupciones en la cara. Erupciones alrededor de los labios; y los labios están agrietados y la boca está en carne viva. Los labios están cuarteados y sangran. Hinchazón dolorosa de las glándulas parótidas; hinchazón dolorosa de las glándulas sublinguales y submaxilares.
Todas las glándulas participan en los trastornos de Calcarea.
Garganta
Calcarea es un medicamento para dolores de garganta crónicos. El aspecto de la garganta en sí no siempre basta para prescribir, pero las molestias de garganta son las que sobrevienen en personas que se resfrían con tanta frecuencia que el paciente no tiene tiempo de recuperarse de uno antes de caer en otro, y esto le injerta una afección crónica de garganta.
Al principio puede ser una garganta de Bell., lo cual es bastante probable, pero antes de superarla vuelve a coger otro resfriado. Recuerde que esto forma parte del paciente Calcarea: se resfría con tanta facilidad; se resfría por toda corriente de aire, por cualquier exposición y por el tiempo húmedo.
Cuando se está reponiendo de un dolor de garganta de Bell., justo cuando cree haberlo superado, vuelve a resfriarse. Quizá se haya aliviado dos o tres veces con Bell., y luego se fija en un estado crónico, y aparecen pequeñas placas rojas, quizá pequeñas úlceras en la garganta; esto se extiende por todas partes. Se extiende al paladar, lengua dolorida y una constante sensación seca y sofocante en la faringe, cubriendo las amígdalas y extendiéndose hacia las coanas posteriores, llenándose de moco espeso y amarillo.
Inflamación crónica. La úvula puede estar hinchada; edematosa.
«Partes hinchadas, rojas, tumefactas», pero en placas.
La garganta duele mucho al tragar; sensación seca y sofocante.
Estómago
El estómago en Calcarea es lento en su acción.
«El alimento tomado en el estómago permanece allí.»
No se digiere, se vuelve agrio.
«Vómito agrio.»
La leche se agria. La leche no sienta bien; la digestión también es lenta, débil. Tiene sensación de tumefacción y plenitud; aumento de volumen después de comer; y todo se agria en el estómago; todo trastorna el estómago.
Digestión débil. El paciente Calcarea tiene un muy fuerte deseo de huevos. Los niños pequeños ansían huevos; en cada comida comerán huevos, y los huevos se digerirán mejor que cualquier otra cosa. Es muy raro que los niños pequeños deseen huevos naturalmente; niños con pies fríos, extremidades emaciadas, cabeza grande, abdomen aumentado; estómago distendido como un platillo invertido, redondeado; vientre hinchado y extremidades delgadas; friolentos y sensibles al frío; piel pálida; superficie pálida y cérea.
Luego existe pérdida completa de apetito, ningún deseo de ningún tipo de alimento. Si hay algún deseo, es de huevos. Aversión a la carne; aversión a la comida caliente.
Esto junto con glándulas aumentadas, con bocio. Flatulencia. Vómito agrio; diarrea agria; es decir, con un olor acre y agrio, especialmente en los niños.
En lactantes alimentados con leche, la leche pasa sin digerirse; la deposición es tan agria que resulta acre. Escoria las partes y mantiene las nalgas en carne viva en los niños allí donde el pañal toca las partes.
Hay momentos en que el abdomen está emaciado; los gases salen y el abdomen a veces se vuelve fláccido; pero la mayor parte del tiempo está distendido por flatulencia. Cuando está fláccido, puede observarse que hay nódulos en el abdomen.
Las glándulas linfáticas están endurecidas y a veces pueden palparse a través del abdomen emaciado. Existe una tendencia tuberculosa, y la tabes mesentérica es una de las terminaciones naturales de la constitución calcárea; con ello obtenemos las afecciones glandulares de los intestinos.
Depósitos tuberculosos en las glándulas mesentéricas. La diarrea se presenta agria; diarrea acuosa; emaciación gradual, especialmente de las extremidades. Cada resfriado trae más indigestión y más vómito agrio.
Diarrea que no puede cortarse, porque cada vez que se resfría renueva la diarrea. Cuando se trata de un ataque agudo, Dulc. a menudo la alivia; pero cuando se ha repetido varias veces, Dulc. ya no puede aliviarla y entonces Calcarea se convierte en uno de los remedios.
Además, es uno de los medicamentos más útiles en los casos antiguos, persistentes y rebeldes de estreñimiento. Cuando sólo hay una diarrea moderada, la deposición es blanca; y cuando este estreñimiento está presente, la deposición es blanca, o como tiza.
En los lactantes alimentados con leche puede explicarse la deposición blanca o pálida por la leche; pero cuando el paciente no vive de leche y se alimenta de sustancias ordinarias, la deposición se vuelve sin bilis y muy clara; es amarilla o blanca; y en el estreñimiento la deposición suele ser muy clara y dura.
Calcarea tiene una clase de indigestión, una fermentación que favorece la formación de gusanos, de modo que los niños Calcarea a veces son verminosos.
Expulsan gusanos en la deposición y vomitan gusanos. Calcarea corrige tan bien esta indigestión, cuando los síntomas concuerdan, que los gusanos ya no se incuban. Los síntomas desaparecen, y realmente nos preguntamos qué habrá sido de los gusanos.
La idea del médico homeópata no es dar vermífugos, sino corregir la digestión de tal manera que los gusanos no prosperen; y es cierto que los gusanos no prosperarán en un estómago y unos intestinos sanos. Si salen por expulsión, o si son destruidos, o qué es de ellos, no lo sé.
Quitarlos purgándolos y con vermífugos sólo empeora un mal asunto, porque aumenta la indigestión, aumenta el trastorno. Así ocurre con todos los gusanos del estómago y del recto; todos esos gusanos vendrán si se les favorece exactamente con la clase correcta de líquidos para incubarse.
Vienen y crecen. Supongo que al menos veinticinco veces en los últimos veinte años he sabido de Calcarea que expulsó tenia, y en la mayoría de los casos yo no sabía que estuviera presente; simplemente prescribía para el paciente. No era consciente de su existencia. Así ocurre con muchos remedios, pero con éste más que con otros.
Genitales: El paciente Calcarea es sexualmente débil, con relajación y debilidad generales. A veces deseo desmedido, a veces un deseo abrumador lo mantiene despierto por la noche. Pero es débil; débil en este sentido: que toda indulgencia va seguida de debilidad lumbar, sudoración, debilidad general, de modo que se ve obligado a abstenerse a causa de los sufrimientos.
La mujer se ve afectada de modo semejante. No debe sorprenderle, al oír hablar de toda esta debilidad constitucional, que sea algo común que las mujeres Calcarea sean estériles. Tan cansadas, tan relajadas; completamente inapropiadas para la reproducción.
Y lo mismo que en el varón, ella sufre de lasitud, tumefacción, desvelo y debilidad general después de cada coito. Las partes se sienten relajadas. El útero tira hacia abajo. Sensación como si las partes fueran a ser forzadas hacia fuera. Estado de debilidad general y relajación general de los órganos sexuales tanto del varón como de la mujer. Calcarea tiene tendencia a desarrollar verrugas y crecimientos polipoides, pediculados, que sangran fácilmente, blandos y esponjosos.
La mujer menstrúa demasiado en el período menstrual; demasiado tiempo, y, naturalmente, esto hace que le vuelva demasiado pronto. A menudo cada tres semanas, durando una semana, con flujo copioso. Período menstrual demasiado pronto, demasiado prolongado y profuso. Calcarea no siempre está indicada; no, a menos que todos los síntomas se reúnan para formar el paciente Calcarea.
A veces puede ocurrírsele decir que, con cinco o seis síntomas clave, ciertamente daría Calcarea; pero suponga que tuviera cinco o seis síntomas clave de Calcarea y que la paciente fuera una paciente de Puls.; ¿esperaría usted curarla con Calcarea?
Suponga que la paciente evitara siempre las cosas calientes y mucha ropa, y deseara el aire libre frío, y aun así tuviera una docena de síntomas clave; encontraría cada vez que Calcarea fracasaría. A menos que combine los particulares con las cosas generales y las generales con los particulares, a menos que el remedio se adapte al paciente de dentro afuera, general y particularmente, no debe esperarse una curación. Por eso digo: no prescriba por síntomas clave, sino por los síntomas del paciente.
Este gran estado de relajación que siempre tenemos en todo paciente Calcarea se manifiesta también en la leucorrea copiosa, leucorrea espesa, constante, que descarga día y noche. Leucorrea acre, que mantiene picazón, escozor y ardor.
«Leucorrea espesa y amarilla», de un período menstrual a otro, y a veces se entremezcla con el flujo menstrual.
«Pólipos vaginales. Ardor doloroso en los genitales» por la leucorrea.
«Prurito y excoriación» por la leucorrea.
Hemorragia uterina por levantar demasiado peso; por excitación; por conmociones; por cualquier cosa que altere mucho; por miedo, por toda gran emoción, o por esfuerzo de los músculos. Tales son las condiciones de relajación y debilidad. Incapacidad para esforzar los músculos, o para ejercitarse mental o físicamente.
Las molestias del embarazo son generalmente las de gran relajación y debilidad. Aborto amenazado. Después del parto, debilidad y postración; sudoración. Debilidad por la lactancia.
Voz: La voz de Calcarea es la de una ronquera indolora. Las cuerdas vocales están cansadas y no soportan el esfuerzo; casi una debilidad paralítica. A veces hay copiosa secreción de moco por la laringe. Mucha irritación en la laringe, pero debilidad. No ese ardor y esa excoriación que encontramos en Bell. y Phos., sino ronquera indolora. En Phos. es dolorosa, en Bell. es muy dolorosa. No puede hablar sin dolor.
Pero en Calcarea se pregunta por qué tiene tanta molestia en la laringe, porque no siente nada en ella. Esto va de mal en peor, y con la tendencia tuberculosa, hay que vigilar la laringitis tuberculosa. Dada tempranamente, puede mantener alejada tal tendencia tuberculosa. Ha curado laringitis tuberculosa.
Mucho traqueteo de moco; respiración traqueante; traqueteo grueso; es decir, mucho moco en la tráquea, en la laringe, en los bronquios, en el pecho. Gran disnea.
La disnea aparece al subir escaleras, al caminar contra el viento. Cualquier cosa que tenga algo de esfuerzo provocará la disnea. Encontramos esto en el asma, el corazón débil, el pecho débil y en la tisis amenazante.
Ese estado de los pulmones se reconocerá muy a menudo por la clase de respiración; porque todos los que van hacia la tisis están cansados y débiles. Está demasiado cansado y débil para hacer esfuerzo respiratorio alguno, de modo que le resulta difícil subir escaleras, trepar una colina, caminar contra el viento.
Pecho
Los trastornos del pecho proporcionan uno de nuestros mejores campos para Calcarea.
Tenemos hemoptisis, tos prolongada, expectoración copiosa de moco espeso y amarillo, o incluso pus; ulceración o absceso. Tos por cosquilleo. Tenemos, en los trastornos torácicos amenazantes, el comienzo de la emaciación, la palidez, la sensibilidad al frío, a los cambios, al aire frío, al tiempo húmedo y a los vientos.
Se resfría y todo se le asienta en el pecho; emaciación gradual de las extremidades; siempre tan cansado. Corresponde exactamente a esa debilidad constitucional que precede o está presente en los primeros estadios de la tisis. Impide que el paciente se resfríe, que es el verdadero comienzo de ella. El paciente empezará a sentirse mejor después de tomar Calcarea, mejora su estado general, e incluso enquistará los depósitos tuberculosos.
Los convierte de una forma caseosa en una forma calcárea, y mucho tiempo después se han encontrado quistes en el pecho. Los pacientes han vivido mucho tiempo y han mejorado, entrando en un estado general de salud, cuando estaban ya bastante avanzados en depósitos tuberculosos. Desde luego, cuando una persona está ya bien metida en una condición tuberculosa, es de esperar que sucumba.
No crea ni piense favorablemente en una cura de la consunción. Cada poco tiempo aparece alguien con algo o con otra cosa que cura la consunción, una nueva cura.
Nadie que sepa mucho acerca de la verdadera naturaleza de las condiciones tísicas puede tener mucha confianza en tales cosas, y ciertamente pierdo el respeto por un individuo que tiene una cura de la consunción. Debe de estar loco o ser algo peor.
Por lo general va detrás del dinero que pueda haber en ello. Difícilmente alguien que sepa algo al respecto pueda presentar concienzudamente al mundo una cura de la consunción.
Lo que queremos hacer es prevenir esas cosas, y ésta es la gran esfera de Calcarea. La expectoración es muy a menudo dulzona, como la de Phos. y Stannum. Blanca, amarilla, espesa.
Podríamos repasar aquí todos los síntomas generales, el dolorimiento, la sensibilidad dolorosa, la clase de dolores, la lasitud y muchísimos síntomas de esa índole; son demasiado numerosos para mencionarlos, pero no son descriptivos, porque después de obtener esos dolores y estudiarlos cuidadosamente, usted no está mejor situado. Debe estudiar la constitución de Calcarea, la naturaleza de Calcarea, su carácter.
Hay síntomas espinales; muchos. Debilidad; todos los grados de debilidad. El paciente Calcarea está tan débil de la espalda que se desliza hacia abajo en la silla al estar sentado; no puede sentarse recto en su silla.
Descansa la parte posterior de la cabeza. El respaldo de la silla y la parte posterior de la cabeza entran en contacto. Una columna débil, una columna sensible, y las glándulas del cuello están hinchadas. Además, un estado marcado de la columna es aquel en que el elemento calcáreo es deficiente, y pronto obtenemos deformidad; curvatura.
Puede sorprenderle oír que Calcarea es de gran ayuda, y a veces ha curado eso sin corsé ni soporte alguno, cuando se toma tempranamente.
Tome lactantes que manifiestan debilidad de la columna, hágalos acostarse completamente sobre la espalda en la cama, póngalos con el remedio indicado, a veces Calcarea, y al cabo de poco tiempo esa gibosidad cesará y el pequeñuelo se sentará recto.
Tales cosas maravillosas ocurren bajo el uso de Calcarea cuando los síntomas concuerdan. En las extremidades tenemos todas las condiciones reumáticas que es posible describir.
Afecciones gotosas de las articulaciones, con articulaciones aumentadas; condiciones gotosas, especialmente de las pequeñas articulaciones de los dedos de los pies y de las manos. Molestias reumáticas de las articulaciones por toda exposición, por todo cambio del tiempo hacia el frío, especialmente si es frío y húmedo.
Los pies están siempre fríos, o fríos y húmedos, excepto de noche en la cama, después de poner más ropa sobre los pies que sobre cualquier otra parte del cuerpo; entonces los pies empiezan a calentarse, y luego a menudo pasan al otro extremo y arden; así arden por la noche en la cama.
Pero los pies están tan fríos que el paciente tiene que poner más ropa sobre los pies de la que el cuerpo podría soportar. Pies fríos y húmedos. Caminar tardío. Torpeza; desmaña; rigidez.
Condiciones reumáticas. La rigidez pertenece a Calcarea en todas partes. Rígido al empezar a moverse; rígido por la noche al levantarse del asiento. Rigidez en todas las articulaciones al comenzar a moverse; y si refresca o cae una lluvia fría, el paciente Calcarea siempre sufre; sufre por frialdad, rigidez, reumatismo; tiene reumatismo con cada cambio frío del tiempo.
El sueño está muy perturbado. Se duerme tarde, a veces no hasta las 2, 3 o 4 de la mañana. Lleno de ideas; al cerrar los ojos tiene horribles visiones. Rechina los dientes. Un niño, durante el sueño, mastica, traga y rechina los dientes. Insomnio durante buena parte de la noche. Pies fríos por la noche en la cama.