Juniperus Virginianus.
By John Henry Clarke — Diccionario de Materia Médica Práctica
Cedro rojo. N. O. Gimnospermas de las Coníferas. Tintura de ramitas frescas. Tintura de ramitas y bayas. Tintura del aceite.
Clínica
Apoplejía / Convulsiones / Sacudidas de los ojos / Estranguria / Tétanos / Hemorragia uterina
Características
Los efectos de Jun. v. se han observado en gran medida en mujeres que lo han tomado para provocar el aborto o hacer venir la menstruación. Ha ocurrido cierto número de casos fatales, entrando las pacientes en convulsiones violentas, seguidas de un estado apoplético, inconsciencia y colapso.
Relaciones
Comparar: Sabina, Junip. c.
1. Mente
Durante el paroxismo (de fiebre) deliraba incoherentemente. Gemía de la manera más lastimosa. Espanto. En la mañana de su muerte yacía en estado de estupor; no respondía a ninguna pregunta y no parecía estar consciente. A medida que las convulsiones continuaban, el estupor se hacía cada vez más profundo; cuando cesaron, sobrevino el coma. Permaneció aparentemente en un profundo sueño comatoso hasta alrededor de las nueve del día siguiente, cuando despertó con conciencia perfecta, sin ningún recuerdo de lo ocurrido desde que tragó el aceite.
2. Cabeza
Mareo. La cabeza se sentía como ceñida por una banda de hierro. Sacudidas de la cabeza.
3. Ojos
Los ojos comenzaron a ponerse fijos y a sacudirse; sentía como si fueran a salirse de sus órbitas. Sacudidas de los ojos y de la cabeza. Pupilas dilatadas.
6. Cara
Cara muy roja. Facies venosa. Cara hinchada y lívida. Venas de la cara, la cabeza y el cuello completamente distendidas. La mitad del labio inferior y parte del mentón y del lado de la boca muy hinchados y de color oscuro, como magullados; la lengua y las encías también afectadas por la hinchazón y la lividez. Maxilares firmemente trabados.
8. Boca
Creía que le arrancaría la piel de la boca y la garganta. No podía hablar de modo que se la entendiera; articulaba como quien padece hemiplejia.
9. Garganta
Fauces desprovistas por zonas de su revestimiento mucoso.
11. Estómago
Gran sed. Náuseas y angustia en el estómago. Vomitaba entre los accesos; la materia vomitada olía a aceite de cedro. Vomitó materia negra; después verde; el vómito continuó todo el día. Distensión considerable y sensibilidad dolorosa en el hueco del estómago. Dolor en el estómago. Ardor en el estómago.
12. Abdomen
Abdomen hinchado y caliente; dolor intenso en el abdomen.
13. Deposiciones
Purgación violenta que continuó hasta la muerte.
14. Órganos urinarios
Gran dificultad para orinar.
16. Órganos sexuales femeninos
Hemorragia uterina. Fiebre considerable y dolores como de parto.
17. Órganos respiratorios
Las partes blandas alrededor del cuello se hundían hacia dentro con cada esfuerzo inspiratorio, y la mandíbula inferior descendía. El estertor continuó durante unos minutos; le siguió una respiración de tipo muy distinto; y el carácter principal de ésta era una elevación ineficaz del pecho al inspirar para tomar aire, y un flácido desplome del pecho en la espiración. Espiración lenta y sin ayuda de los músculos espiratorios; el pecho parecía venirse abajo por su propio peso.
19. Corazón
Pulso por debajo de 60; después descendió a 45, luego se volvió intermitente. Pulso trémulo, débil, lento, muy irregular. Casi sin pulso.
22. Extremidades superiores
Las manos, a veces, se cerraban en puño.
23. Extremidades inferiores
Se tambaleaba.
24. Generalidades
Sacudidas de los músculos. Sobrevino una convulsión sumamente violenta y toda conciencia ulterior se perdió durante doce horas. Todos los músculos voluntarios se tensaron en el espasmo más rígido, con sacudidas de todo el cuerpo, ojos vidriosos, pupilas algo dilatadas, pulso a 60, respiración trabajosa, entrecortada y sofocante; seguida de otro paroxismo que, como en otros casos, comenzó por una sacudida de los ojos, seguida de una sacudida de la cabeza, contracción de los músculos de un lado de la cara y del cuello, luego de los del otro lado, de la nuca, del brazo, del tronco y de las extremidades, acompañado de una extensión suplicante del brazo, gemido, si gemido podía llamarse a ese ruido, mirada fija y expresión natural del terror y asombro más extremos, y a esto sucedían sacudidas de todo el cuerpo; tan desgarrador era su aspecto que algunos circunstantes se desmayaron; el intervalo entre los paroxismos era incompleto y la paciente estaba en movimiento incesante; tres hombres no podían sujetarla. Había que mantener algo entre los dientes para impedir que se cerraran. Después que cesaron las convulsiones, sobrevino un estado aparentemente apoplético con respiración estertorosa, sacudidas de los músculos voluntarios, facies venosa y pulso lento. Después de la fiebre, muy agotada. Muy agotada o en estado de postración cuando intentaba inspirar; cuando el aire salía del pecho, parecía faltarle toda fuerza. Dolorida por todo el cuerpo.
26. Sueño
Se la podía despertar un poco, pero inmediatamente volvía a dormitar.
27. Fiebre
Escalofríos seguidos de fiebre. Febril. Fiebre considerable y dolores como de parto. Piel seca y apergaminada.