Graphites.
By John Henry Clarke — Diccionario de Materia Médica Práctica
Plumbago. Plomo negro. Una modificación alotrópica del carbono. (Los mejores especímenes contienen trazas de hierro, de 0,04 a 0,6 por ciento; las calidades pobres hasta 4 por ciento.) Trituración de plomo negro preparado, procedente de los mejores lápices ingleses de dibujo.
Clínica
Acné / Amenorrea / Ano, afecciones del / Blefaritis / Mamas, induradas; cáncer de / Cáncer / Catarro / Grietas / Clorosis / Cólico / Estreñimiento / Sordera / Hidropesía / Dismenorrea / Oídos, afecciones de los / Eccema / Epistaxis / Erisipela / Ojos, afecciones de los / Cara, eritema de la / Pies, afecciones de los / Fisuras / Gastralgia / Tumefacciones glandulares / Flujo uretral crónico / Arenillas urinarias / Hemorroides / Cefalea / Herpes / Hidrocele / Gripe / Irritación / Canal lagrimal inflamado / Leucorrea / Labios, agrietados / Hígado, indurado / Menstruación, trastornos de la / Mentagra / Uñas, trastornos de las / Ruidos en la cabeza / Nariz, afecciones de la / Hemorragia nasal / Obesidad / Tumores ováricos / Parálisis / Parotiditis / Pitiriasis / Priapismo / Prurito de la vagina / Psoriasis / Ptosis / Recto, afecciones del / Intoxicación por Rhus / Cicatrices, inflamación de las / Escrofulosis / Emisiones seminales / Piel, afecciones de la / Olfato, trastornos del / Estómago, calambres en el / Diátesis sicótica / Sífilis / Triquiasis / Tumores / Úlceras / Orina, trastornos de la / Útero, cáncer del / Vacunación, efectos de la / Lobanillos / Tos ferina / Lombrices / Herpes zóster
Características
Dice Hahnemann que la primera idea de usar esta sustancia como medicamento se debe a S. Weinhold, quien fue llevado a ello al ver a obreros de una fábrica de espejos usarla como aplicación local para los dartros. Ruggieri lo siguió, empleándola tanto interna como localmente. Hufeland refiere la curación de una dama de 41 años, mediante el uso interno y externo de Graph., de una rosácea acneica que había desafiado todos los demás modos de tratamiento. Teste clasifica a Graph. en el grupo de Pulsatilla con Silic., Calc., Hepar y Phos. Señala entre otros síntomas como comunes a Puls., Silic. y Graph.: «Estado de ánimo ansioso, mudable y vacilante; aversión al trabajo; vértigo con obnubilación; una especie de intoxicación por la mañana; sensación de plenitud o vacío en la cabeza; somnolencia durante el día; choques aislados, agudos y profundos en la mitad derecha del cerebro; centelleo ante los ojos; suspensión de la visión; fotofobia; lagrimeo al aire libre; olor fétido ante las narinas; amenorrea; hinchazón del testículo derecho; hinchazón de las venas; dolores errantes; dolor en las partes sobre las que no se está acostado; pesadez en las partes afectadas; reumatismo en la nuca; sudor nocturno con olor a orina; somnolencia durante el día».
Hahnemann percibió pronto que Graph. era mucho más que un simple remedio para afecciones de la piel. Como aquel otro gran remedio cutáneo, Sulphur, Graph. demostró ser un antipsórico de primer orden. Las patogenesias y observaciones de Hahnemann definieron sus poderes sobre las afecciones cutáneas. Su característica especial es: «Erupciones que exudan un líquido espeso, como miel». Allí donde se encuentren tales erupciones, Graph. es con toda probabilidad el remedio. He curado muchos casos, especialmente algunos localizados en el occipucio y detrás de las orejas. No menos frecuente es su utilidad para las consecuencias de erupciones de ese tipo reprimidas. Nash registra un caso así: un niño había sido «aliviado» de un eccema capitis mediante tratamiento alopático; a consecuencia de ello se instauró una enterocolitis, tan alarmante que fue declarada «consunción de los intestinos». Cuando Nash fue llamado encontró al niño muy emaciado, con poco o ningún apetito, muy inquieto, evacuando « deposiciones de líquido pardo mezclado con sustancias no digeridas, y de un olor intolerablemente fétido ». Graph. 6m (Jenichen) curó con prontitud. Al ser Graph. una de las formas del Carbono, se relaciona por ello con Carbo anim. y Carbo veg.; y como contiene un pequeño porcentaje de hierro, también se relaciona con Ferrum.
Graph. produce al principio un ligero eretismo y luego un estado débil y relajado; anemia; clorosis. El paciente típico de Graphites es «gordo, friolento y estreñido». Los ganglios linfáticos están hinchados. Como la piel, las mucosas se agrietan y fisuran, y sus secreciones son escasas. Se presentan irregularidades en la distribución de la sangre, con palidez de la piel y de las mucosas. La circulación se excita al principio, luego sobreviene pérdida de energía y la consiguiente hiperemia venosa. El desmayo se produce con facilidad, con gran ansiedad; la motilidad está alterada y los tejidos relajados, pero la parálisis no es completa. Una característica marcada de Graphites es un aflujo de sangre a la cabeza, con cara enrojecida. He curado dos casos muy graves de hemorragia nasal en personas ancianas en los que este síntoma estaba presente. En un caso había habido rubefacción de cabeza y cuello durante muchos meses antes del ataque, y el rubor precedía y acompañaba cada episodio de sangrado. En el otro, el paciente decía que el rubor precursor parecía subir desde los dedos de los pies. Le habían taponado las fosas nasales sin resultado antes de que yo lo viera. Graphites, en alta potencia, curó rápidamente en ambos casos. Hahnemann da el síntoma en el que basé la prescripción así: «Sangrado nasal a las 10 p. m.; precedido por la tarde de aflujo de sangre a la cabeza y calor en la cara». También hay «aflujo de sangre a la cabeza, con distensión y flatulencia».
Graphites conviene a personas con tendencia a adquirir gordura malsana. Calor animal defectuoso por oxigenación defectuosa; siempre fríos, dentro o fuera de casa. Cloróticos. Afecciones de glándulas, piel y mucosas, especialmente en los orificios. El estado Graphites no es sensible, y en esto difiere de Hepar, que presenta extrema sensibilidad de las partes afectadas. El tono mental es triste y aprensivo. Los ojos, oídos y nariz están afectados, especialmente las partes tegumentarias. Hay un síntoma muy característico con respecto a la audición: «hipoacusia > al andar en carruaje». Hay un dolor de garganta como el de Lachesis; sensación de bulto, < al tragar en vacío. También tiene una sensación de «bulto» en el estómago. Se parece igualmente a Lachesis en sus sofocos; en la gastralgia > por comer. Se apresura a las comidas para aliviar el dolor violento en el epigastrio; especialmente a la comida y a la cena. Goullon curó dos casos notables de calambres de estómago con «mejoría de los calambres por comer». La lengua estaba también limpia. La leche sentaba bien, sobre todo la leche caliente. En un caso la carne asada sentaba bien, pero no la hervida, y menos aún las patatas. Por la mañana había sabor a pescado, que desaparecía más tarde en el día. Otra curación de Goullon fue la de una señorita aquejada de salivación, que aparecía a cualquier hora; a veces justo antes de sentarse a cenar; con mayor frecuencia al andar en carruaje, menos a menudo al viajar en tren. Esto le impedía recibir visitas y la mantenía abatida. Había también estreñimiento habitual. Graph. 12 agravó primero y luego curó rápidamente. Goullon comprendió quizá el poder de Graphites más completamente que cualquier otro autor, y daré otra de sus curaciones, pues ilustra varios puntos de la acción del medicamento. Una muchacha de quince años, bien desarrollada y de aspecto sano, tenía violenta cefalea en la sien derecha cada cuatro semanas; el dolor era punzante. Un centelleo ante los ojos precedía y seguía frecuentemente al ataque, que recurría a la misma hora, y a veces también el día siguiente. La somnolencia acompañaba el ataque, sueño profundo, calor y enrojecimiento de la cabeza, seguidos de escalofrío. Sep. 6 alivió la cefalea, pero el centelleo persistió. La pesadez de los párpados llevó a Goullon a Graph. (que produce ptosis). Su elección se reforzó al saber que no había habido menstruación y, por fin, que «presentaba cierto grado de ronquera que indicaba hipertrofia crónica de las amígdalas. (A. Vogel sostiene que este es un signo de escrofulosis derivada de sífilis)». Se administró . 2x trit., en dosis de dos granos, seis mañanas seguidas. El período en que debía aparecer la cefalea pasó sin recidiva, y la sensación de luces desapareció por completo (., vi. 271). produce accesos de sofocación que despiertan al paciente del sueño; debe saltar fuera de la cama, después de medianoche (. después del sueño). Hay una diarrea de deposiciones líquidas, fétidas, parcialmente digeridas. El estreñimiento es más común, siendo las deposiciones en grumos recubiertos de moco y con jirones mucosos. El estreñimiento habitual y, en las mujeres, las menstruaciones escasas forman una indicación clave cuando se encuentran asociados con otras molestias, como cefalea, afecciones cutáneas, etc. Excoriación húmeda y pruriginosa alrededor del ano y fisuras. Los órganos sexuales masculinos están afectados tanto como los femeninos: excitación sexual incontrolable, con erecciones violentas. Priapismo. (He visto con frecuencia que este estado se produzca en pacientes que tomaban . por otras afecciones; y con frecuencia he aliviado el priapismo con .) Impotencia. En la mujer se afectan las mamas. Dolor bajo la mama izquierda en la época menstrual, que a menudo despierta a la paciente por la noche. Melancolía histérica con cefalea occipital. Leucorrea profusa, a chorros, excoriante. Tiene muchos síntomas en común con , pero . afecta los ovarios más marcadamente que esta. Hay sensación como si el útero fuese a salir por la vagina. Rigidez de las rodillas. La de es áspera, dura y seca. Predominan las erupciones eccematosas y herpéticas. Erupción en el occipucio que exuda humor pegajoso; eccema de las orejas; eccema húmedo alrededor del ano. Granos, acné. Lobanillos. Afecciones gastrointestinales alternantes con acné y eritema de la cara, lesiones herpéticas o hipocondría escrofulosa. Excoriaciones entre los dedos de los pies. Úlceras sifilíticas y «constitucionales». Recrudescencia de cicatrices. Grietas y fisuras. Secreciones y descargas ofensivas. Sudor: mancha de amarillo; agrio, ofensivo.
Los sentidos son anormalmente agudos: la música provoca llanto; no puede tolerar el olor de las flores. Debilidad, agotamiento de todo el cuerpo. Espasmos; contracciones musculares; sacudidas de los párpados. Estado cataléptico. Sensibilidad de las partes internas; entumecimiento en diversas partes; dolor tirante en todo el cuerpo. Dolor como si la cabeza estuviera entumecida, como rellena de médula, o hecha de madera. Dolor como si el occipucio estuviera constreñido, extendiéndose a la nuca, la cual duele como si estuviera rota. «Peso intenso y considerable en el occipucio, como si la cabeza fuera tirada hacia atrás; necesita apoyarla; incapaz de leer o pensar» (resultado de 2x y 3x, en tres ocasiones separadas, en un paciente del Dr. W. Epps. Chi. 1x. alivió en pocos días. Hom. Rev., xl. 162). Como si la piel de la frente estuviera plegada en arrugas. Como si hubiera una membrana delante del oído. Como si hubiera detrás del oído un cuerpo duro del tamaño de un huevo. Como si hubiese una telaraña sobre la cara. Como si hubiera un bulto en el estómago, con golpeteo como de dos martillos. Como si los intestinos fueran desgarrados; croar de rana en el abdomen. Como si todo fuera a hacerse pedazos durante la menstruación. Dolores presivos hacia abajo en diversas partes. Reposo >; movimiento <. Andar en carruaje < muchas molestias; pero > la dureza de oído. < Acostado sobre el lado izquierdo. Las bebidas frías, el aire frío, la atmósfera húmeda y mojada, el lavado <. El calor < el dolor lacerante de los dientes; el calor de la cama < el prurito; > el dolor tipo calambre en el estómago; las afecciones escrofulosas de los huesos. Comer > los calambres de estómago; las bebidas calientes, especialmente la leche caliente, >. < Al aire libre; con viento. Bañarse después del sarampión = parálisis de la cara. Mojarse los pies = retraso de la menstruación. Los ataques sobrevienen durante el verano y el otoño. Los oídos se sienten tapados en luna llena. Las partes afectadas adelgazan. Se resiente fácilmente por levantar peso. Hemorragias. (Cuando he administrado Graphit. internamente en casos de erupción anal, he encontrado de gran utilidad el uso externo de un ungüento hecho con una dracma de la trituración 3x en una onza de ungüento cetáceo. Hirsh, de Praga, también ha empleado . localmente en casos de enfermedad de las uñas, con muy buenos resultados.)
Relaciones
Antidotado por: Acon., Arsen., Chi., Nux v. Antídoto de: Arsen., Iod., Rhus t. Sigue bien a: Calc., Lyc., Puls., Sep., Sul. Complementario: Caust., Hep., Lyc. Comparar con: Petrol., Lach., Carb. v., Carb. a., Caust., Nit. ac., Rhus (erisipela, primero izquierda luego derecha; Graph., derecha luego izquierda), Ant. c., Ratan., Pæon, Nit. ac., Sil. En priapismo, Pic. ac. En afecciones del ovario derecho, Pallad., Op. Risa y llanto alternantes, Aur., Pul., Lyc., Stram., Alum. Oye mejor en carruaje, Nit. ac. Obesidad, Calc. ars. Triquiasis, Borax. Erisipela que comienza en la nariz, Canth. Constituciones grasas, Calc. Secreción ocular urente y excoriante, Ars. (pero con Ars. hay cierre espasmódico de los párpados); Sul. tiene los bordes palpebrales enrojecidos; con Graph. son más pálidos de lo habitual; Euphr. tiene secreción espesa, purulenta, Graph. la tiene fina. Salivación profusa, Bism. Graph. es una Puls. crónica, o demasiado desarrollada (pero Puls. tiene <, y Graph. tiene > por la leche).
Causas
Duelo. Miedo. Sobreesfuerzo al levantar peso.
1. Mente
Desaliento, tristeza y profunda melancolía con descorazonamiento y mucho llanto. Se siente miserablemente infeliz. Agitación, compresión del corazón y angustia, como al borde de la muerte o bajo el temor de alguna calamidad, a menudo con cefalea, vértigo, náuseas y sudor. Agitación ansiosa (con inclinación a la pena, ansiedad por el porvenir), a veces estando sentada trabajando, o por la noche, con impulso de abandonar la cama. Agitación e inquietud por la mañana. Muy inclinada a afligirse y llorar por la tarde, mientras que en la mañana se había reído de cualquier bagatela, contrario a su costumbre. Llanto sin causa. Obligada a llorar con la música. Disposición tímida. Irresolución con excesiva cautela y vacilación. Susceptibilidad demasiado grande a las impresiones. Tendencia a asustarse. Irritabilidad. Horror al trabajo. Vacilación extrema; incapaz de decidirse sobre nada. Ausencia mental. Olvido con empleo erróneo de palabras al hablar o escribir.
2. Cabeza
Fatiga a consecuencia del trabajo intelectual. Sensación de entumecimiento en la cabeza. Intoxicación y vértigo, esp. por la mañana al levantarse o al despertar (la frente se contrae, con náuseas y vómito); así como por la tarde, con deseo de acostarse. Confusión en la cabeza. Ataques de cefalea, a veces semilateral, con náuseas y vómito ácido. Sensación de soltura de todo el cerebro. Violenta cefalea con eructos y náuseas, durante la menstruación. Cefalea unilateral periódica, con estreñimiento y amenorrea. Dolor en la cabeza como si la cabeza estuviera entumecida y medulosa. Violenta cefalea por la mañana, que provoca sudor frío y produce síncope. Cefalea por el movimiento de un carruaje, así como al mover la cabeza, o durante y después de una comida. Cefalea sobre el lado que oprime la almohada. Tensión y constricción presiva en el occipucio, con rigidez de la nuca. Peso intenso y considerable, o presión sorda, en la parte superior del occipucio, con sensación como si la cabeza fuera tirada hacia atrás, obligándole a apoyar la cabeza; incapaz de leer o trabajar mientras dura el dolor. Sensación de compresión y contracción en la frente. Dolor compresivo en el vértex por la tarde, con movimiento rotatorio en la cabeza. Ardor en un pequeño punto del vértice. Ebullición de la sangre, con latidos y zumbidos en la cabeza. Plenitud y congestiones hacia la cabeza, con supresión de la menstruación. Dolores desgarrantes y tirantes en el cuero cabelludo, en los dientes y en las glándulas del cuello. Prurito en el cuero cabelludo. Costras húmedas en la cabeza. Erupción húmeda, extensa y escamosa en la parte superior de la cabeza, dolorosa al tacto, como por ulceración subcutánea, y que emite olor repugnante; se extiende hacia los lados de la cabeza hasta las patillas; después de rascarse, más dolorida y más húmeda; luego se seca formando una escama blanca. Sudor en la cabeza al caminar al aire libre. Lobanillos lisos y grandes en el cuero cabelludo; el cuero cabelludo está muy caliente y pica mucho, esp. al caminar al aire libre. Descamación abundante del cuero cabelludo. Caída del cabello, incluso en los lados de la cabeza y en las patillas. Dolores reumáticos en el cuero cabelludo, principalmente en los lados, extendiéndose a los dientes y a las glándulas cervicales; < al caminar y enfriarse al aire libre, > por el calor y al entrar en calor caminando. Sudor de olor agrio o muy ofensivo, que tiñe de amarillo la ropa; en la cabeza (como en todo el cuerpo) de noche y de día, con el menor ejercicio; < aun al hablar, > al caminar al aire libre. El cabello se vuelve gris.
3. Ojos
Párpados pesados y caídos, como paralizados. Dolor en los ojos y en los párpados, como si se hubiese introducido arena en ellos. Dolores lancinantes en los ojos. Calor y sensación de ardor en los ojos, esp. a la luz de las velas. Inflamación de los ojos, con enrojecimiento de la esclerótica, inyección de las venas, tumefacción y abundante secreción mucosa de los párpados. Orzuelo, con dolor tirante. Humor seco en los párpados y en las pestañas. Aglutinación de los párpados y lagrimeo. Presión y escozor en los ojos, con lagrimeo. Aglutinación de los ojos temprano por la mañana. Goma seca en las pestañas. Obscurecimiento de la vista al agacharse. Miopía. Confusión de las letras al leer. Centelleo ante los ojos. Fotofobia, esp. de día, inflamación y párpados rojos e hinchados. Intolerancia a la luz del día.
4. Oídos
Dolores lancinantes y latidos en los oídos. Sequedad del oído interno. Olor fétido y secreción de sangre y de pus por los oídos. Costras, dartros, supuración y excoriación detrás de las orejas. Dureza de oído. Dureza de oído, > por el movimiento de un carruaje. Canto, tintineo, zumbido y retumbo como de trueno en los oídos. Zumbido en los oídos por la noche. Sensación como si hubiera aire encerrado en la trompa de Eustaquio. Sensación como si el oído (izq.) estuviera lleno de agua. Sensación como si hubiera una membrana delante del oído. Silbidos en los oídos. Crujidos en los oídos al mover la mandíbula.
5. Nariz
Hinchazón de la nariz. Sensación de tensión en el interior de la nariz. Poros negros en la nariz. Costras secas en la nariz. Sequedad dolorosa de la nariz. Orificios nasales excoriados, agrietados y ulcerados. Olor fétido de la nariz. Sale sangre al sonarse la nariz. Epistaxis, esp. por la tarde y por la noche; precedida por aflujo de sangre a la cabeza y calor en la cara. Secreción de pus fétido por la nariz. Olfato agudizado (demasiado sensible; no soporta el olor de las flores). Obstrucción y molesta sequedad de la nariz. Coriza cotidiana al enfriarse. Coriza seca, con cefalea y náuseas, que obligan al paciente a acostarse. Flujo de moco por la nariz, líquido, o amarillento, o espeso, con olor pútrido. Coriza fluente, con catarro (tan pronto como se enfría).
6. Cara
Tez amarillo pálida, con ojeras lívidas. Sofocos en la cara. Inflamación erisipelatosa e hinchazón de la cara (ardor y escozor; la erisipela se extiende en rayos), con erupción de vesículas. Erisipela precedida por escalofríos y calor alternantes; comienza en el lado der. de la cara y pasa al izq. Tumor enquistado en la mejilla. Sensación constante como si la cara estuviera cubierta de telarañas. Parálisis semilateral y distorsión de los músculos de la cara, con articulación difícil. Dolores tirantes y desgarrantes en los huesos de la cara. Erupción en la cara, con el aspecto de piel en carne viva. Costras y granos húmedos en la cara. Efélides. Caída de la barba. Úlceras en la cara interna de los labios. Fisuras en los labios ulcerados. Comisura de la boca ulcerada. Labios agrietados. Erupción costrosa en el mentón y alrededor de la boca. Nodosidades dolorosas en la mandíbula inferior. Hinchazón e induración de las glándulas submaxilares.
7. Dientes
Odontalgia por la noche, o por la tarde en la cama, < por el calor, y a veces con calor de la cara e hinchazón de la mejilla. Dolores en los molares al cerrar las mandíbulas. Odontalgia lancinante y tirante, esp. después de beber algo frío, y < por el calor. Dolor, como por excoriación, en dientes y encías, durante y esp. después de una comida. Fácil sangrado e hinchazón de las encías. Olor fétido de las encías y de la boca. Secreción de sangre negra y agria de los dientes.
8. Boca
Sequedad de la boca por la mañana. Olor pútrido y como de orina de la boca, encías y nariz. Dolor, como por excoriación, vesículas y úlceras en la lengua. Sabor amargo en la boca, con la lengua muy saburral. Sabor de huevos podridos por la mañana, después de levantarse. Salivación profusa y acumulación de moco en el paladar y la garganta. Habla dificultosa por parálisis de los músculos.
9. Garganta
Dolor de garganta casi constante al tragar, por lo general lancinante, con sensación de estrangulación. Dolor en la garganta, aun de noche, como si hubiera un tapón dentro de ella, o como si la comida se hubiese detenido allí. Hinchazón de las amígdalas, con dolor al deglutir. Calambres en la garganta, con sensación de estrangulación. Aspereza y carraspera en la garganta.
10. Apetito
Sabor amargo o ácido, con acidez en la boca y la garganta. Gran sed por la mañana y después de una comida. Hambre inmoderada (con acidez del estómago). Repugnancia a los alimentos cocidos y a la carne; también a cualquier cosa salada o azucarada. Debilidad de la digestión, con somnolencia, cefalea, dolores en el estómago, plenitud e hinchazón del abdomen, después de una comida. Las cosas calientes sientan mal al estómago.
11. Estómago
Eructos frecuentes y a veces abortivos. Eructos ácidos, con amargor en la boca. Regurgitación ácida de alimentos. Regurgitaciones amargas y verdes. Hipo frecuente, esp. después de una comida. Náuseas, esp. por la mañana, o después de cada comida, con inclinación al vómito. Aguas agrias, por la noche. Vómito obstinado de alimentos. Vómito ante la menor repugnancia, con grandes náuseas y pellizcos en el abdomen. Arcadas, con ascenso de moco. Vómitos ácidos. Cólico y presión en el estómago, a veces con vómito, > por la posición recostada y por el calor de la cama. Dolores tipo calambre, o retortijones, como por garras en el estómago. Por la noche, pellizcos en el estómago, con escarbadura en el pecho. Dolor urente en el estómago, que obliga a comer. Calambres en el estómago > por comer.
12. Abdomen
Tensión, dolores lancinantes y latidos en los hipocondrios. Dolores hepáticos después del desayuno, que obligan a acostarse. Plenitud y pesadez en el abdomen. Abdomen agrandado, tenso, distendido. Distensión del abdomen, con congestión de sangre a la cabeza, pesadez en la cabeza y vértigo. Dureza en el abdomen. Dolor nocturno, tipo calambre, en todo el intestino, con secreción deficiente de orina. Encarcelamiento y acumulación de gases en el abdomen. Expulsión de cantidad excesiva de gases fétidos, precedida de pellizcos. Ruidos en el abdomen. Croar como de ranas en el abdomen. Sensibilidad dolorosa de las ingles. Hinchazón dolorosa de las glándulas inguinales. Inflamación erisipelatosa, con grandes vesículas cerca del ombligo. Dolor presivo, punzante y terebrante en la región del ombligo; extendiéndose a la espalda y a los hipocondrios; con estreñimiento habitual; < por la tarde.
13. Deposiciones y ano
Estreñimiento obstinado, con heces duras (los grumos unidos por hilos mucosos) y dureza en la región hepática. Heces duras, nudosas, de tamaño demasiado grande y escasas. Con la deposición se expulsa cierta cantidad de moco blanco. Heces demasiado blandas. Deposiciones de olor pútrido y agrio (con ardor en el recto), o de moco sanguinolento. Diarrea mucosa. Diarrea con tensión del abdomen. Heces muy pequeñas, como un gusano. Lombrices largas y áscaris. Tenia. Prurito, sensación de excoriación e hinchazón del ano. Grandes excrecencias hemorroidales en el ano, con dolor como por excoriación, esp. después de una deposición. Grietas dolorosas y ardientes entre los tumores hemorroidales. Prolapso del recto con las várices, como si el recto estuviera paralizado.
14. Órganos urinarios
Urgente, ansiosa y dolorosa necesidad de orinar, con emisión gota a gota, con punzada en la uretra al emitirla. Secreción escasa de una orina de color intenso, que pronto se vuelve turbia, con sedimento blanco o rojizo. Orina de olor agrio acre. Chorro de orina pequeño, como por contracción de la uretra. Durante la micción, dolor en el sacro. Emisión involuntaria de orina. Emisión nocturna de orina. Enuresis nocturna. Dolor en el cóccix al orinar.
15. Órganos sexuales masculinos
Tensión y dolores tipo calambre en las partes genitales, con molestas ideas voluptuosas. Erupción de granos en el prepucio y en el pene. Hinchazón hidrópica del prepucio y del escroto. Hinchazón hidrópica de los testículos. Excitación voluptuosa en las partes genitales. Indiferencia, o extrema excitación del deseo sexual. Erecciones violentas. Excitación sexual incontrolable. Priapismo. Ausencia de erecciones por la mañana. Emisión de semen, casi involuntaria, sin erección. Durante el abrazo, calambres dolorosos en las pantorrillas. Después del abrazo, frialdad de las piernas, agotamiento, calor del cuerpo y sudor. Ausencia de emisión de semen durante el coito. Goce débil durante el coito. Cólico flatulento durante la excitación de las partes genitales.
16. Órganos sexuales femeninos
Gran aversión al coito. Vesículas y granos en la vulva. Excoriación en la vulva y entre los muslos. Dolorimiento de la vagina. Hinchazón dolorosa de los ovarios; < cada vez que se resfría o se moja los pies. Hinchazón e induración de los ovarios después de la menstruación. Dolores desgarrantes, triturantes y estallantes en el ovario der., como si fuera a reventar, antes y durante la menstruación. Tumor en la fosa ilíaca der.; también izq. Dolor en el útero al alzar mucho los brazos. Sensación de peso hacia abajo hacia las partes genitales. Catamenios demasiado tardíos, demasiado escasos y demasiado pálidos. La primera menstruación se retrasa. Supresión de los catamenios, con pesadez de los miembros y congestiones de sangre a la cabeza. Dolores cortantes al aparecer los catamenios. Durante los catamenios, flujo de sangre por el ano, dolores en los miembros, empeoramiento de las úlceras, hinchazón de las mejillas o de los pies, catarro con ronquera y coriza, odontalgia, o calambres y dolores cortantes violentos en el abdomen, cefalea, náuseas, dolor en el pecho y debilidad. Antes y durante la menstruación, tos fatigante (por la mañana y durante el día). Leucorrea blanca y líquida, como agua, con tensión del abdomen y debilidad en la espalda. Leucorrea antes y después de los catamenios. La secreción leucorreica aparece a chorros de día o de noche. Sensibilidad dolorosa y excoriación de las mamas, con erupción de flictenas supurantes. Obstrucción e induración de las glándulas mamarias. Cicatrices duras restantes después de absceso mamario.
17. Órganos respiratorios
Sensibilidad de la laringe. Aspereza catarral y ronquera, con sensación de excoriación, dolor urente y raspadura en la garganta, coriza y obstrucción en el pecho. Voz falsa (para cantar). Acumulación de materia viscosa en el pecho. Tos producida por la aspereza de la garganta. Tos por la noche, o por la tarde en la cama, excitada por tomar una inspiración profunda, con opresión del pecho.
18. Pecho
Dificultad respiratoria y opresión en el pecho. Ataques nocturnos de sofocación, al quedarse dormido o al caminar al aire libre. Paroxismo sofocativo nocturno; lo despierta del sueño, por lo común después de medianoche; debe saltar rápidamente de la cama, agarrarse con firmeza a algo y comer deprisa cualquier cosa que tenga a mano, lo cual lo alivia; o tos ronca (asma). Respiración sibilante. Dolor en el pecho al subir, al montar a caballo, al bostezar o al poner la mano sobre el pecho. Sudor sobre el esternón todas las mañanas. Hinchazón e induración de las glándulas mamarias. Dolorimiento de los pezones, con pequeñas ampollas corrosivas. Dolor presivo, tipo calambre, en el pecho. Espasmos en el pecho. Dolores lancinantes en el pecho al menor movimiento.
19. Corazón
Palpitación del corazón al menor movimiento. (Vacío y frialdad constantes alrededor del corazón y en el pecho, con tristeza.) Región cardíaca: constricción; presión; punzadas. Sensación como de descarga eléctrica desde el corazón hacia la parte anterior del cuello. Fuertes pulsaciones de la sangre en todo el cuerpo, pero esp. alrededor del corazón, < con todo movimiento. Latidos en la región del corazón, por la noche, después de acostarse, al estar acostado sobre el lado izq., tan violentos que movían la ropa de cama, con ansiedad; desaparecen al darse vuelta.
20. Cuello y espalda
Rigidez de la nuca. Dolor violento en la nuca y los hombros al inclinar la cabeza y al levantar los brazos, como una incisión desgarrante. Ampollas en el cuello. Hinchazón de las glándulas del cuello. Dolores desgarrantes en las glándulas del cuello. Dolores magullantes en los lomos, o violentos dolores sordos en los lomos, como apretados por garras, o por torcer el cuerpo. Dolor contractivo en la espalda (entre los hombros). Sensación de hormigueo punzante en la espalda. Formicación en la espalda.
22. Extremidades superiores
Dolores desgarrantes y lancinantes en los hombros. Sensación de contracción en la articulación del codo al extender los brazos. Calambre y dolor desgarrante en las manos. Emaciación de las manos. Erisipela, callosidades, piel seca y grietas en las manos. Dolor como por luxación en la articulación del pulgar. Hinchazón e inflexibilidad, rigidez y deformidad de los dedos. Erupción granulosa y vesículas corrosivas en los dedos. Nodosidades artríticas en los dedos. Excoriación dartrosa entre los dedos. Engrosamiento de las uñas de los dedos de la mano.
23. Extremidades inferiores
Pesadez, lasitud y entumecimiento de las piernas al aire libre. Excoriación entre las piernas. Desgarramiento artrítico en la articulación de la cadera, los pies y los dedos de los pies. Entumecimiento y rigidez de los muslos y de los dedos de los pies. Inquietud en las piernas. Dartros en los muslos, en las manos y en la tibia. Sensación de contracción en los tendones de la corva y en el tendón de Aquiles. Tensión en las várices al extender las piernas. Rigidez y falta de flexibilidad de la rodilla, que no permite ponerse en cuclillas. Calambres y sacudidas de los músculos en las pantorrillas. Congestión en las piernas y en los pies al estar de pie. Úlceras en las piernas. Hinchazón de las piernas y de los pies, con dureza y dolor lancinante. Rigidez del empeine. Dolor lancinante, como de úlcera, en el talón y en las plantas de los pies al levantarse de la posición sentada. Pies fríos, aun por la noche en la cama. Ardor en los pies. Sudor fétido en los pies. Contracción de los dedos de los pies. Hinchazón y deformidad de los dedos de los pies. Dolorimiento de los callos. Piel callosa, vesículas corrosivas y úlceras en los dedos de los pies. Ulceración en los bordes del dedo gordo. Excoriación dartrosa entre los dedos de los pies, con prurito violento. Engrosamiento y deformidad de las uñas de los pies.
24. Generalidades
Dolores tipo calambre, calambres y contracción en distintas partes. Tensión en algunas partes, como por contracción de los tendones. Sacudidas y distorsión de los miembros. Tirones artríticos y dolores desgarrantes en los miembros y las articulaciones, esp. en partes ulceradas. Nodosidades artríticas. Tendencia a lesionarse la espalda por esfuerzo. Los miembros se entumecen fácilmente. Rigidez e inflexibilidad completa de las articulaciones. Hinchazones duras, con dolores lancinantes. Dolores nocturnos, que se sienten incluso durante el sueño. Los síntomas desaparecen después de un paseo al aire libre. Várices, con punzadas, tensión y prurito. Hinchazón e induración de las glándulas. Dolores durante el cambio de tiempo. Inquietud general (sensación de debilidad), que arranca gemidos, sin sensación definida de dolor. Pulsación fuerte en todo el cuerpo, y esp. en el corazón, aumentada por el menor movimiento. Tirantez en todo el cuerpo, con urgente inclinación a estirar los miembros. Sensación de temblor en todo el cuerpo, con sacudidas de los miembros. Gran emaciación. Gran tendencia a resfriarse, y temor al aire libre y a las corrientes de aire. Lasitud general. Rápida pérdida de fuerzas.
25. Piel
Sequedad obstinada de la piel y ausencia de sudor. Efélides. Manchas rojas en la piel, como picaduras de pulga. Inflamaciones erisipelatosas. Erisipela vesiculosa, como zona, en el abdomen y en la espalda. Prurito de las várices en las extremidades inferiores. Prurito punzante en la superficie de un lunar. Erupciones que exudan un líquido espeso, como miel. Dartros y otras erupciones húmedas o costrosas, a veces con secreción de suero corrosivo, o con prurito por la tarde y por la noche. Erupción de granos y nódulos (principalmente debajo del cabello y en partes cubiertas) que pican mucho. Hinchazón e induración de las glándulas. Tumores enquistados. Nódulos corrosivos. Excoriación de la piel (en los pliegues de los miembros, ingles, cuello, detrás de las orejas), esp. en niños. Piel enfermiza; toda lesión tiende a ulcerarse. Carne exuberante y pus fétido en las úlceras, con dolores desgarrantes, ardor y punzadas. Úlceras escrofulosas y sifilíticas. Dolor urente en una antigua cicatriz. Deformidad y engrosamiento de las uñas.
26. Sueño
Gran somnolencia durante el día y temprano por la noche. Dificultad para conciliar el sueño. Sueño agitado por la noche, con frecuentes despertares. Sueño nocturno incompleto, como si sólo dormitara. Incapaz de dormirse antes de medianoche a causa de una idea fija. Sueño nocturno no reparador, seguido por la mañana de un sueño comatoso. Por la noche, profusión de ideas, a veces molestas. Gran agitación nocturna, con sueños ansiosos y espantosos, opresión y ahogo. Durante el sueño, sobresaltos con susto. Sueños de muerte y de fuego; sueños con meditaciones. Por la noche, ideas penosas, angustia, calor, inquietud, sobresaltos, padecimientos gástricos y muchas otras afecciones. Sudor alrededor de la cabeza al quedarse dormido. Sangrado nasal por la noche. Se despierta por la noche por un ataque de sofocación. Habla constantemente durante el sueño. Orina en la cama por la noche mientras duerme.
27. Fiebre
Pulso lleno y duro, pero no acelerado. Escalofríos, por la mañana y por la noche, con o sin calor, y seguidos de sudor. Frío y friolencia, principalmente por la tarde, después de las 4 p. m. Calor seco general, por la tarde y por la noche, precedido por un escalofrío. Calor al andar en carruaje. Sudor agrio, que tiñe de amarillo la ropa, de olor ofensivo. Incapacidad para sudar. Sudor, a menudo muy fétido, al menor movimiento o con la menor fatiga, incluso por hablar. Sudor nocturno, a veces fétido. Fiebre cotidiana; escalofrío con temblor por la tarde; una hora después calor en la cara y frío en los pies, sin sudor posterior.