Melilotus.
By John Henry Clarke — Diccionario de Materia Médica Práctica
alba y Melilotus officinalis. Meliloto. Trébol dulce. Variedades blanca y amarilla. N. O. Leguminosæ. Tintura de la planta fresca entera en flor. (Sería conveniente incluir un ejemplar de ambas plantas en la tintura.)
Clínica
Rubor / Congestión / Tos / Dismenorrea / Epilepsia / Epistaxis / Miedo / Hemoptisis / Cefalea / Locura / Leucorrea / Melancolía / Neuralgia de ovarios / Neumonía / Timidez / Espasmos
Características
Melilot. fue sometido por primera vez a patogenesia por Bowen en 1851. Quince años después hizo una segunda patogenesia. Usó tanto la variedad amarilla como la blanca, y sus síntomas están marcados ("B.") en el Esquema. En Med. Adv., xx., 321, H. C. Allen publicó una nueva patogenesia de Melilot. alb., dispuesta en Esquema, con los síntomas de Bowen. Allen usó la planta entera. Su patogenesia confirmó por completo la de Bowen y añadió muchos síntomas más. Bowen dice de su patogenesia: "Todos los experimentadores tuvieron cefaleas espantosas y hemorragias profusas, excepto yo. No perdí sangre por la nariz y, por tanto, las congestiones no se aliviaron de la presión, pero evidentemente dejó dilatados los vasos sanguíneos, pues desde entonces mi cerebro y mis facultades mentales han estado más activos que nunca. Necesitaba menos alimento y menos sueño; podía perder dos o tres noches por semana y no sentir la falta. Mi sistema nervioso era tan perfecto como el de cualquiera, excepto mis nervios simpáticos, que se arruinaron casi por completo, hasta el punto de inhabilitarme para cualquier esfuerzo de oratoria forense. Creo que Melilotus fue la causa de su desviación de la normalidad, y por este hecho debería determinarse su probable eficacia en ciertas formas de locura y afecciones nerviosas." La gran característica de la acción de Melilot. es la congestión. Las cefaleas y otros padecimientos van todos acompañados de ella, y la congestión tiende a producir hemorragias profusas, de sangre rojo vivo, que alivian. Una cara intensamente roja o incluso purpúrea, acompañando cualquier afección, debe hacer pensar en Melilot. En un escolar curé con Meli. 30 una cefalea recurrente muy angustiosa, acompañada de una cara intensamente roja mientras duraba el dolor; y con la misma atenuación proporcioné gran alivio en un caso de melancolía en una joven. H. C. Allen (Med. Adv., xxi. 514) ha aliviado con Meli.: "Miedo al peligro; miedo a ser arrestado", en casos mentales. Bowen (Med. Adv., xxiii. 417) hizo desaparecer estos síntomas en distintos casos: (1) Quiere huir. Quiere matarse. Malicioso. Amenaza con matar a quienes se acercan. Cree que hay un diablo en su estómago que contradice todo lo que dice. (2) Quiere huir y esconderse, e insiste en que todo el mundo la mira. Muy nerviosa y tímida. Dice que no se atreve a hablar en voz alta porque eso la mataría; susurra. (3) Manía de escapar y matarse, con insomnio. En este último caso Meli. produjo tanta mejoría que los amigos suspendieron el tratamiento y descuidaron las precauciones, y el paciente finalmente se disparó. Los casos 1 y 2 se curaron permanentemente. He aquí un caso típico de cefalea de Melilotus referido por C. F. Barker (Clinique, Feb., 1900). La Srta. X, de 19 años, alta, rubia, padecía desde hacía varios años cefaleas severas, nerviosas y congestivas. Los ataques reaparecían de dos a cuatro veces por mes y eran tan intensos que la obligaban a guardar cama durante veinticuatro horas. El dolor, principalmente en sienes y frente, era una sensación congestiva, de plenitud, con cara enrojecida, sensación de somnolencia y embotamiento, y a veces muchas náuseas. Cosas triviales parecían provocar los ataques. Los oculistas le habían prescrito gafas y los dentistas le habían empastado recientemente los dientes; la dieta, el descanso de los estudios y el ejercicio al aire libre no habían logrado aliviarla. Se dio Meli. 4x, y sólo tuvo dos ataques en seis meses, y éstos muy leves. Un autor en Hom. News (xxxiii. 124) cuenta el caso de un francés que acudió a él quejándose de una cefalea incesante tan intensa que pensaba que iba a morir. Se le dio en el acto una dosis de Meli., y el médico, pensando que Nux vomica estaba indicada, pasó a la habitación contigua para buscarla. Regresó en cinco minutos y encontró al paciente sobre manos y rodillas, sacudiendo la cabeza. El médico, creyéndolo loco, le preguntó qué estaba haciendo. Éste respondió que el dolor había desaparecido por completo y que sólo estaba probando diversas posturas y movimientos para cerciorarse. Bowen ha usado Meli. con éxito en toda clase de cefaleas congestivas o nerviosas, hemorragias nasales y pulmonares, congestión de la médula espinal, pleura, pulmones, ovarios; cólico menstrual; palpitación y nerviosismo; calambres en el estómago; espasmos; convulsiones; y para aliviar la presión cerebral y la irritación en la locura. Siempre lo administra en glóbulos medicados con la primera dilución centesimal. Además del rubor y la epistaxis como acompañantes, las cefaleas tienen otras características. Están > por micción profusa; > al acostarse; > por la aplicación de vinagre. Un experimentador tuvo una sensación de ondulación en el cerebro. Además del alivio por las descargas, con Meli. hay alternancia de dolores: de la sien derecha a la rodilla derecha; dolores de cabeza que alternan con dolores de espalda. Se observa periodicidad. Caminar < la mayoría de los síntomas y estar sentado >, pero un dolor en la región sacra presenta lo contrario. Muchos síntomas aparecen en la mañana y desaparecen en el transcurso del día. Las cefaleas tienden a ser más frecuentes en tiempo caluroso; pero hay < después de exponerse o de mojarse los pies; al aproximarse una tormenta; en tiempo lluvioso y cambiante. > por hemorragias; por el flujo de orina.
Relaciones
Según H. C. Allen, la acción duró alrededor de treinta días, siendo la indolencia y la postración el primer síntoma en aparecer y el último en desaparecer. Comparar: Bell., Amyl, Glon. y Sang. en cefaleas congestivas (pero Bell. tiene < al acostarse y < por la aplicación de paños con vinagre). En epistaxis después de cefalea, Ant. cr. (pero con Ant. cr. la epistaxis no necesariamente alivia). Ondulación en el cerebro, Act. r. Dolores reumáticos > moviéndose, Rhus. Hemoptisis, sangre roja viva, Ip., Millef. Malestar por estreñimiento, Op. Cabeza congestionada y sangrado nasal, Erig. Cara roja con carótidas pulsátiles, Bell. Comparar también: Trifol. (botan).
1. Mente
Irascible, impaciente, descontento, criticón. Francamente furioso; hubo que encerrarlo en una habitación durante 24 h. (B.). Indolente, incapaz de fijar la mente, estúpido, indiferente. Incapacidad total para estudiar; la memoria no retiene nada. Omite palabras y letras al escribir. Pérdida de conciencia (con salida a borbotones de sangre por la nariz) (B.). Timidez y rubor. Quiere irse a casa. Creía que había algo sobrenatural en despertarse siempre unos minutos antes de las 3 a.m. Miedo: al peligro; a ser arrestado. Miedo pánico. Suspicaz. Aumento de la capacidad mental (B.). Accesos de llanto sin mucha depresión. Melancolía religiosa, con cara intensamente roja.
2. Cabeza
Vértigo; al moverse. Sensación de tensión y de movimiento ondulatorio en el cerebro, con vértigo y náuseas. Sensación de balanceo en el cerebro, con dolor fatigoso. Cefalea > por hemorragia nasal. Cefalea terrible; con vértigo, desfallecimiento y náuseas; latidos y sensación como si todos los vasos sanguíneos del cerebro fueran a reventar y causar alguna lesión de ese órgano; con micción frecuente y profusa (B.). Cefaleas tan intensas que ocasionan un enrojecimiento purpúreo de la cara y ojos inyectados en sangre, culminando en epistaxis hasta > (B.). Cefaleas: periódicas; nerviosas; cada semana; cada cuatro semanas; más frecuentes durante los meses de invierno (B.). Cefalea: intensa en la región supraorbitaria izq.; < por el movimiento, por pensar; > al acostarse; al hablar desaparecía de la sien y se fijaba en el occipucio; al dejar de hablar volvía, y se podía sentir distintamente que migraba (B.). Jaqueca; > por epistaxis o flujo menstrual; sangre rojo vivo (B.). Cefalea nerviosa periódica cada semana, o una vez cada cuatro semanas, más frecuente en invierno. Violenta congestión de la cabeza, con pesadez, plenitud y latidos, como si la sangre fuera a estallar por nariz, ojos y oídos, con sensación de mareo y náuseas que es < por el movimiento. Cefalea frontal pulsátil precedida por gran postración. Cefalea frontal intensa precedida por cara caliente, rubicunda, y sensación febril. Cefalea pulsátil en la eminencia d. desde las 9 a.m. hasta el mediodía. Dolores lancinantes en la sien d., alternando con dolores lancinantes en la rodilla d.
3. Ojos
Ojos calientes, muy pesados, y como si fueran empujados hacia fuera. Sensación como si los ojos fueran demasiado grandes y salieran hacia fuera; como si los párpados no pudieran cubrirlos. Párpados muy pesados. Visión tenue, borrosa; se frota los ojos. Incapaz de enfocar. Cuerpos flotantes ante los ojos al estudiar.
4. Oídos
Sensación de soplo de aire que sale de los oídos. Cada acto de deglutir hacía que el aire saliera soplando de ambos oídos.
5. Nariz
Sequedad excesiva de la nariz; obstruida. Costras secas y duras. Epistaxis profusa y frecuente; sangre rojo vivo; con alivio general (B.). Epistaxis con fiebre alta y violenta congestión de la cabeza y la cara.
6. Cara
Gran enrojecimiento de la cara y la cabeza, con latidos en las carótidas. Cara muy congestionada, muy roja, casi lívida (B.). Cara caliente, rubicunda, todo el día; sensación febril. Cara caliente, rubicunda, a las 3 p.m. Cara muy roja que precede a hemorragias de nariz, pulmones y útero.
9. Garganta
Garganta dolorida del lado izq.; deglución difícil y dolorosa.
10. Apetito
Hambre voraz hacia las 10 a.m., con comienzo de cefalea frontal. Apetito caprichoso, esp. por la mañana; disminuido.
11. Estómago
Malestar gástrico, flatulencia, plenitud y otros síntomas aparecen cuando está estreñido. Eructos ácidos todo el día, causando ardor y escozor (B.).
12. Abdomen
Mucha distensión; flatulento; < durante la menstruación.
13. Deposiciones y ano
Estreñimiento: sin evacuación durante 3 a 6 días, luego evacuación diaria durante 3 o 4 días. No hay deseo de evacuar hasta que existe gran acumulación; entonces hay una deposición muy difícil y dolorosa, con constricción en el recto y descarga de moco filamentoso, vítreo, blanco lechoso; cada evacuación subsiguiente es menos dolorosa hasta hacerse normal, y luego reaparece el estreñimiento. Latido pesado y plenitud en el recto por hemorroides internas (B.). Dolor lancinante y cortante intenso en el recto al caminar, > al sentarse.
14. Órganos urinarios
Micción frecuente y profusa. Orina abundante, acuosa, que alivia la cefalea sorda y congestiva.
16. Órganos sexuales femeninos
Leucorrea; dolor y dolorimiento en la espalda y las regiones pélvicas; provocados por caminar. Menstruaciones a su debido tiempo, pero escasas e intermitentes; delgadas, acuosas, pálidas, ofensivas. Durante la menstruación: cefalea; vértigo; rigidez en la espalda y las extremidades; con dolor sordo, pesado, de presión hacia abajo en la pelvis. Dolores punzantes, lancinantes, intensos en los genitales externos (esp. los labios), momentáneos pero que se repiten con frecuencia y son muy molestos, causando sobresaltos (al final de la menstruación). Puntadas intensas o dolores cortantes a través del útero (B.). Neuralgia ovárica.
17. Órganos respiratorios
Tos: áspera, seca, espasmódica; horriblemente angustiosa, causando gran ansiedad; hacia la noche, ligera expectoración, difícil, con ligero >; tan pesada y opresiva que finalmente no podía acostarse sobre ninguno de los lados (B.). Tos por plenitud del pecho > por epistaxis (B.). Hemoptisis, sangre rojo vivo. Sensaciones de sofocación; no puede obtener suficiente aire. Respiración difícil por peso sobre el pecho; plenitud del pecho y de la cabeza; violenta congestión de los pulmones. Cosquilleo en la garganta con tos y respiración espasmódica, causando nerviosismo extremo (B.). Peso sobre el pecho causando respiración difícil; sensación de sofocación; examinaba con frecuencia la ropa para ver si no le quedaba demasiado apretada (B.).
20. Espalda
Sensación de quebrantamiento en la articulación lumbosacra; al sentarse y esp. sentado erguido; cambia constantemente de posición para obtener alivio; quiere golpear la parte o presionarla; > de pie o caminando (parecía alternar con la cefalea).
21. Extremidades
Sensación de malestar en las grandes articulaciones. Como si hubiera cogido un fuerte resfriado; rígido y dolorido al levantarse, > por movimiento cuidadoso. Dolores reumáticos en todas las articulaciones al aproximarse una tormenta de lluvia o en tiempo lluvioso y cambiante. Extremidades frías.
22. Extremidades superiores
Brazos pesados; demasiado postrado para levantarlos sin esfuerzo.
23. Extremidades inferiores
Entumecimiento y dolor en las articulaciones de las rodillas; primero d., luego izq. Dolor roedor y pulsátil en la articulación de la rodilla d.; quiere estirarla, pero estirarla no >. Dolor reumático en la pierna d., esp. alrededor de la rodilla, > al moverla. Dolorimiento alrededor de las articulaciones de la cadera. Dolores cortantes en las rodillas que alternan con cefaleas.
24. Generalidades
Cansado; magullado; lánguido; somnoliento; friolento. Congestiones de cualquier parte u órgano. Espasmos, eclampsia, convulsiones, epilepsia. Hemorragias.
26. Sueño
Somnoliento; con sueño; embotado. Alternancia de sueño y vigilia durante la noche. Sueños: desagradables, de discusiones. Insomnio: no puede dormir después de las 3 a.m.; despierta regularmente unos minutos antes de las 3 a.m. La cabeza parecía demasiado alta (aunque no tenía almohada). El sueño impedido por cosas desagradables (inconexas, sin sentido) que cruzan el cerebro.
27. Fiebre
Escalofrío a las 10 a.m.; comienza en la espalda, los lomos o el occipucio, pasando en oleadas hasta el vértice. Escalofrío de 12 a 1 p.m., con dolores lancinantes en la región cardíaca del estómago y mucha flatulencia. Escalofrío toda la mañana. Frialdad incómoda; pies y manos fríos. Febris nervosa stupida.